El Androide Libre

Smartphones para los sin techo: herramienta de supervivencia

Para muchos son una comodidad pero los smartphones para los sin techo se han convertido en una herramienta de supervivencia clave en su día a día.

9 mayo, 2015 13:01

Al comenzar muchos artículos, los dedos teclean de forma casi automática que los smartphones han revolucionado nuestras vidas. La forma de comunicarnos, la banca, el periodismo, la ciencia, incluso el crimen organizado han cambiado su forma de actuar desde la irrupción de estos ordenadores de bolsillo. Pero estas revoluciones entraban dentro de lo que uno podía esperar, todos estos aspectos forman parte del sistema. Quizá lo que era menos previsible es que estos tuvieran también un enorme impacto en la vida de los sin techo.

Todos hemos oído a alguien eso de «antes he visto a un vagabundo durmiendo en el cajero y con un smartphone», normalmente con cierto tono de «mira este, no se paga una casa pero sí un smartphone» que para lo que nosotros es una comodidad -una comodidad importantísima, pero una comodidad al fin y al cabo- para una persona que vive en la calle puede ser una herramienta de supervivencia.

Acceso barato a información fundamental

Así lo explica Newsweek. «La lluvia no es tan divertida cuando no tienes un lugar seco al que ir» explica Mike Quain, un músico callejero de 22 años. «A nadie le gusta que le sorprenda la lluvia». Los smartphones ofrecen pronósticos meteorológicos y alertas a tiempo real. Lo que a muchos nos sirve para ver si necesitamos coger la chaqueta gorda o el paraguas, a otras personas les puede dar tiempo suficiente para buscar refugio.

Huck, otro mendigo, explica que tradicionalmente los vagabundos americanos habían encontrado trabajos estacionales preguntando en mercados y en tiendas de suministros agrícolas, pero en la actualidad todo este tipo de trabajos se encuentran a través de Craiglist, una web de anuncios clasificados tremendamente popular en Estados Unidos. «Conozco cientos de vagabundos» explica Huck, «y no conozco ninguno que no use Craiglist, ha cambiado nuestra forma de encontrar trabajo«.

Pero no es la única web fundamental para los sin techo. Google Maps es imprescindible para cualquier persona en la tierra, mucho más para aquellos que viven en la calle. Huck también apunta a coachsurfing.org, un servicio que permite el intercambio de hospitalidad, y a Hitchwiki, una guía colaborativa para quienes viajen haciendo autostop como otras herramientas que hacen más fácil su día a día.

Vertebrando una comunidad

Pero además, a lo largo y ancho de internet han surgido comunidades como travelershq.org que les permiten organizarse para viajar y compartir información de interés. Incluso se está desarrollando un nuevo código actualizando el que usaban hasta ahora para por ejemplo identificar lugares hostiles o donde podían obtener atención médica. En esta nueva versión se busca un enfoque a la era digital indicando señalizaciones para, por ejemplo, redes wifi gratuitas.

Las redes sociales también pueden ser un cordón umbilical para los sin techo. Mark Horvath, que tiene casi 23.000 seguidores en Twitter, fundó wearevisible.com, una red social destinada los homeless que les facilita la creación de comunidades, además de ofrecer consejos a los nuevos llegados a esta forma de vida, facilitando tareas que otros damos por hechas, como dónde y cuando va a ser nuestra próxima comida o dónde dormiremos esta noche.

La adopción de los smartphones por parte de la comunidad sin techo tiene además mucho potencial todavía por explotar. Puede ser una vía extremadamente efectiva de poner en contacto a los servicios sociales con los más necesitados, atención personalizada o informar rápidamente de nuevos servicios o seminarios a través de correo electrónico.

Poder cargarlo, un reto

Los smartphones han hecho la vida de los sin techo algo más fácil, pero en absoluto la hacen fácil y los problemas más habituales que nos podemos con nuestros teléfonos en el día a día, se acentúan. La batería suele ser considerada uno de los grandes problemas de los actuales terminales y una de las cosas que más enervan a los usuarios que ven como un uso de una cierta intensidad reduce la autonomía drásticamente. «Sólo puedo cargar el teléfono durante un breve tiempo una vez al día» explica Huck a Newsweek. «A veces pueden pasar dos o tres días para poder cargarlo durante una hora». Para ahorrar batería, tienen buena parte del tiempo el teléfono apagado o en modo avión. Es una lástima, pero una herramienta con tanto potencial para ellos, el uso del teléfono tiene que ser con cuentagotas.

Especialmente tras la llegada de los móviles chinos, el precio de los terminales ha bajado hasta convertirse en una forma realmente económica de acceder a la red, y las conexiones móviles, incluso las más básicas, ofrecen una enorme cantidad de información y servicios a precios asequibles.

Más información e imagen de cabecera Newsweek

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