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Bob Dylan, Silvio Fernández Melgarejo y Amaia Romero: tres artistas que podrían no tener nada en común más allá de ser protagonistas de esta rentrée editorial.

Sin embargo, la coincidencia nos hace preguntarnos si no será verdad que el Nobel, nuestro Elvis sevillano y la singular extriunfita comparten más de lo que parece. Malos estudiantes y virtuosos musicales; rupturistas y folclóricos; gamberros e introspectivos.

Portada de 'Número cero'. Libros del Asteroide

Número cero

Eduardo Jordá

Libros del Asteroide, 2026. 120 páginas. 13,95 €

Los tres, cada uno hijo de su tiempo, se han ganado a su manera la manoseada etiqueta de artista: Dylan, por su omnipresencia en la cultura popular; Silvio, por inventar un sonido inclasificable más allá de Triana; y Amaia, por erigirse como faro de una generación que se niega a encajar en el mainstream.

Del poeta del rock americano, a diferencia de los otros, se ha escrito mucho. Eduardo Jordá, autor de una nueva biografía del cantautor, Número cero. Bob Dylan: retrato de un hombre invisible (Libros del Asteroide, 2026), contabiliza hasta 1.910 libros de temática dylaniana.



Por eso, su autor no pretende con este libro desentrañar ningún misterio; sería en vano. “Es una criatura tan inalcanzable como Moby Dick”, le describe Jordá. Se sabe prácticamente todo de él y a la vez nada.

Portada de 'Amaia, Plano secuencia' (Sílex, 2026).

Amaia, Plano secuencia

Luis Álvarez Borrero

Sílex, 2026. 274 páginas. 23 €

Le ocurría lo mismo a Silvio, gran conversador de barra de bar y aun así un mito rockero al que rinde homenaje Fantasía occidental. Silvio y Sacramento, rock bajo palio (Efe Eme, 2026), escrito por Antonio Jesús García y Ramón García. O a Amaia, que se labró una carrera gracias al reality Operación Triunfo y cuya fulgurante carrera analiza Luis Álvarez Borrero en el libro Amaia, Plano secuencia (Sílex, 2026).

La naturalidad con la que encaró tener las cámaras apuntándole las 24 horas le dieron su fama de genuina y de bocachancla. Y, aunque ha sabido mantener esa autenticidad con la que cautivó a miles de fans, es de las pocas jóvenes estrellas pop que guardan a buen recaudo su intimidad.

“Más allá de su valor como producto popular, las tiene todas consigo para seguir generando electricidad durante más tiempo que muchos de sus coetáneos, como la Jaguar de Cobain o la Fender Stratocaster de Dylan”, augura Álvarez Borrero.

Portada de 'Fantasía occidental'. Efe Eme

Fantasía Occidental

Antonio Jesús García y Ramón García

Efe Eme, 2026. 176 páginas. 19,50 €

Si Dylan es uno de los grandes arqueólogos del folclore de Estados Unidos, Silvio y Amaia, dos nombres propios que no necesitan apellidos, también han creado sonidos atravesados por sus raíces: navarras las de ella y fervientemente sevillanas las de él.

Capillita fascinado por las marchas de Semana Santa, lo suyo era la percusión, como demostró en sus breves pinitos como batería de Smash en los 70. Más de rockabilly que de folk, entre las referencias musicales de Silvio no se encontraba Dylan, al menos no directamente.



Tampoco de Amaia, que se inspira más en Marisol, Cecilia y Jeanette. Pero, reflexiona Jordá, es imposible encontrarse con un artista actual que no haya sido influenciado por su música o sus letras, “ya sea por acción o por reacción”. Como el número cero, señala el autor, Bob Dylan está en todas partes y en ninguna.