¿Qué libro está leyendo?
Tierra, de Maggie O'Farrell.
¿Cuál es el libro que más le ha 'autoayudado'?
El diccionario de María Moliner.
De no haber sido actriz, ¿qué hubiera querido ser?
Diplomática o psicóloga. Me gusta descubrir maneras de vivir y de ver el mundo distintas a la mía.
¿Qué es lo que más le gusta de su profesión? ¿Y lo que menos?
Lo que más me gusta es la posibilidad de establecer conexiones muy especiales con otras personas. Lo que menos es la incertidumbre.
Hasta el 18 de octubre tendremos la oportunidad de volverla a ver en Personas, lugares y cosas. ¿Cómo ha sido el reencuentro con su personaje?
Precioso. Revisitar un trabajo un año después te permite estar desde otro lugar, mucho más relajado, con todo lo que has aprendido y con la energía para darle una vuelta a un material que ya sabes que funciona.
Emma es una actriz que sufre un hundimiento personal y profesional y tiene que acudir a un centro de desintoxicación. ¿Qué ha aprendido de ella?
La importancia de ser honesta con una misma y a no sentir vergüenza por pedir ayuda.
¿Cuál diría que es su adicción más absurda?
El móvil.
Resulta obvio el desgaste que hace durante esta interpretación tan exigente. ¿Le ha pasado factura?
Es catártico, hermoso y agotador pero doy gracias por estar trabajando en algo que me gusta y por sentir una respuesta del público tan cálida y generosa cada noche.
Como espectadora, ¿cuál fue la última obra de teatro que fue a ver y qué le pareció?
Los Estunmen de Marcel y Nao. Me fascinó, como todo lo que hacen.
¿Con qué director de cine, teatro o televisión con el que no haya coincidido le gustaría trabajar y por qué?
Con Alauda Ruiz de Azúa. Me gusta su mirada, su nivel de precisión en lo actoral, su manera de rodar y las historias que cuenta.
Y al contrario, ¿qué papel no se atrevería jamás a interpretar?
Uno que fuera muy autorreferencial, ¡me parece aburrido!
Un acontecimiento histórico que le habría gustado vivir in situ.
La caída del muro de Berlín.
Un disco/canción que se ponga en bucle estos días.
The Art of Loving, de Olivia Dean.
¿Cuál es la serie que ha devorado más rápido? ¿Diría, por cierto, que es la mejor que ha visto? ¿O es otra?
¡Mad Men!
¿En qué película se quedaría a vivir y en cuál no aguantaría ni un minuto?
Me quedaría a vivir en Antes del amanecer y querría salir corriendo de Backrooms.
¿Ha experimentado alguna vez síndrome de Stendhal? ¿Ante qué?
Una noche paseando por Venecia.
No se muerda la lengua, díganos algo que ya no soporte del mundillo cultural.
Mmm… el narcisismo.
Una obra sobrevalorada.
Ufff, con lo que cuesta sacar adelante cualquier cosa...
Un placer cultural culpable.
Series nórdicas de crímenes.
¿Cuál es la última exposición a la que ha ido? Cuéntenos sus impresiones…
Una exposición de fotografía de Martin Parr en una galería en Madrid que no conocía y que me ha encantado, Marc Bibiloni.
¿La inteligencia artificial matará la creación artística?
No, si ponemos los medios para impedirlo...
España es un país…
Solidario, complejo, fascinante.
