ZTE S6 Blade, análisis y experiencia de uso

ZTE S6 Blade, análisis y experiencia de uso

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ZTE S6 Blade, análisis y experiencia de uso

Este es nuestro análisis del ZTE Blade S6 , un dispositivo que hemos probado en El Androide Libre y que apunta un poco más alto con su Snapdragon 615.

12 junio, 2015 12:47

No todo el mundo necesita un smartphone con lo último de lo último: la gama media siempre está ahí para cumplir con las necesidades de aquellos que no necesitan lo mejorcito en su teléfono, y en los últimos años ha venido muy fuerte con alternativas para todos los gustos. Sin embargo, existe un pequeño hueco entre la gama media y la gama alta para todos aquellos que quieren calidad, pero que no quieren pagar el precio de lo último del mercado.

ZTE se quiere unir a ese hueco del mercado con su ZTE Blade S6, un dispositivo que hemos probado de primera mano en El Androide Libre y que apunta un poco más alto con su Snapdragon 600 y su pantalla de 5 pulgadas: perfecto para dar un paso en ese apartado del que hablamos, y todo con un precio rompedor para lo que estamos acostumbrados. ¿Habrán conseguido los chinos dar con la tecla esta vez, o se queda en un intento fallido?

ZTE S6 Blade, hoja técnica y especificaciones

ZTE no quiere quedarse atrás en la competición, y ya tenemos entre nosotros al ZTE Blade S6: una pantalla HD de 5 pulgadas, procesador Snapdragon 615, 2GB de RAM, un buen par de cámaras… tiene buenas especificaciones para competir en la gama media-alta de dispositivos Android, aunque sobre el papel parece tener algunas carencias como esa batería de 2.400mAh que sabe a poco. ¿Conseguirá el ZTE Blade S6 estar a la altura en un uso diario?

  • Pantalla de 5″ 720p IPS
  • SoC Snapdragon 615 octa core con arquitectura Cortex A53
  • 2GB de RAM
  • 16 GB de almacenamiento, ampliables por tarjeta micro SD
  • Cámara frontal de 5 megapíxeles y trasera de 13 megapíxeles firmada por Sony IMX214
  • Batería de 2400 mah
  • Medidas 144×70.7×7.7mm
  • LTE GSM: 850/900/1800/1900 MHz
  • Android 5.0 Lollipop

ZTE Blade S6: el smartphone ultrafino con Snapdragon 615 y Lollipop por menos de 250€

Diseño y construcción

Este ZTE Blade S6 quiere destacar por su poco peso y por la finura de su cuerpo de plástico: es un dispositivo muy fino que pesa poco, y son cinco pulgadas cómodas de utilizar con una mano. No tendremos ningún problema para utilizarlo durante el día, y las cinco pulgadas parecen haberse asentado como un tamaño perfecto para los smartphones, aunque la calidad que transmite en la mano podría mejorar.

En la parte frontal nos encontramos esa pantalla de cinco pulgadas HD de la que hablaremos más adelante, acompañada por el altavoz interno, una cámara interna de 5MP, una botonera táctil invertida de la que hablaremos más tarde, y varios sensores. La parte trasera tiene la cámara principal de 13MP, un flash único, algunas de sus identificaciones, el logo de ZTE, un micrófono auxiliar y el altavoz principal.

Las ranuras para la doble tarjeta nanoSIM (ambas van en una sola bandeja) y la tarjeta microSD están en el lado izquierdo, mientras que los botones de volumen y encendido están a la derecha. Arriba nos encontramos un jack de 3.5mm, mientras que abajo tenemos la ranura para el cable microUSB y el micrófono principal. La botonera táctil hace las veces de LED de notificaciones azul, y el altavoz cuenta con un pequeño puntito de plástico para elevarlo y que no quede bloqueado (sin éxito).

El tamaño, peso, y grosor son bastante correctos para un uso diario, pero es cierto que los marcos superior e inferior podrían ser más pequeños para aprovechar el espacio. El acacabdo del dispositivo tampoco es perfecto, el plástico utilizado no es de la mejor calidad y tiene toda la pinta de rayarse a la mínima: hubiera sido mejor escoger un plástico con acabado más gomoso, por ejemplo.

Además, la botonera táctil prescinde de la multitarea a favor de un botón de menú, y no vienen señalizados a pesar de ser una botonera invertida a la navigation bar de Google: fallaremos unas cuantas veces hasta que nos hagamos al sistema, y la multitarea está ofuscada en una pulsación de menú larga. Aunque, hablando de la botonera, es una buena idea hacer que su retroiluminación nos sirva de notificación, aunque no es tan buena idea que la botonera se ilumine cada vez que pulsamos la pantalla.

Pantalla

La pantalla que lleva el ZTE Blade S6 cuenta con una diagonal de 5 pulgadas y resolución HD (1280 x 720 píxeles), unas especificaciones que lo sitúan en la parte media del mercado. Como resolución funciona: las imágenes se ven bien y no tendremos problemas a la hora de visualizar contenido, aunque sí es posible diferenciarlo de una pantalla FullHD o QHD, podemos ver esos píxeles si nos fijamos o nos ponemos a comparar con pantallas de mayor resolución.

Los niveles de brillo máximo son elevados y no tendremos problema para ver la pantalla a pleno sol, pero el nivel mínimo se queda un poco por debajo de lo ideal, resultando algo molesto el utilizarlo por la noche. En general están bien y no tendremos problemas de visualización, aunque tendremos que utilizar aplicaciones de terceros para conseguir esos niveles más bajos de ritmo.

Respecto a colores, la pantalla le da una cierta temperatura cálida a las imágenes, los blancos son normales y a los negros les falta pureza (en colorido, el modo que viene predeterminado cuando encendemos por primera vez el dispositivo), aunque ZTE nos da la oportunidad de ajustarlo por nosotros mismos en los ajustes a uno más «normal».

Software y experiencia de uso

Pasamos a hablar del software, un aspecto en el que no debería fallar: cuenta con Android 5.0.2 Lollipop como sistema operativo, además de retoques en el apartado gráfico que forman una capa de personalización. Entre esos retoques, nos encontramos un launcher propio con efectos que prescinde del App Drawer y coloca todas las aplicaciones en el escritorio e iconos personalizados para las aplicaciones del sistema (aunque nos encontraremos las versiones clásicas de las aplicaciones).

También cuenta con aplicaciones propias que quieren dar un toque añadido al sistema: transferencia de archivos entre dispositivos, botón en pantalla que hace las veces de nav-bar, música y vídeo propietarios, copias de seguridad, gestor de tareas, soporte a gestos, y algunas aplicaciones preinstaladas. Algunas de ellas se pueden aprovechar y nos hacen la vida más fácil, mientras que hay otras que no sirven para nada y terminaremos tratando como simple bloatware presente en el terminal (que no se puede desinstalar, en cualquier caso).

Respecto al diseño de la capa de personalización, para gustos ya tenemos los colores: cuenta con opciones de personalización que no tiene Android nativo, pero los aficionados a la experiencia de Google estarán en contra de la modificación. En lo personal, a mi no me convence, pero podéis verlo por vosotros mismos en las capturas que os dejamos a continuación.

Respecto al rendimiento en sí, podemos considerar que es correcto: no tendremos ningún problema para realizar tareas básicas y tareas algo más avanzadas, el Snapdragon 615 tiene potencia de sobra para cumplir con todas ellas. Lo que sí es cierto es que en ocasiones las cosas tardan más de lo que deberían tardar, aparece el temido lag en momentos puntuales, y el Snapdragon tiene a sobrecalentarse en tareas avanzadas, algo que se nota mucho en verano y es bastante molesto en la palma de nuestra mano.

Podremos navegar por Internet, escuchar música, ver vídeos o incluso jugar a juegos como Monument Valley sin ningún problema, en otras palabras. Esos pequeños momentos de lentitud pueden ser un problema de optimización, y los usuarios del Blade S6 ya han recibido una actualización que parece paliar estos problemas puntuales, aunque parece haber confusión entre las actualizaciones para los modelos asiáticos (de importación) y los europeos (comprados en la UE).

Rendimiento

La elección de la gama Snapdragon 600 no está hecha al azar: es un paso superior al Snapdragon 400 que monta la mayoría de la gama media, sin llegar al Snapdragon 800 que monta la gama alta de Android. A priori parece una buena elección para colocarlo entre la gama media y la gama alta, a pesar de que no consigue unos números tan altos como la gama 800, y ZTE parece haber acertado con la pieza.

Ya os hemos explicado miles de veces que preferimos comentaros las sensaciones que nos da en la mano, no fiarnos de un estéril número que nos lanza una aplicación con más o menos lógica, pero os dejamos aquí los resultados a los benchmarks habituales que ha obtenido nuestra unidad de prensa para todos aquellos que sí los queréis.

Recordad que el 3DMark Sling Shot es el último test de Futuremark, y que exprime al máximo los dispositivos más potentes: es normal que saque puntuaciones y FPS tan bajas, ni los dispositivos más potentes actuales consiguen sacar buenos resultados.

  • 3DMark for Android, Ice Storm Unlimited | 7323 puntos
  • 3DMark for Android, Sling Shot con ES 3.0 | 388 puntos
  • PCMark for Android, Work performance | 2594 puntos
  • AnTuTu Benchmark v5.7.1 | 29008 puntos
  • Vellamo, Chrome Browser | 2335 puntos
  • Vellamo, Multicore | 738 puntos
  • Vellamo, Metal | 854 puntos

Batería

La batería de 2400 mAh fija parecía quedarse corta teniendo en cuenta el resto de especificaciones, pero lo cierto es que cumple sobre el campo de batalla sin ningún problema: llegaremos a la cama con algo de batería, aunque necesitará una carga obligatoria para poder aguantar el segundo día. Además, disponemos de los modos de ahorro de batería de Android, el cual siempre se agradece cuando estamos alejados de un enchufe.

Ya sabéis que depende mucho del uso de cada uno, pero nosotros hemos conseguido sacar una media de entre 3 y 4 horas de pantalla con un uso medio (mensajería instantánea, redes sociales, algunas fotos y navegación por Internet), mientras que no ha conseguido aguantar el día entero con un uso más intensivo (juegos, pruebas sintéticas, etcétera) y ha necesitado pasar por el enchufe, alcanzando unas velocidades de carga normales (no tenemos presente nada de carga rápida).

Cámara

La calidad de las imágenes ¡está en la media, el sensor de Sony es capaz de hacer su trabajo en ese sentido como ya nos tiene acostumbrados, pero hay ocasiones en las que se equivoca al medir la exposición de cada imagen en los modos automáticos.

El sensor de 13MP nos permite hacer zoom y recortar sin comprometer en exceso la calidad, algo que siempre viene bien para editar nuestra imagen, pero la calidad final de las imágenes (sobre todo el detalle) tiene demasiadas pegas para considerarla de calidad, además de que peca de dar colores demasiado pastel a las imágenes.

La cámara frontal funciona sin muchos problemas, aunque algo que me gustaría destacar es la aplicación de cámara que ZTE ha instalado en este dispositivo: cuenta con un modo experto que nos permite editar ajustes, como el ISO y el método de exposición, además de contar con una cuadrícula y con un nivel para nivelar las imágenes. Buen trabajo de ZTE en ese sentido para todo aquel que quiera trastear un poco con la cámara.

Como siempre, os dejamos unas pocas fotos de prueba justo abajo, además del enlace al album de Flickr en el que podéis ver las fotos junto al EXIF de cada una.

Sonido

En el apartado del sonido, tenemos tanto un jack de 3.5mm como un altavoz en la parte trasera encargados de ello. El jack de 3.5mm entrega un sonido aceptable, aunque probando con unos Audio Technica ATH-M50X se percibe que satura los sonidos más agudos a volúmenes altos.

Respecto al altavoz, tiene una pega grande al estar situado en la parte trasera: se obstruye cuando lo apoyamos en cualquier superficie. Tiene un pequeño puntito de plástico al lado para tratar de evitarlo, pero su efecto no se nota. Le falta algo de volumen al máximo, y cuenta con un volumen mínimo bastante aceptable para utilizar por las noches.

Conclusiones

Estamos hablando de un dispositivo que se queda en la frontera entre gama media y gama alta: no lo podemos considerar de gama alta si comparamos a los modelos que pertenecen a esa zona, pero tampoco se puede colocar al lado de dispositivos que se quedan justo en la zona media. Esa frontera es una zona ocupada por muchos usuarios que no quieren un gama alta, pero que tampoco quieren quedarse en la gama media, y ZTE quería atacar de lleno esa zona del mercado.

La pregunta de la review es si han conseguido crear un buen terminal con esas premisas, y yo contestaría un sí con peros: han partido de una buena base, pero se han quedado a medias en aspectos como la cámara, la personalización y la optimización. Hubieran conseguido un magnífico terminal si hubieran limado esos aspectos, pero por desgracia se queda en el camino.

Esos pequeños detalles suponen unos peros que los detallistas percibirán, pero que muchos usuarios dejarán pasar a cambio del bajo precio que supone: algo más de 200 euros en plataformas como Amazon, y 136-199€ si nos hacemos con el a través de Yoigo. Además, tenemos la seguridad de estar comprando en España, y no a un importador chino que nos puede dejar tirados en cualquier momento, lo cual también es otra ventaja.