El Comentario

País

31 agosto, 2020 00:00

¿Pero que clase de País tenemos? No cabe duda de que tenemos el País que entre todos hemos forjado, ¿bueno, malo, regular?, no sé, pero esto es lo que tenemos, ¿o tal vez tenemos diecisiete países? Ni mucho menos, lo que hay son ¿diecisiete sensibilidades?¿diecisiete formas de hacer y entender la política? ¡que va!, lo que a mi juicio existe son diecisiete reinos de taifa que cada cual arrima el ascua a su sardina, salen por peteneras cuando les parece, o para decir que bien lo hacen y que mal lo hacen los demás, o para descargar la culpa de sus errores en los otros.

Si no fuera por la que está cayendo, hay temas que serían más bien de juzgado de guardia y que no merecerían caso alguno, pero el corral no está para eso, está para echarse a llorar y tomarse muy en serio lo que está ocurriendo, aunque haya políticos y colectivos que consideren que esto del bicho es una falacia, que sólo sirve para poner una cortina de humo, cortar la libertad y mil asuntos más, que ya digo, que si no es por la gravedad del problema sería para salir corriendo del País y no parar hasta encontrar un lugar en el que la vida sea de otra manera.

Todo lo que digo viene a cuento de cómo se han desarrollado los acontecimientos por el dichoso bicho y como siguen. Cuando se establece el Estado de Alarma, unas comunidades, como Cataluña, dice que ellos lo harían mejor, lo del bicho claro, si fueran independientes, los vascos que se les recortan competencias, al igual que los catalanes, Madrid desde el principio no hace nada más que confrontar con el gobierno ( con una gestión desastrosa de la pandemia según todos los indicios), algún presidente de otra comunidad se mete con los maestros apuntando que son unos vagos, y contra los sanitarios, y no deja títere con cabeza; en general todas las comunidades estaban deseando que terminara el Estado de Alarma para gestionar ellas la pandemia porque son el no va más, y tenían la varita mágica para dar con la solución, tanto sanitaria como económica. Vivir para ver, ahora ¡qué vuelva Pedro! Marhuenda pide volver al mando único ¡de traca! ¿en qué quedamos? Si Pedro lo hacía todo mal según ellos, menos culpar, más colaborar, y buscar soluciones que es lo que la ciudadanía quiere.

Mira por donde, el Estado de Alarma termina, las comunidades empiezan a gestionar la pandemia, y de pronto, se dan cuenta de que no era oro todo lo que reluce, se encuentran totalmente perdidas en todos los aspectos y en el momento que tienen la oportunidad, dicen sí al ministro Illa y toman las medidas que se les proponen.

Estoy llegando a pensar que a las autonomías les vienen muy grandes las competencias en educación y sanidad, y que algunos presidentes estarán diciendo: ¡tierra trágame, si pudiera dejarlas que a gusto me quedaría! Así lo pienso, así lo creo y así lo digo, y mucho a mi pesar, porque creo en las autonomías, pero también creo que no están a la altura en estos momentos, mucho más desbordadas que un ministerio que se quedó prácticamente vacío con las transferencias, y sin apenas competencias. De todas maneras, tal vez no esté muy acertado en echar la culpa a las autonomías, más bien esa culpa tendrá que recaer en unos presidentes que han pensado más en salvarse ellos, en una carrera que empezó con la desescalada, carrera a ver quien llegaba antes a la meta, y lo único que han conseguido es un fracaso estrepitoso que nos está llevando a una situación grave. Unos por otros la casa sin barrer, pero todos con el mismo objetivo, salvarse ellos a toda costa y luego lo demás. Para pensárselo.

Tengo esta idea de la actuación de las autonomías, no por capricho u otras cuestiones, mi reflexión viene después de analizar bastante información de los distintos medios y así he llegado a la conclusión que plasmo en este artículo.

Creían, al menos así lo pienso, los presidentes de las comunidades autónomas que la gestión de la pandemia era cosa de coser y cantar y cuando ha llegado el momento se ha visto su incompetencia, que ahora quieren seguir tapando echando balones fuera y seguir culpando al gobierno, pero bien que piden su ayuda, una ayuda, que en ocasiones ellos han negado, y es más, han boicoteado, sin acertar a comprender que ese boicot a quien verdaderamente perjudicaba era a los ciudadanos que sufríamos las consecuencias, y no a un gobierno al que querían destruir; su principal y único objetivo en algunos casos. Ahora piden mando único ¡Pedro toma el mando! ¡Pedro no nos abandones! Pedro por aquí y Pedro por allá, ¡Pedro abandona las vacaciones!. Se han dado cuenta de que no son efectivos para controlar la pandemia, por no decir otra cosa, pero había que correr y devolverles toda la capacidad para gestionar la educación y la sanidad y poner en marcha la economía.

Ahora un juez anula las medidas tomadas por Madrid por no tener capacidad jurídica la comunidad para poderlas implantar, y es que no se puede hacer más el ridículo en este País, pues al parecer, el Estado de Alarma, que ofrece Pedro Sánchez, es lo más razonable del mundo, a parte de dos mil rastreadores del ejército, y si es necesario más ¿qué han estado haciendo las comunidades que no han contratado los rastreadores que decían? El Estado de Alarma era el arma más eficaz para contener el virus, porque así se demostró, pero había partidos políticos y colectivos, que el Estado de Alarma era para suprimir la libertad y no se que más monsergas; yo creía y estaba convencido que era para acabar con el bicho. Así nos va, y la desgracia que nos espera, si no se entiende que contra quien hay que luchar es contra el enemigo común que se llama COVID 19, lo demás son armas de fogueo que no sirven para nada. Tiene que haber un acuerdo de todos para acabar con el virus, sí o sí, y los ajustes de cuentas se dejen para después.

¿Qué ha pasado con las autonomías y sus presidentes al frente?¿ya no son tan inteligentes como creían?¿tienen miedo a cometer errores y asumirlos? posiblemente sea un poco de todo, las autonomías con sus presidentes al frente sólo quieren éxitos para venderlos a sus votantes, los fracasos son de los demás, cuando antes era más bonito, todos contra el gobierno, él tiene la culpa, lo hace todo mal, nosotros en lugar de cooperar ponemos dificultades, y sobre todo ciertas comunidades y partidos, que lo único que han hecho desde el principio es aprovechar la pandemia para derrocar al gobierno; su único objetivo.

Y ahora resulta que el Sr. Casado decía que la culpa es de Pedro que estaba de vacaciones y por eso el virus se extiende ¿pues no estaba él de vacaciones? ¿no estaba también la presidenta de Madrid de vacaciones? Tonterías las justas, por ese camino no se va a ninguna parte, si es que en algún momento ha escogido el camino acertado, que lo dudo, así lo pienso y así lo digo. Ha tenido y sigue teniendo la oportunidad de hacer política de estado, proponiendo y apoyando políticas encaminadas a sacar a este País del atolladero en que se encuentra, si ahora no está a la altura, su actuación le va a pasar factura más pronto que tarde, pues vendrán las elecciones catalanas que pueden suponer, si no su tumba política, si muchos quebraderos de cabeza. Tal vez le busquen un relevo, porque por el camino que lleva, cuando se de cuenta tiene a Vox pisándole los talones.

País ¿qué País?¿hacia dónde vamos?¿hemos aprendido algo de lo que ha pasado y sigue pasando?¿realmente somos conscientes de la situación que atravesamos? Al parecer no es así, porque vemos como lo ganado con el confinamiento duro que hemos sufrido, lo vamos perdiendo con la actuación irresponsable de gentes que “mean fuera del tiesto”, hacen lo que les da la gana y no atienden a ningún tipo de recomendación, ellos están por encima del bien y del mal; y ya no digamos de los negacionistas de todo, de las vacunas, de la ciencia, de la pandemia, consideran que todo es un montaje para controlar a la gente. Esto, a mi juicio, raya en el ridículo y en el esperpento, es el “no va más”, pero es preocupante que en estos grupos haya gente famosa, que no digo inteligente, con capacidad de influir en los demás.

Va a empezar el curso escolar y hay más preguntas que certezas en cómo se va a desarrollar, no es nada fácil y ahí está toda la problemática que plantean padres y profesores. Se van a vivir momentos difíciles, ya veremos quien o quienes asumen lo que pueda ocurrir, mucho me temo que puedan ser los profesores que están al pie del cañón. Las comunidades autónomas tienen transferidas las competencias en educación, al igual que las tienen en sanidad, pero tiempo al tiempo, ya veremos por dónde salen cuando los problemas afloren, ya tenemos el ejemplo en sanidad.

En este apartado de la educación, me hago las siguientes preguntas: ¿el interés, la preocupación y la dedicación por la educación de las comunidades autónomas es proporcional a la importancia que debe tener para el desarrollo y avance de un país? ¿tal vez las comunidades no se han dormido en los laureles pensando que cuando terminó el Estado de Alarma y ceder los contagios, ya no habría más brotes y no eran necesarias ciertas medidas? Yo lo dudo.

Este País necesita la colaboración de todos, partidos políticos, sindicatos, patronal, ciudadanos y aquellos colectivos que tengan algo que decir en su construcción, y para ello nadie tiene que perder su identidad, ni su forma de pensar, pero ahora sería necesario perder cada uno algo de si mismo y remar en el mismo sentido, si no es así vendrán tiempos oscuros que serán difíciles de superar. O nos damos cuenta de que todos estamos en el mismo barco, o al final todos nos hundimos.

Termino recordando: CUANDO SALGAS, RESPETA LAS NORMAS, APUESTA POR LA VIDA.