"Todo ok, José Luis". La frase que ya es historia del fútbol español ha supuesto un antes y un después. Tras las últimas injusticias que ha tenido que soportar el Real Madrid con el VAR como protagonista, la afición del conjunto merengue no ha dudado en señalar su disconformidad con las decisiones con una sonora pitada antes del inicio del duelo contra el Sevilla.

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Los aficionados blancos están hartos de los árbitros, sus inventos y la medidas de la Federación Española de Fútbol y La Liga. Entre el penalti no señalado a Vinicius contra la Real Sociedad- que hubiera permitido acercarse en el marcador- y el fuera de juego de Canales que tampoco se sancionó en el Estadio Benito Villamarín, la grada del Sanitago Bernabéu se ha cansado de que el Madrid salga siempre perjudicado.

El indulto al Barcelona también influye

Esta situación aumentó el pasado viernes cuando la juez única de competición desestimó la denuncia del Levante contra el FC Barcelona. Hace cuatro años, se dieron las circunstancias perfectas para que sí se echara de la Copa del Rey al Real Madrid. Sin embargo, en esta ocasión, los culés tuvieron la "suerte" de no correr la misma suerte. Todo esto está acabando con la paciencia de los aficionados merengues.

Este sentimiento no solo impera en los seguidores. En la presidencia también hay un gran enfado. Esto se ha traducido en la negativa de Florentino a formar de la directiva de la Federación.

Pese a que el juego del equipo tampoco acompaña, la percepción de que los colegiados no están siendo justos en momentos importantes cambia completamente el foco de atención de la grada. Si el Madrid hubiera reducido la distancia con la Real en el Bernabéu, quizás podrían haber llegado a puntuar. En ese caso, ya no estarían diez puntos por debajo del Barcelona en la clasificación y, lo que también es importante, estarían en una posición de acceso directo a la Champions League.

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