Leo en este digital que el pasado lunes Felipe VI acudió a la exposición La mitad del mundo. La mujer en el México indígena y que, ante el embajador de aquel país, reconoció que en la conquista hubo "muchos abusos". Polémica servida y, también, mucha manipulación.
Tengo que reconocer que este tipo de manipulaciones en las 'cosas viejas' me sientan especialmente mal, porque levantan mucho polvo innecesario, cuando lo único que se necesita es un poco de pedagogía, y nada más. Me pongo, por tanto, a ello:
¿Qué dijo exactamente el Borbón, sexto de los Felipes? Cito textualmente: "Esa cultura mestiza que nace en América es lo que nos define hoy". Lo dijo así, en primera persona del plural, porque define a los que allí y, también, a los de aquí. Y es que, aquellos nativos llevaban mezclándose 2000 años antes de que en 1521 llegara el primer español. Eran un mix de tarascos con chichimecas, un poco olmecas, algo de mayas… Y aquí tres cuartas partes de lo mismo lo mismo: fenicios con griegos, romanos, árabes, beréberes, germanos, judíos… porque todo eso eran los castellanos que llegaron a América. Por eso, no tuvieron ningún conflicto moral ni prejuicio de ningún tipo a la hora de seguir mezclándose allí y es de esos siglos de mestizaje de donde nos sale hoy la cultura mexicana, su gastronomía, su folclore… No podemos entender los mexicanos de hoy sin los unos… pero tampoco sin los otros.
Alerta antiultra: las palabras del rey no hablan de lo buenísimos que fueron esos castellanos llevando su progreso a América, dicen, simplemente, que el mexicano de hoy es fruto de la mezcla de una rica tradición precolombina con lo que llevaban los castellanos que llegaron hasta allí. Nada más, ni nada menos.
En segundo lugar, el rey afirmó que aquellos hechos "con nuestro criterio de hoy en día, con nuestros valores, no pueden hacernos sentirnos orgullosos, pero hay que conocerlos y en su justo contexto, no con excesivo presentismo moral, sino con un análisis objetivo y riguroso". Es decir, que en 2026, después de haber pasado por la Ilustración -y de la Ilustración ha pasado por nosotros-, ya sabemos que todos somos iguales, libres y que tenemos el derecho natural a la vida. Ahora tenemos la certeza de que la razón nos guía y de que Dios está en un segundísimo plano en nuestras secularizadas vidas. Por eso es injusto y de necios juzgar aquellos hechos como si hubieran ocurrido antier, como dicen los mexicanos.
Por último, habló de abuso, pero de una manera muy diferente a la que he visto en muchos medios. Las palabras de Felipe VI fueron estas: "La reina Isabel con sus directrices, las Leyes de Indias, todo el proceso legislativo… en todo ello hay un afán de protección que luego, la realidad, hace que no se cumpla como se pretende y hay mucho abuso". ¿Qué quiere decir con estas palabras? Pues que, obviamente, hubo abuso por parte de muchos de los que allí llegaron, en buena medida por estaban lejos del control de la administración real. Pero estos abusos, no restan importancia al empeño que desde el principio se puso para evitarlos. Tan solo 8 años después del descubrimiento, la Real Provisión del 20 de junio de 1500, dictada por la reina Isabel, prohibía la esclavitud de los indígenas, declarándolos súbditos libres de la Corona de Castilla. Provisión que no se quedó ahí, sino que dio inicio un extenso cuerpo jurídico que conocemos como Leyes de Indias, de las que habla Felipe VI. Es el caso de las Leyes de Burgos o Reales ordenanzas dadas para el buen Regimiento y Tratamiento de los indios, promulgadas en 1512, o de las Leyes Nuevas, surgidas 30 años para la gobernación de las Indias y buen tratamiento y conservación de los Indios. Observe, querido lector, los nombres largos de estas leyes, toda una declaración de intenciones, ya que nos habla del intento de estas leyes por dar derechos a los nativos y corregir los abusos.
Estamos todos de acuerdo con que los abusos se cometieron, están ahí y registrados por los propios castellanos, la conquista fue atroz, brutal. Pero esta realidad no debe tapar la otra, esa que nos convierte en hermanos de mestizaje a los de aquí y a los de allí. Se trata de acercarnos a la historia sin prejuicios, no buscando en ella la justificación de nuestro relato, porque si no, a este paso, vamos a terminar pidiendo cuentas a los romanos por la toma de Numancia. Esperemos que la historia siga siendo un instrumento para entender nuestro presente y no para tirarnos los trastos a la cabeza los unos a los otros. Aunque tal y como está el patio… Se verá.