Sierra de Bascuñana en la que estará instalado el parque de Toroverde.

Sierra de Bascuñana en la que estará instalado el parque de Toroverde.

Cuenca

Ecologistas en Acción carga contra el parque Toro Verde por su impacto ambiental y el consumo de agua "insostenible"

La organización presenta alegaciones al proyecto ubicado en la provincia de Cuenca y pide la "opción cero", es decir, que no se lleve a cabo.

Más información: Toro Verde pone fecha al arranque de las obras de su parque en Cuenca: movilizarán 900 empleados en 6 años

Publicada

La organización Ecologistas en Acción ha presentado una batería de alegaciones contra el proyecto previsto del parque de aventuras Toro Verde proyectado en la Sierra de Bascuñana de Cuenca.

El colectivo ecologista considera que se trata de un "macroproyecto insostenible" por sus afecciones al medio natural y por el elevado consumo de agua previsto en la Sierra de Bascuñana.

Según la organización, su postura es la llamada "opción cero", es decir, que el proyecto no se lleve a cabo. No obstante, aseguran que seguirán trabajando para minimizar las posibles afecciones ambientales si finalmente se desarrolla.

Entre sus alegaciones señalan la ocupación de un Monte de Utilidad Pública, la tala de vegetación y la falta de información técnica sobre elementos clave como las características constructivas, dimensiones o materiales del trazado de las tirolinas previstas.

Puntos críticos

También denuncian que en la documentación presentada no aparece el expediente de compatibilidad ni la memoria del ingeniero jefe, requisitos recogidos en el Reglamento de Montes.

Además, alertan de que la actuación supondría la tala de un número indeterminado de árboles en una zona con hábitats de interés comunitario, como sabinares de sabina negral, enebrales o guillomares, y con presencia de especies protegidas en el catálogo regional, como la planta Euphorbia nevadensis.

Otro de los puntos más criticados por los ecologistas es el consumo de agua previsto para el complejo turístico.

Según sus cálculos, la concesión solicitada a la Confederación Hidrográfica del Júcar asciende a 179.000 metros cúbicos anuales, aunque el consumo estimado a pleno rendimiento alcanzaría los 182.000 metros cúbicos.

Esta cantidad representaría el 5,3 % del consumo anual de agua de la ciudad de Cuenca, según la organización.

Parte de este gasto se explica, afirman, por la presencia de 240 piscinas privadas al aire libre vinculadas a las habitaciones de lujo previstas en el complejo, además de un canal artificial de 480 metros de longitud y un sistema de riego para las zonas ajardinadas.

Modelo turístico

Sobre este canal, los ecologistas sostienen que su finalidad no está suficientemente justificada, especialmente teniendo en cuenta que el proyecto también contempla una piscina de grandes dimensiones.

El presidente de Ecologistas en Acción de La Manchuela, Toni Jorge, ha reafirmado el rechazo de la organización al proyecto al considerar que responde a "un modelo desarrollista e insostenible".

En su opinión, impulsar un parque temático basado en el turismo masivo—con visitantes que llegarían en avión, tren de alta velocidad o transporte privado— no es la vía adecuada para afrontar la crisis ambiental y climática.

Además, advierten de que la iniciativa supondría "privatizar el medio natural y convertirlo en moneda de cambio", con la construcción de un resort de lujo a más de 1.200 metros de altura.

Para la organización ecologista, el proyecto prioriza un modelo turístico intensivo que podría alterar de forma significativa el entorno natural de la sierra, por lo que insiste en que la mejor manera de evitar impactos es no ejecutar la actuación.