Como decía Guardiola de Iniesta: "Andrés come aparte. No lleva pendientes, no se pinta el pelo, juega 20 minutos y no se queja... Es el ejemplo. Así se lo digo a los chicos: 'Fijaos en Iniesta'". Estas palabras bien podrían ir dirigidas a Casemiro. Un jugador diferente y hecho a sí mismo. Que pasó por una dura infancia y que el fútbol le salvó de las garras de la pobreza.

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Convertido en un pilar del Real Madrid, el mediocentro es uno de los pesos pesados del vestuario. Su rol en el campo le da cada vez más galones y Zidane no se esconde al darle un puesto en la columna vertebral de su equipo. No solo el técnico francés confía en él, desde el club, tal y como hicieron al finalizar la pasada campaña con Kroos, también premiarán el sacrificio y la entrega de Casemiro. Nadie quiere perderle y él tampoco se quiere ir.

El PSG ya intentó seducirle en su día y se encontró una firme negativa. Casemiro está cómodo y feliz en el Real Madrid. Pero además, pese a ese carácter humilde y tímido que le caracteriza, no duda en dar la cara por el equipo cuando vienen mal dadas. Al igual que Sergio Ramos o Marcelo, suele ser uno de los habituales protagonizas a pie de campo cuando se da un pinchazo.

Casemiro, contra el Betis Reuters

El pasado mes de marzo, justo en la derrota ante el Betis previa al parón de La Liga que provocaba la perdida del liderato, Casemiro habló alto y claro. Unas palabras de autocrítica que aplaudió el madridismo: "Para ganar La Liga hay que jugar todos los partidos bien y hoy no jugamos bien. Si el rival es superior, ellos jugaron mejor, hay que felicitarles y seguir trabajando porque no hemos estado a la altura del último partido, no hemos jugado como ante el Barcelona".

Un líder silencioso

Ramos, Marcelo, Benzema y Varane son los capitanes. Pero otros nombres como Carvajal o Modric también son voces autorizadas en el vestuario madridista. A ellos se puede unir un Casemiro que también ha actuado en los últimos años como particular padrino de los jóvenes que han llegado desde Brasil. Vinicius, Rodrygo o Reinier más recientemente siempre han dicho que su compatriota les ayuda en todo lo que puede.

"Los jugadores de mi equipo son mi segunda familia, no hay un cariño más grande por unos o por otros. Son todos mis amigos y nuestro objetivo común es ganar siempre. Cuando estás con una familia no hay nada más bonito", ha dicho Casemiro durante este periodo de confinamiento y parón de las competiciones y entrenamientos.

Casemiro boleando un balón alto REUTERS

Casemiro se muestra satisfecho con su trabajo y es que si por algo destaca es por su entrega y sacrifico, tanto cuando juega con el Real Madrid como cuando lo hace con la Canarinha: "Lo he hecho lo mejor posible, estoy muy tranquilo porque lo he dado todo. Eso hay que llevarlo a la vida, no sólo al fútbol. Luego puedes ganar o perder, pero siempre hay que dar lo mejor de uno".

Fijo en el Madrid

Pese a que son muchos los nombres que se colocan en la órbita del Real Madrid y que se busca mediocentro para darle descanso, nadie puede quitar a Casemiro la etiqueta de fijo en el presente del conjunto blanco y también en el futuro. Desde que el pasado verano se fue Marcos Llorente, el brasileño no ha tenido relevo natural en el plantel merengue.

Se habla de Camavinga como esta pieza que llegaría a la casa blanca para competir con Casemiro. El Rennes se resiste a dejar marchar a su gran perla, mientras que no es ningún secreto que que el joven centrocampista gusta en Concha Espina. Pese a que esta incorporación se acabe produciendo o no, lo que nadie duda es que el brasileño tiene cuerda para rato en el Real Madrid.

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