Confidencial

El obispo castellano-manchego que huyó de la boda de Sergio Ramos y Pilar Rubio

17 junio, 2019 00:00

La belleza extrema de la novia y la Salve Rociera con que la voz de Niña Pastori inundó la catedral de Sevilla fueron dos de las grandes cosas buenas de una boda que algunos han calificado de irrepetible.

Pero también hay una cara b del bodorrio de Sergio Ramos y la "conquense" Pilar Rubiocomo las visibles ausencias de Cristiano, Piqué o Zidane y sus señoras, así como la de Iker Casillas y la toledana Sara Carbonero, que no pasan por su mejor momento. Y también se echó en falta a otro castellano-manchego: elarzobispo de Sevilla, monseñor Juan José Asenjo (Sigüenza (Guadalajara) - 73) que dice "hizo un feo notable dejando a un cura raso para oficiar, tal vez porque vio másshowque fe en este sacramento".

Pilar Rubio, la espléndida novia, llegó a la catedral de Sevilla (18:30) 19 minutos más tarde que Sergio Ramos (18:11), el elegante novio: como mandan los cánones en cualquier casorio, sean quienes fueren los contrayentes o los encargados de organizar el bodorrio.

Hubo desfile de famosos, futbolistas, empresarios, toreros, cantantes, modelos, gente guapa y atrevidos que, por cumplir con el protocolo, se embutieron en un chaqué que a alguno le sentaba peor que a un cura dos pistolas.

Y hablando de cura, queel arzobispo de Sevilla, monseñor Asenjo Pelegrina,que según cuenta Informalia "es más serio que un luto (dicen por la Giralda), se borró de la función y mandó a un cura raso, del barrio de Los Remedios, para que oficiara la ceremonia". Aunque monseñor Asenjo es pariente lejano del portero del Villarreal, y uno de los contrayentes era futbolista, no pasó por el aro y prefirió alejarse del show que se iba a montar ensu casa.

El arzobispo Asenjo, además de ser de Sigüenza, fue nombrado obispo auxiliar de Toledo en 1997. Desde esta diócesis pasó directamente a la de Sevilla.