José María Lasalle en la inauguración del V Congreso Iberoamericano de Cultura.

El secretario de Estado de Cultura, José María Lassalle, ha asegurado esta tarde en Zaragoza que Iberoamérica debe dar una respuesta conjunta y diseñar una estrategia común frente al reto que para el sector de la cultura supone el entorno digital de tal forma que se defina un estándar legal.



Lassalle ha inaugurado el V Congreso Iberoamericano de Cultura en un acto en el que ha estado acompañado por el alcalde de Zaragoza, Juan Alberto Belloch; el secretario de Estado de Cooperación Internacional y para Iberoamérica, Jesús Gracia; y el secretario adjunto de la Secretaría General Iberoamericana, Ruy Amaral.



El secretario de Estado de Cultura se ha referido a las nuevas tecnologías que se han introducido en todos procesos de la cadena cultural y creativa. La música, la industria audiovisual y el libro están en primera fila de este paradigma del cambio que afecta a todos los sectores de la cultura y ante el que surgen oportunidades de nuevos modelos de negocio y de actuación de los Estados.



Por ello, ha reclamado el diseño de políticas de Estado que garanticen el acceso a la cultura común que comparten más de 700 millones de personas que hablan en dos lenguas hermanas. En esta reflexión sobre el presente y el futuro "de un sector rebosante de potencial creativo" pese a la crisis, Lassalle ha apostado porque las generaciones futuras tengan un espacio cultural común iberoamericano, "rico en su complejidad".



En este paso de un modelo clásico de la cultura a la nueva realidad digital, Lassalle se ha referido también a la necesidad de proteger la propiedad intelectual de los creadores y, por ello, ha apostado por alcanzar un "estándar legal" que preserve el carácter de un bien público e impida su explotación en exclusiva. También ha destacado la necesidad de contar con una oferta legal de contenidos iberoamericanos.



El director académico del Congreso, Javier Celaya, ha explicado a los medios que después de "diez meses de trabajo intensivo" en la Secretaría de Estado de Cultura en colaboración con la Secretaría General Iberoamericana (SEGIB), la inauguración es "como la gran cena de Navidad".



"Nos hemos pasado diez meses cocinando este congreso y ahora se abre el telón y esperamos que todo el programa sirva para los 1.400 asistentes y 174 ponentes de todo el mundo, que participarán en 21 mesas redondas de la máxima actualidad", ha detallado.



Celaya ha revelado que de lo que "más orgulloso" se siente es de los 21 proyectos iberoamericanos surgidos del concurso de emprendimiento cultural al que se presentaron 550 candidaturas, y que mañana se defenderán en intervenciones de tres minutos. El Príncipe de Asturias entregará el próximo viernes a las seis propuestas que resulten seleccionadas de entre las 21 su premio.



El eje de los debates se mueve en tres direcciones: hacia dónde va el sector, ahora en una encrucijada con la llegada de internet "y la maldita crisis"; el emprendimiento cultural y el debate de temas de actualidad tales como el futuro de las librerías o las visitas a los museos.



El catedrático de Filosofía Política y Social de la Universidad del País Vasco, Daniel Innenarity, encargado de pronunciar la conferencia inaugural, ha apuntado en su intervención las dificultades nacidas de la llegada de internet y la cultura digital.



El espacio digital, ha dicho, tiene tres características que obligan a modificar las expectativas respecto de él: "la primera es que estamos en un mundo de segunda mano, en el que hay un gran acceso a la información, conocimiento y experiencias, pero que son de otros, no nuestras, y hay que aprender a gestionarlas".



La segunda, ha enumerado, es que hay "una gran cantidad de información y hay que seleccionar, filtrar, discriminar, con sentido". La última es que el ser humano "vive rodeado de aparatos tecnológicos cuyo funcionamiento" desconoce. Por todo ello, afirma, lo importante es "establecer mapas" que permitan orientarse al consumidor de información, sea cultural o no.



"No podemos atender al mismo tiempo muchas realidades sino que tenemos que seleccionar. Hay que aprender a aniquilar información, a prescindir de información. Solamente eso permitirá liberar una serie de energías que necesitamos para desplegar nuestra creatividad personal", ha añadido.