Image: Locos por las matemáticas

Image: Locos por las matemáticas

Ensayo

Locos por las matemáticas

Ian Stewart

5 mayo, 2005 02:00

Ian Stewart. Foto: Archivo

Trad. J. García Sanz. Crítica. Barcelona, 2005. 254 págs, 19’50 e.

Todos conocemos aquella ley de Murphy según la cual, si se nos cae una tostada, lo hace siempre por el lado de la mantequilla.

Pero lo que resulta más chocante es que alguien se haya dedicado a hacer una demostración matemática y física de la misma. En este libro la tienen, junto con otras muchas historietas, juegos y entretenimientos mirados siempre con ojos matemáticos. El autor, Ian Stewart, que ya nos ha visitado más de una vez con otras obras suyas, elige ahora veinte artículos de los que ha ido publicando en algunas revistas como "Scientific American". Allí heredó la columna que Martin Gardner había inaugurado y atendido durante 25 años con sus "juegos matemáticos". Stewart ve en el placer que su lectura le producía una de las razones que le movieron a ser matemático; encontraba en ella el germen de la creatividad, de llegar a desarrollos complejos partiendo de casos sencillos e, inversamente, conseguía presentar ideas matemáticas importantes en un tono lúdico. Al hacerse cargo de aquellas columnas trató de reproducir el espíritu que les infundió su creador, aunque sin intentar sustituirle: "Nunca hubo ningún plan por parte de sus sucesores para repetir la fórmula mágica de Gardner".

Pero también lo es la suya, que lo convierte en uno de los grandes cultivadores de la divulgación matemática. Lo cual deja bien patente en esta muestra que lo mismo desmenuza ciertos juegos lógicos que se enfrenta a la demostración de lo imposible a partir del dominó. Como también el nadador perdido, un problema de optmización, lo ilustra con el cuento de un robo por una alcantarilla que no deja a Sherlock Holmes en posición muy airosa. Otros argumentos se basan en analizar formas de repartir una tarta a gusto de todos, o recubrir un cuadrado con teselas también cuadradas pero distintas, un problema de combinatoria que desemboca en unos circuitos eléctricos. Y muchas cosas más.

Cosas que parten de ejemplos y modelos simples pero en los que subyacen problemas matemáticos serios y nuestro autor sabe explicarlos con claridad, humor y rigor. Nunca ha querido deslindar los aspectos formales de los divertidos, aun cuando sepa diferenciarlos: "Lo que me importaba eran las matemáticas y disfrutaba del trabajo matemático y el juego matemático sin sentir ninguna necesidad de separarlos".