Un radar móvil de la Guardia Civil en la AP-36.

Un radar móvil de la Guardia Civil en la AP-36. Facebook

Región

La AP-36, una aburrida autopista que parece la Fórmula 1: "Si quieren ir a 200 km/h, que alquilen un circuito"

Se ha convertido en un imán para los conductores amantes de la velocidad.

Más información: El tramo de autopista más peligroso de España está en la provincia de Toledo: el riesgo es 13 veces mayor a la media

Publicada

La autopista de peaje AP-36 es una de las carreteras más monótonas de España. A lo largo de sus 177 kilómetros de asfalto, que conectan las localidades de Ocaña y La Roda a lo largo de las provincias de Toledo, Cuenca y Albacete, predominan largas rectas, curvas suaves y una baja densidad de tráfico.

Esta vía, que hoy funciona como una alternativa de pago a la autovía A-3 Madrid-Levante en Castilla-La Mancha, tuvo una Intensidad Media Diaria (IMD) de apenas 3.824 vehículos diarios en el primer semestre de 2025, es decir, un volumen 81 % inferior a la media de las autopistas de peaje estatales. Una aparente calma que ha convertido esta carretera en un imán para los conductores amantes de la velocidad.

El pasado 27 de abril, la Guardia Civil detuvo a un hombre de 42 años por circular a 235 km/h en esta autopista. No es un caso aislado, días antes otros dos conductores fueron interceptados a 231 y 232 km/h, respectivamente, en el tramo que discurre por la provincia de Cuenca, completando una lista de infracciones que parece no tener fin en los últimos años.

Mapa de la AP-36.

Mapa de la AP-36. SEITT

Todos los conductores interceptados a más de 200 kilómetros por hora en la AP-36 se enfrentan a un presunto delito contra la seguridad vial. El artículo 379.1 del Código Penal considera delictivo circular superando en más de 80 kilómetros por hora el límite permitido en vías interurbanas, como es el caso de esta autopista, donde la velocidad máxima es de 120 km/h.

Por ello, alcanzar registros de 231, 232 o 235 km/h implica rebasar ampliamente ese umbral penal. Este delito puede castigarse con penas de prisión de tres a seis meses, multas de seis a doce meses o trabajos en beneficio de la comunidad, además de la retirada del permiso de conducir entre uno y cuatro años.

El bajo volumen de tráfico, el sobrecoste en las expropiaciones y el impacto de la crisis de 2008 llevaron a la empresa concesionaria, Autopista Madrid Levante Concesionaria Española SA, a entrar en concurso de acreedores con una deuda superior a los 520 millones de euros. Una situación que obligó al Gobierno de España a asumir la gestión de la AP-36 en 2018 para garantizar su supervivencia.

Actualmente, el Ministerio de Transportes ha ejecutado varias obras de rehabilitación y reposición del firme en la totalidad de sus tramos. En cuanto al funcionamiento, 123 kilómetros de la AP-36 son tramos de peaje y 53,79 son libres de pago. El coste del trayecto completo es de 14,15 euros para motocicletas o turismos, aunque en el horario de 00:00 a 06:00 horas es gratuita para todos los vehículos.

¿Aumentar el límite de velocidad?

En foros de motor que recopilan opiniones de conductores, los usuarios describen la AP-36 como una ruta rápida, fluida y cómoda frente a la A-3. Muchos prefieren pagar peaje a cambio de evitar retenciones en el concurrido eje Madrid-Levante.

Basándose en esa tranquilidad vial correlativa a esta y muchas otras autopistas de peaje, plataformas como Movimiento 140 llevan años solicitando que el límite de velocidad máxima permitida en autopistas y autovías modernas aumente de 120 a 140 km/h, basándose en que la tecnología de los vehículos actuales permite circular a esa velocidad con total seguridad.

En la misma línea, el Partido Popular (PP) llevó este debate al Congreso en 2012 mediante una proposición no de ley para aumentar el límite a 140 km/h en las autopistas de peaje y así aliviar el déficit de las concesionarias y aprovechar que estas infraestructuras ofrecen niveles de seguridad muy superiores a las carreteras convencionales.

Mario Arnaldo, presidente de la AEA, atiende a EL ESPAÑOL de Castilla-La Mancha y explica que "efectivamente se podría alcanzar una mayor velocidad". Sin embargo, advierte que aumentar ese tope conllevaría un cambio normativo casi inviable. "Habría que modificar el límite genérico y afectaría no solo a la AP-36, sino a todas las que tuvieran consideración de autopista", señala.

Arnaldo tiene "la certeza de que el Gobierno no va querer cambiar ese límite" porque el sistema actual prioriza el control administrativo sobre la lógica de la vía. "En España se ponen límites de velocidad genéricos porque es una especie de café para todos para facilitar el trabajo", añade.

El máximo representante de AEA cuestiona la relación entre la velocidad y la siniestralidad. "El problema de los accidentes de tráfico no está en ir más rápido, sino en la velocidad inadecuada, que es distinto", apunta.

De hecho, el kilómetro 52 de la AP-36 fue calificado por la AEA como el tramo de mayor peligrosidad entre las autopistas de peaje de nuestro país al registrar un Índice de Peligrosidad Medio (IPM) diez veces superior al de la media nacional en el quinquenio 2018-2022.

Entonces, ¿es seguro aumentar el límite de velocidad en la AP-36? Arnaldo es tajante: "Hay gente que dice que se van a producir más accidentes; no es verdad, no es algo que esté acreditado en ese tramo".

Autopista AP-36 entre Ocaña (Toledo) y La Roda (Albacete)

Autopista AP-36 entre Ocaña (Toledo) y La Roda (Albacete)

Modelo francés y la IA

Más allá de este debate, el presidente de AEA apuesta por el modelo francés. "En Francia el límite es cambiante: es de 130 en autopistas si es un día soleado y de 110 si está lloviendo". Además, pone el foco en la dureza sancionadora que marca el país galo. "A quien comete un exceso grave se le suspende el carné y debe pasar un examen psicofísico", detalla.

En este marco, España ha comenzado a implementar la inteligencia artificial para desarrollar límites de velocidad variables controlados por esta tecnología. Este sistema, que ya se prueba en tramos de la AP-7 en Cataluña, emplea algoritmos y sensores para analizar en tiempo real la densidad de tráfico, las condiciones meteorológicas y los accidentes para ajustar el tope de velocidad (nunca superando los 120 km/h) permitido y así reducir atascos y mejorar la seguridad.

Quizás por medio de esta IA podría aplicarse un modelo francés para aumentar la velocidad permitida en las autopistas como la AP-36 si los diversos parámetros a medir lo corroboran. Sea cual sea la solución, Mario Arnaldo lanza un mensaje directo a quienes confunden la llanura manchega con una pista de pruebas: "Si quieren ir a 200 km/h, lo mejor es que alquilen un circuito y conduzcan allí".

Velocidad y accidentes

Mientras tanto, la velocidad inadecuada se mantiene como uno de los factores clave en la gravedad de los accidentes de tráfico en España, según el informe de la Dirección General de Tráfico (DGT) "Las principales cifras de la siniestralidad vial en España 2024", publicado el pasado mes de marzo.

En concreto, está presente en el 7 % de los siniestros viales (5.067 casos), pero su peso aumenta de forma significativa cuando se analizan los accidentes mortales, donde interviene en el 22 % de los casos (307).

Estas cifras la sitúan por detrás de la distracción —el factor más frecuente tanto en siniestros generales como mortales— y del consumo de alcohol, pero confirman su especial incidencia en los accidentes con resultado de muerte, reforzando la relación directa entre velocidad inadecuada y mayor letalidad en la carretera.