Diez Negritas DIEZ NEGRITAS

Dos periodistas largan de Cospedal, el monstruo de José Mota y Page observa en su sillón

25 abril, 2017 09:45

Se esfuerzan este martes de buena mañanita algunos medios en advertir a Mariano Rajoy del peligro de muerte en el que anda metido el Partido Popular por el cáncer de la corrupción. Incluso gobernando, el estallido total es un riesgo inminente, dicen otros. Se le hace el caldo gordo al oportunista Pablo Iglesias y su cacerolada de Génova, pero es verdad que, en contra de su costumbre habitual, Rajoy tal vez debiera reaccionar y dar alguna sensación de que hay vida más allá de la esfinge. La dimisión ayer de Esperanza Aguirre, tan sentida y emocional, es el último trompetazo frente a la demolición de un edificio que hoy algunos periodistas quieren ver en ruinas, pero que yo no sé si el episodio podrá dar para tanto. De lo que sí estoy segura es de que mucha gente espera algún movimiento de Rajoy, visible y fácil de entender, en el sentido de poner orden en el caos y de que este sea el punto final de una etapa de corrupción hasta las cachas. Lo contrario, efectivamente, puede y debe ser muy peligroso.
 
Me ha llamado la atención que en todo este cenagal salga hoy El Independiente contando en portada que fue María Dolores de Cospedal, secretaria general del PP, la que apoyó con firmeza la decisión de la presidenta madrileña, Cristina Cifuentes, de tirar de la manta contra Ignacio González y sacar a relucir toda esta basura. Lo cuenta la siempre rigurosa periodista Cristina de la Hoz y asegura que Cospedal ponderó la determinación de Cifuentes de acabar con la corrupción en el PP de Madrid y terminó alcanzando el respaldo del núcleo duro del partido. Es decir, lejos de generar reticencias en la dirección nacional del PP, la actitud de Cristina Cifuentes fue aplaudida y apoyada por Cospedal y todo su equipo, lo cual es un rayo de luz en todo el feo asunto de la corrupción.
 
Bien hecho, entonces. No me extraña que otra periodista, Beatriz Miranda, diga en El Mundo, con gracia y salero, que Cospedal es a día de hoy la dirigente que está evitando la desmoralización general de los votantes del PP y que, con su intensa y apretadísima agenda en el Ministerio de Defensa, mantiene arraigados los valores del partido y los que con él simpatizan. La periodista Miranda, entre gancho y derechazo, apoda a la también líder de los populares castellano-manchegos como "Nuestra Señora de Cospedal" y dice que terminó la Semana Santa de riguroso luto en Sevilla, lo cual no me extraña nada si pensamos que ya intuía la secretaria general la que se venía encima al Partido Popular con el tal González y lo carísimo que se está poniendo el pescao. Virgencita, virgencita.
 
Dice el mancheguísimo más hilarante de la historia de la tele, el gran José Mota, que el humor ayuda a digerir el monstruo que todos llevamos dentro, de manera que, a día de hoy, es una gran idea recomendarle mucho humor a Cospedal y que, como secretaria general, mate bien matao al dragón que lleva dentro el Partido Popular: de una vez y para siempre. La situación es insostenible. Desde Castilla-La Mancha, el presidente de la Junta, Emiliano García-Page, observa cómodamente en su sillón a su adversaria. Incluso sin presupuestos.