Dolce far niente, es la expresión que usan los italianos para el magnífico placer de no hacer nada. Nada. Eso que acabo yo de experimentar en mis prematuras y necesarias vacaciones de junio. No ha sido como diría el gran Robe Iniesta, "salir , beber, el rollo de siempre...", sino, más bien, "playear, comer, dormir... el buen rollo de siempre".
Es lo que tienen para mí las playas de Cádiz. Esa desconexión total, ese sentir que todo se lo lleva el viento, ese reseteo anual que tanto bien me causa. Es verdad que ha sido volver a casa —que quede claro que me encanta mi ciudad y mi casa—, pero ha sido volver a Toledo y encontrarme con 40 grados a la sombra y noches infernales para volver a aterrizar en la realidad de los veranos imposibles.
Veranos que se llevarán por delante unos cuantos miles de personas, no estoy exagerando. En 2025, casi 4.000 fallecimientos se atribuyeron al calor en nuestro país entre mayo y septiembre. Digan lo que digan los negacionistas de todo y especialistas en nada, los días de calor extremo se han multiplicado de forma exponencial en las últimas dos décadas.
🤷🏻♂️ ¿Vacaciones, calor, política, morosos, Feijóo, Pedro Barato... y el placer de no hacer nada? Todo cabe en la nueva entrega de 'Ángeles y sus demonios'
— EL ESPAÑOL de Castilla-La Mancha (@elespanolclm) July 3, 2026
🎙️ @suerteasi reflexiona este viernes sobre el dolce far niente con su ironía habitual y unos cuantos dardos que no dejan… pic.twitter.com/blhlsUecps
Es verdad que ha sido volver a echar un ojo a las noticias y comprobar que el dolce far niente es una filosofía de vida para muchos políticos que, a falta de trabajo, de ideas y/o de valentía, proponen cosas tan curiosas como que se haga una reforma electoral exprés que permita al partido ganador de las elecciones sumarse unos escaños extra.
O sea, como cuando vas al supermercado y si haces una compra de más de 30 euros te regalan puntos, descuentos o cromos. Señor Feijóo, a ver si somos un poquito más serios, que tal y como está el PSOE y tal y como está el sanchismo, según ustedes, no van a necesitar ningún extra en los próximos comicios. Debe estar usted tan acostumbrado a que le regalen cosas que le cuesta pensar en ganárselas.
Ha sido volver y saber que la España que madruga, esos españoles que se dan golpes en el pecho y echan los lagrimones cuando suena el himno nacional, son otra vez los principales defraudadores de su patria.
La lista de morosos de Hacienda incluye nombres como Isabel Pantoja, Bertín Osborne, Mario Conde o empresas que tienen entre sus socios a Aldama, ese hombre al que "colaborar" con la justicia, entrecomillen mucho el colaborar, parece que le ha valido para demostrar que ser un sinvergüenza y un corrupto tiene premio, muchos premios.
También he sabido a mi vuelta que Pedro Barato vuelve a ser presidente nacional de Asaja. 36 años presidiendo esta organización agraria. Está a un tris de ganar al rey Juan Carlos I, 38 años y 7 meses con su corona puesta, y al dictador Francisco Franco, 39 años y 1 mes . A esto lo llamarían los italianos el dolce non muovere niente y los manchegos dirían no menees ná. Me llamo Ángeles y estos son mis demonios.