Acumula más de dos décadas de experiencia en el montaje de placas de yeso laminado (PYL).
Luis, el "maestro" del pladur con agenda llena hasta 2027: "Me hubiera gustado ser abogado, pero esto es el futuro"
En Instagram publica vídeos de sus proyectos y brinda consejos como especialista.
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Luis Miguel Francisco González entiende su oficio como un proceso matemático más que un despliegue de fuerza. "No solo me dedico a montar pladur, me preocupo de si el electricista o el fontanero van a poder trabajar cómodos. Esto requiere más cerebro que otra cosa", afirma este especialista de Tomelloso (Ciudad Real) a EL ESPAÑOL de Castilla-La Mancha.
A sus 41 años, acumula más de dos décadas de experiencia en el montaje de placas de yeso laminado (PYL). "Los pladuristas no somos albañiles y los albañiles no son pladuristas", aclara. Sin embargo, su comienzo en el sector no fue voluntario sino fruto de la necesidad.
"A mí me hubiera gustado ser abogado, pero esto era una forma de ayudar en casa", confiesa. Tras graduarse de la ESO, enlazó diferentes empleos por cuenta ajena en varias empresas donde se enamoró de la profesión entre perfiles metálicos y masilla. En las obras por las que pasó fue comprendiendo que la clave de la construcción no era correr, sino organizar.
Luis Miguel trabajando en una obra.
El estallido de la burbuja inmobiliaria en 2008 arrasó con miles de empleos en el ladrillo y muchos otros ámbitos. En ese momento, Luis decidió ganarse la vida por su cuenta y años más tarde, constituyó su propia sociedad limitada: Rifranplac. Un término que también da nombre a su perfil de Instagram (@rifranplac) donde publica vídeos de sus proyectos y brinda consejos como especialista.
"Me grabo yo solo, incluso a veces me graba mi pareja. Mi objetivo es acercar este oficio a la gente y que aprendan todo lo que he podido absorber estos años", explica. Su labor didáctica también la extrapola a la vida real, colaborando con una academia en diferentes cursos de formación.
El mercado de la PYL vive una gran expansión en España dado que permite acortar los tiempos de ejecución de la reforma de una vivienda hasta un 30% respecto al ladrillo tradicional. Además, los nuevos modelos de placas técnicas (hidrófugas, ignífugas y acústicas) están dando respuesta a esos proyectos que huían del pladur por "falta de calidad".
En este sentido, Luis subraya que "si montas una placa con dos perfiles y a correr, el resultado no es bueno; pero si montas una estructura doble con aislamiento, ese tabique es fuerte".
Agenda llena hasta 2027
Este manzanareño afincado en Tomelloso trabaja de forma continua entre la provincia de Ciudad Real y la Comunidad de Madrid. Su nivel de ocupación habla por sí solo. "Ahora mismo, 2026 lo tengo cerrado; no tengo hueco para nadie. Para 2027 estoy dando fechas para mayo, junio o julio casi", apunta.
La falta de profesionales jóvenes es uno de los cuellos de botella de la construcción en nuestro país. Según un informe de BBVA Research, más del 55 % de los trabajadores del sector en España supera los 45 años de edad.
Luis Miguel en una reforma.
Para Luis, esa escasez de mano de obra juvenil se debe a que "no perciben la construcción como un proyecto de futuro y se piensan que vas a ganar 2.000 o 3.000 euros nada más empezar. Nadie te regala nada", destaca.
Aunque su yo adolescente soñase con dedicarse al derecho, Luis tiene claro que el PYL ya forma parte de su carácter: "Amo tanto este trabajo que si algo no me sale perfecto me lo llevo a lo personal. Siempre vamos a necesitar una reforma, un arreglo o viviendas nuevas. Esto es el futuro", concluye.