En el horror literario reina con mano de hierro desde hace décadas Stephen King, pero a un nivel menor de popularidad acechan varios escritores que no le hacen ascos a manejar registros más truculentos.
El británico Clive Barker es sin duda uno de ellos. Podemos adentrarnos en sus obras en español de la mano de la editorial Valdemar Gótica, que tiene en su colección los diferentes volúmenes de Libros de Sangre y Cabal, aunque el escritor tiene muchas otras historias memorables.
En los años 80, se encargó personalmente de adaptar al cine uno de sus cuentos bajo el título de Hellraiser. A pesar de su ínfimo presupuesto, la película gozó de una aceptable recepción crítica y fue un éxito suficiente como para dar rienda suelta a una franquicia, ya sin la participación de Barker, que ha llegado hasta nuestros días firmemente enraizada en la serie B.
El icónico sacerdote infernal Pinhead (un apelativo que horroriza al propio Barker) ha sido interpretado todo este tiempo por el actor Doug Bradley, que también repite el papel en el juego de Saber Interactive, la primera obra videolúdica que adapta el universo de los Cenobitas, la Configuración Génesis y su particular visión del sadomasoquismo más extremo.
No es un material apto para todos los públicos, sino más bien al contrario. Incluso los amantes del terror deben cuestionarse seriamente si tienen el estómago necesario para adentrarse en la imaginación perturbada que dio origen a este universo.
De alguna manera, el estudio ha conseguido producir el título sin suavizar algunas de las aristas más pronunciadas del material, sorteando de alguna manera los sistemas de evaluación de contenido que rigen los videojuegos comerciales.
Y aunque Clive Barker ya se ha adentrado en el mundillo de los videojuegos en dos ocasiones anteriores con Clive Barker’s Undying (2001) y Clive Barker’ Jericho (2007) de los madrileños Mercury Steam, este sin duda es el título más perturbador y enfermizo de todos. ¿Merece la pena pasar por semejante tormento?
'Clive Barker’s Hellraiser: Revival'.
Aidan y Sunny mantienen una relación tan intensa como extrema, con frecuentes escarceos sadomasoquistas. Durante una de las sesiones, Sunny utiliza una caja puzle que reacciona de manera eléctrica al contacto con su piel, invocando a los Cenobitas a su dormitorio.
Su líder, el sacerdote infernal, utiliza las cadenas para destrozar el cuerpo de Sunny y deja inconsciente a Aidan, que tiempo más tarde despierta en las mazmorras de la Iglesia Escarlata.
Su líder, Marlowe, le interroga sobre la caja y el ritual del que ha formado parte. De la conversación, Aidan extrae que la caja puzle es un artefacto de incalculable valor, la Configuración Génesis, que sirve para invocar a los Cenobitas de una dimensión paralela, el Laberinto, donde transgreden los límites de la sensación.
Tras escapar a duras penas de la celda, se da cuenta de que la Iglesia Escarlata no es más que una secta de fanáticos que operan bajo la tapadera de un club liberal extremo. Abriéndose paso entre sus acólitos, Aidan se sumerge en un paraje surrealista de aberraciones de la carne con el objetivo de rescatar a Sunny de las garras de los Cenobitas y el terrible sacerdote infernal con la cara asaeteada de clavos.
Hellraiser: Revival sigue la fórmula del survival horror muy de cerca. Desde una perspectiva en primera persona, Aidan recopila armas y recursos con los que hacer frente a toda suerte de horrores. Hay puzzles desperdigados por unos niveles en general estrechos y claustrofóbicos, aunque por lo general son bastante simples y no interrumpen la acción por mucho tiempo.
La Configuración Génesis confiere a nuestro protagonista una serie de habilidades sobrenaturales (telekinesis, piromancia, etc) que facilitan conservar una munición por lo general bastante escasa y de vez en cuando las cosas se animan con unas fases de persecución por la arquitectura demencial del Laberinto.
Como las películas que homenajea, es un título con notables carencias presupuestarias que se muestran en la falta de impacto de muchos de sus elementos y un acabado plástico en muchos de sus modelados.
Si el juego destaca en algo es precisamente por cómo arriesga en su imaginería. Es probablemente uno de los juegos más impactantes de los últimos años.
Fotograma de 'Clive Barker’s Hellraiser: Revival'.
Se muestra dispuesto a adentrarse en situaciones y entornos que normalmente están reservados a la literatura o al cine de Cronenberg o Lars Von Trier, conjurando imágenes que Resident Evil o Silent Hill no tocarían ni con un palo de 20 metros.
Hay una marcada influencia de la serie Hannibal (2013-2015) y la forma que tenía de entender las naturalezas muertas, con escenas de crimen dispuestas como artefactos museísticos, presentando la anatomía humana en formas imposibles, estéticamente poderosas pero en última instancia completamente depravadas.
También es cierto que, por muy impactante que resulte la inmersión inicial en este universo delirante, con el paso de las horas el efecto se va diluyendo y poco a poco se asienta en una cotidianeidad rutinaria, lo que en sí mismo puede ser un comentario acerado sobre el efecto narcotizante de la violencia y su limitación ontológica como opción estética.
A pesar de todo, Clive Barker’s Hellraiser: Revival sí tiene algo que decir sobre el desarrollo de las relaciones tóxicas, la obsesión hedonista, los mecanismos de la adicción y el body horror como fuente inagotable de desasosiego al confrontar la inane materialidad de nuestra interfaz fisiológica.
Una pléyade de pequeñas frustraciones y chapuzas técnicas ensombrecen el resultado final, pero es innegable que hay cierto valor en producir una obra con una audiencia potencial tan restringida.
Por mucho que todavía permanezca la fama de los videojuegos como un medio eminentemente violento, la verdad es que títulos de estas características son extremadamente raros en el circuito comercial, no solo por los rígidos sistemas de calificación, sino porque tampoco hay una audiencia suficiente que demande este tipo de contenido, como sí puede haberla en la literatura o el cine.
Clive Barker’s Hellraiser: Revival
Estudio: Saber Interactive
Editora: Saber Interactive
Director creativo: Emil Esov
País: Serbia
Plataformas: PC, Nintendo Switch 2, Xbox Series, PlayStation
