Juan Manuel de la Fuente.
Con ocasión del vigésimo quinto aniversario de la creación del Consorcio de Toledo como órgano gestor del Real Patronato de la Ciudad de Toledo, pretendo mostrar mi opinión sobre algunas luces y sombras del excelente instrumento de rehabilitación de nuestra querida ciudad de Toledo.
Antes de nada, quiero aclarar y dejar constancia de que la creación del Consorcio fue mediante Real Decreto 1424/1998, de 3 de julio, siendo alcalde Agustín Conde Bajén (1995-1999); posteriormente, el Real Decreto 2063/1999, de 30 de diciembre, modificó el artículo cuarto del RD de constitución.
Hagamos memoria. Agustín Conde se empeñó y solicitó la creación de un consorcio como el que tenía Santiago de Compostela, pues las actuaciones del Consorcio produjeron un cambio espectacular de la ciudad, pero en Santiago el alcalde era socialista y la Xunta del PP, la colaboración institucional fue excelente.
En Castilla-La Mancha, el poder político regional dominaba absolutamente. Nadie pensaba que Toledo, "la joya de la corona", pudiera ser arrebatada al PSOE. Sin embargo, cuando se produjo el cambio de signo político, la estrategia contra el Gobierno popular del Ayuntamiento fue inmisericorde. Bajo ningún concepto quería la Junta un Consorcio para la ciudad de Toledo con alcalde del PP y, mucho menos, tener que colaborar financieramente con él.
A. Conde consiguió del Gobierno de Rajoy que se publicara el Real Decreto de constitución del Consorcio. Una vez aprobado, la Junta urdió una estrategia artera de boicot, alegando una ridícula nimiedad, y paralizó su puesta en funcionamiento. Cuando cambió la Corporación, con nuevo alcalde del PP, éste pidió a Rajoy que publicara otro RD con la insignificante modificación del artículo 4. En el fondo era una excusa humillante, pura estrategia torticera y dilatoria.
Por fin se publicó el RD de modificación y, en el acto de constitución formal del Consorcio, el presidente de la Junta dijo en su intervención que la aportación sería de 400 millones de pesetas anuales. Como justificación de por qué no aportaba lo mismo que la Xunta de Galicia y el Estado, mil millones cada uno, dijo: "Aportamos el doble que el Ayuntamiento". La realidad pura y dura fue que la Junta nunca puso los 400 millones de pesetas durante los gobiernos del PP.
Los concejales de la oposición ejercieron como excelentes concejales de la Junta. La actitud del equipo de Gobierno fue tibia y apenas mostró su disgusto. La excusa de por qué no cumplía con la financiación del Consorcio la achacaba a la intervención de cuentas, luego otra excusa, más tarde otra… Los gerentes del Consorcio no requerían a la Junta porque habían sido puestos por ella. El Ayuntamiento nunca lo llevó a los tribunales, ni tampoco el Consorcio.
Pero, además de no cofinanciar con lo que había comprometido, la estrategia de la Junta respecto al funcionamiento del Consorcio durante los años de gobierno del PP fue artera. Exigieron que las decisiones del Consorcio fuesen como en Santiago, por unanimidad, aunque ellos no aportasen nada de nada. La segunda condición fue que "los recursos del Consorcio no pueden servir para financiar inversiones que le correspondan al Ayuntamiento". ¿Quién determinaba qué inversiones corresponden al Ayuntamiento? El gerente. Y la tercera condición fue que el gerente lo eligiese la Junta, como así ha sido con los tres que ha habido.
Al margen de esta crítica acerba, la actuación del Consorcio en este cuarto de siglo ha sido importante, sobre todo en el aspecto arqueológico y en la subvención de rehabilitación de viviendas. Me congratulo con ello. Además, considero que los tres gerentes, aunque hayan sido puestos por el PSOE, alguno con carnet, han sido excelentes profesionales y han llevado a cabo lo que les han permitido hacer en nuestro espléndido Casco Histórico.
El Ayuntamiento aprobó por unanimidad el PECHT (Plan Especial del Casco Histórico de Toledo), un excelente instrumento para rehabilitar integralmente el Casco Histórico. Restaurar cada año al menos algún sector del Plan, cambiar el pavimento, el cableado, intervenir en las numerosas viviendas en ruina en colaboración con la Empresa Municipal de la Vivienda... Es decir, seguir la senda de Santiago de Compostela y dar una vuelta completa al Casco Histórico hasta cumplir lo previsto en el PECHT: para ello se creó el Consorcio. Creo que en 25 años ha habido recursos suficientes para restaurar todo el Casco Histórico.
Juan Manuel Delafuente fue concejal del Ayuntamiento de Toledo por el PP entre 1995 y 2003.