El Real Madrid ha anunciado este Día de Reyes el fichaje de Brahim Díaz. Un regalo para todos los aficionados blancos después de la última derrota en La Liga. El futbolista ha querido despedirse del que ha sido su club hasta este 6 de enero en las redes sociales.

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El ya nuevo jugador del conjunto merengue ha querido despedirse a través de una carta publicada en sus redes sociales del que ha sido su equipo hasta el momento y de la que ha sido su afición durante tantas temporadas.

El futbolista llegó a Inglaterra siendo un niño y se ha convertido en un gran futbolista, ya que su nivel le ha hecho estar en la agenda de varios equipos, pero finalmente en el Santiago Bernabéu se han adelantado a todos y se han hecho con los servicios de uno de los futbolistas más prometedores del panorama futbolístico actual.

En la carta de despedida el talentoso futbolista cuenta el proceso de su vida en el país inglés desde que "me llevaron a visitar la ciudad deportiva de Platt Lane" donde le contaron los proyectos de futuro del club y cómo sería su vida junto a sus padres y a sus tres hermanas -la cuarta nació allí-, hasta el día que nunca olvidará, porque el Etihad entero coreó su nombre contra el Fulham en la Copa de la Liga.

Brahim Díaz celebra un gol con el Manchester City

El jugador afirma que cierra con cariño "un capítulo" de su vida y se despide de un club en el que ha "dejado de ser un niño" y ha logrado cumplir su sueño de ser futbolista profesional. Ha dado las gracias a todos los trabajadores del club, a sus compañeros de equipo y sobre todo a los aficionados que "nos han acompañado en cada partido".

Para acabar el centrocampista recordó uno de sus mejores días como citizen. El día que anotó un doblete en Copa de la Liga esta temporada ante el Fulham. Finalmente el jugador ficha por el dominador europeo en los últimos años y quiso desear "lo mejor" al club inglés y a toda la gente que le rodea.

Carta del jugador a los aficionados

Era sólo un niño el día que llegué a Inglaterra. Me llevaron a visitar la ciudad deportiva de Platt Lane, me enseñaron los planes futuros para el club y esa misma tarde entrené por primera vez con la camiseta del Manchester City. Aterricé en la ciudad de la mano de mi padre y mi madre, Sufiel y Patricia, y mis tres hermanas: Zaira. Idaira y Dunia. La cuarta, Irina, nació unos meses después. Ninguno en la familia sabíamos hablar en inglés.

Pero el fútbol no diferencia entre idiomas. Hoy cierro con cariño un capítulo de mi vida y me despido del Manchester City, club en el que he crecido, he dejado de ser un niño y me he convertido en futbolista profesional. Gracias a todos los entrenadores del club, desde la Academia hasta el primer equipo, por confiar y creer en mí durante todo este tiempo y por hacerme crecer como jugador y persona. Gracias a todo el cuerpo y a sus servicios médicos.

Gracias a toda esa gente que trabaja día tras día para que el City siga mejorando. Gracias a mis compañeros de equipo. Y gracias, por supuesto, a todos los aficionados que nos han acompañado en cada partido. Jamás olvidaré vuestras voces coreando mi nombre en la noche que eliminamos al Fulham en la Copa de la Liga. Os deseo lo mejor.

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