El Androide Libre

Un móvil es mucho más que su hoja de características

Criticar a un móvil por su lista de especificaciones es algo habitual, pero no vale la pena guiarse solo por eso. De hecho, es de lo que menos importa.

23 mayo, 2017 21:02

Criticar a un móvil por su lista de especificaciones es algo habitual, pero no vale la pena guiarse solo por eso. De hecho, puede ser lo que menos importe.

Analizar un smartphone es como enfrentarse a la construcción de un puzzle. Debes armarte de paciencia, elegir el momento adecuado y el entorno; e influye de manera notoria el número de piezas así como la dificultad. Esta hoja de características también guarda relación con el análisis de un móvil: basta leerla para hacerse una idea de lo que vamos a encontrarnos. Idea que puede alejarse de la realidad.

Hacer referencia a un móvil solo por las sensaciones que transmite sería demasiado intangible. Como todos necesitamos algo a lo que aferrarnos y que nos permita comparar con lo que ya conocemos la hoja de características es la manera más habitual para conseguirlo. Pero no hay que dejarse llevar solo por ella, que un móvil es mucho más que unos datos reflejados en el papel.

«Frikis de las características», así podría denominar de manera cariñosa a todos los que criticamos un dispositivo solo por incluir un componente concreto. Que si tiene MediaTek y ya no vale para nada, que si falta la radio FM, móviles que carecen de jack para auriculares y que se convierten automáticamente en una basura… Todos los que amamos la tecnología somos en parte «frikis de las características», pero hay algo que debemos tener en cuenta: hasta que no utilicemos el smartphone no sabremos realmente cómo es.

No importa lo que digan los datos, la experiencia manda

Un dispositivo no suele ser ni bueno ni malo, siempre se encuentra a caballo entre ambas calificaciones. Y hay otro punto a tener en cuenta: las necesidades de cada usuario son únicas, por lo que esos calificativos se difuminan todavía más. ¿Son indicativas las cifras de especificaciones? Sin duda. ¿Y determinantes? Ni mucho menos.

Las cifras importan, pero no deberían determinar la valoración completa de un móvil

Se ha discutido hasta la saciedad el tema de la potencia bruta y cómo esta tampoco influye en el día a día. Todos queremos un Ferrari aparcado en la puerta pero muy pocos saldríamos con él para ir a comprar churros. Si bien es cierto que para aparentar están muy bien, las características brutas no valen para mucho más. Bueno, sí: para engordar el precio.

Al final los fabricantes nos venden la ilusión de que algo es mejor solo porque su nivel de prestaciones es más elevado. Y de nada sirve que tenga 6 GB de memoria RAM si luego no vamos a aprovechar ni 3; o que incluya un Snapdragon 835 si lo máximo que vamos a abrir es Facebook. Haciendo una comparación rápida estos datos pondrían a un móvil por encima con respecto a otro de especificaciones inferiores. Comparados frente a frente quizá no ocurriese lo mismo.

La experiencia me dice que las cifras crean unas expectativas que no tienen por qué corresponderse con la realidad; y que ni siquiera comprobaremos. La obligación de un gama alta es ofrecer lo máximo porque debe superar esas expectativas, pero no solo de gamas alta viven los usuarios de Android. De hecho lo más inteligente es optar por la mitad de la tabla buscando el equilibrio: Android funcionará de manera más que correcta, tendremos de sobra para lo que necesitamos y nos costará mucho menos. Aunque claro, ¿quién no quiere un Ferrari?

Los números aumentan el precio, no la satisfacción

Piensa en móviles de gama más o menos media que se mantienen en idéntica línea de especificaciones. Móviles como los míticos Moto G que, con unas características que levantaban suspicacias iniciales, consiguieron la crítica unánime positiva. O los Xiaomi Redmi Note, que aúnan un excelente equilibrio incluso con MediaTek. Sus hojas de características no son una maravilla, pero no por ello son peores Android.

Las características top sí suelen garantizar una mayor vida de los dispositivos

Procesadores top, memorias ultrarápidas, almacenamiento que supera los 64 GB, conexiones inalámbricas para aburrir… Como frikis nos seguiremos fijando en ellas y haciéndonos una inevitable valoración mental; que quizá cambie cuando hagamos el pertinente unboxing y el smartphone pase a la rutina diaria. A mí me ha ocurrido en más ocasiones de las que puedo contar; de ahí que recalque el título de este post: un móvil es mucho más que su hoja de características.

Tampoco quiere decir que no importen, eso es obvio, pero no lo son todo. Software, diseño, personalidad de la marca, accesorios, servicio postventa… Un smartphone es su conjunto, no solo unas cifras concretas. Por más que todos los geeks seamos, en mayor o menor medida, unos frikis de las características.