Montaje de Huerta del Marquesado (Cuenca) con un espárrago verde de Alcalá del Valle bañado de una emulsión de ortiguillas.
El pueblo de Cuenca y 150 vecinos donde comer buen producto y que casi nadie conoce: "Rompe estereotipos"
La despensa local se basa en la carne de caza, las setas de temporada y los cereales de la zona (cebada y avena).
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Pese a que la Guía Repsol y rankings de prestigio como 'Opinionated About Dining' (OAD) se fijan en Huerta del Marquesado, este pequeño pueblo de la Serranía de Cuenca de apenas 150 habitantes sigue siendo un lugar desconocido para los amantes de la gastronomía.
Aquí la naturaleza y la climatología juegan un papel fundamental. Esta localidad se encuentra a 1.257 metros de altitud y el 60 % de su término municipal es puro bosque. Estas condiciones hacen que la despensa local se base en la carne de caza, las setas de temporada y los cereales de la zona (cebada y avena).
Respetar esos sabores y trabajar directamente con los productores es la filosofía que ha llevado al restaurante Fuentelgato de Huerta del Marquesado a conseguir un Sol Repsol y figurar en el top 10 de los mejores nuevos restaurantes de Europa de OAD.
Entrada principal del restaurante 'Fuentelgato'.
Los culpables, Álex Paz y Olga García, dos jóvenes chefs que han transformado una casona del pueblo en un enclave de la alta cocina con capacidad para tan solo 12 comensales que "hace brillar la estacionalidad de nuestro entorno, la tierra y el mar", explican en su propia web.
Entre montañas, manantiales y pinares
Huerta del Marquesado mantiene una arquitectura compacta y popular, calles estrechas y retorcidas y plazas pequeñas para protegerse del viento. Más allá de su pintoresca parroquia barroca de Santa María Magdalena, el Molino del Batán restaurado es una joya de la arqueología industrial que es digna de conocer.
Vista aérea de Huerta del Marquesado.
En este paraje natural donde conviven ciervos, gamos, muflones, corzos y jabalíes, Huerta del Marquesado ha sabido esquivar el fantasma de la despoblación rural aprovechando sus recursos hídricos y apostando por una oferta turística basada en el senderismo, miradores y la riqueza micológica.
Cada año rutas, eventos culturales como la Marcha Blume atraen a este municipio más de 400 personas para recorrer la ruta hasta el Collado Bajo recordando la memoria del gimnasta Joaquín Blume y las víctimas del trágico accidente aéreo de 1959 que ocurrió a pocos kilómetros del municipio.
Ruta en Huerta del Marquesado.
La alcaldesa Ana María Castillero explica en un vídeo para las redes sociales de 'NosVamosPalPueblo' que esto no es todo lo que ofrecen: "Tenemos un centro de salud con médicos y enfermeros, hay un instituto y un colegio, farmacias... Es decir, que sí que puedes formar una vida en un pueblo".
Alta cocina en la España vaciada
'Fuentelgato' funciona como todo un estrella Michelin. Su menú degustación de 65 euros ofrece nueve pases que es un espejo de la cocina de la tierra.
Álex Paz y Olga García, los dos chef del restaurante 'Fuentelgato' sosteniendo un Sol Repsol.
La sala de 'Fuentelgato' solo tiene cinco mesas y abre sus puertas de lunes a domingo en horario de 14:00 a 15:30 horas, excepto los martes, que permanece cerrado. Un ambiente íntimo donde manda la luz cálida y la madera que te hacen parecer que estás comiendo en casa de algún conocido.
Para los más atrevidos ofertan un menú 'Carta blanca' cuyo precio oscila entre 90 y 120 euros por persona dependiendo de la materia prima del día y la cantidad de pases agregados. "Por su particularidad, recomendamos este menú exclusivamente a clientes con experiencia previa en Fuentelgato, así como a comensales sin ningún tipo de «manía»", aclaran.
Su recetario, donde conviven guiños a lo manchego, fondos trabajados, materia prima fresca y creatividad, luce desde 2022 un Sol Repsol.Esa mezcla de anonimato rural y alta cocina de cercanía ha convertido lo que antes era un secreto en una peregrinación gastronómica.
Sin hacer mucho ruido, Huerta del Marquesado se ha convertido en una escapada imprescindible para quien aspire a degustar alta cocina lejos del ruido y rodeado de pinos.