José Antonio Fernández Gallar, consejero delegado de OHL.

José Antonio Fernández Gallar, consejero delegado de OHL.

Empresas EL DESASTRE DE OHL

OHL descartada para una obra en Chile por sus problemas bursátiles

EL DESASTRE DE OHL. La CAPJ chilena declaró desierto un concurso en el que habría obtenido la máxima puntuación.

Noticias relacionadas

La confianza es un componente clave en los negocios que tarda mucho en conseguirse pero muy poco en perderse. OHL ha visto como la licitación para la construcción del Centro Judicial de Chillán (Chile) en la que habría conseguido la máxima puntuación se ha declarado desierta ya que los adjudicatarios no se fían de la situación económica de la empresa.

Las razones esgrimidas por parte de la Corporación Administrativa del Poder Judicial (CAPJ), la encargada de licitar el proyecto, defienden que OHL "presenta una baja considerable en el precio de sus acciones en su casa matriz en España, situación que hace riesgosa e inconveniente su contratación".

El pasado 18 de octubre concluyó el plazo para que las empresas interesadas en la construcción del Centro Judicial de Chillán presentaran sus ofertas. Tras meses de deliberación las autoridades han decidido dejar desierto el concurso al que se ha presentado OHL.

Desde la constructora se estaría valorando la posibilidad de demandar el concurso. OHL pediría que se volviera a la fase de valoración de ofertas e incluso podría pedir una indemnización.

En un principio se esperaba que tras validar las propuestas, la adjudicación definitiva de las obras del centro judicial se conocería el 28 de enero de 2019, pero la falta de un ganador habría adelantado la decisión de comunicar la decisión.

El proyecto, valorado en unos 23 millones de euros, ha sufrido multitud de retrasos durante los últimos años. En concreto, desde 2010 ha habido cuatro intentonas de sacarlo adelante que no han llegado a ver la luz por diversas razones.

El objetivo del proyecto era estar operativo en dos años y en los criterios de evaluación se han considerado la oferta económica, formalidad, patrimonio y oferta técnica. Unos requisitos que OHL no ha podido superar.

Un 2018 para olvidar

Una decisión en la que ha pesado el mal comportamiento de la empresa durante 2018. La compañía anunció pérdidas valoradas en 1.335,8 millones en los nueve primeros meses del año. Un periodo en el que la facturación de la empresa llegó a 2.048,7 millones de euros, un descenso del 14% respecto a 2017.

Una caída impulsada por la bajada de la actividad de las divisiones de construcción e industrial cuyas facturaciones cayeron un 14,9% y un 30,6% respectivamente.

Pero al margen de las cuestiones económicas la empresa volvió a reconocer nuevas pérdidas por proyectos fallidos en su división de construcción. Una situación que volvió a poner en duda las previsiones sobre su carga de trabajo. Un argumento en el que se han apoyado los analistas a la hora de explicar las continuas caídas en bolsa de OHL.

La situación económica de OHL ha impactado directamente con el comportamiento de su acción en bolsa. Hace un año, la cotización de los títulos de la constructora se situaba en los 5,19 euros. Ayer las acciones de OHL cerraron en 0,79 euros, un caída del 84,7% en los últimos 12 meses.

Así las cosas la próxima presentación de resultados, que previsiblemente tendrá lugar durante el próximo mes de febrero, se presenta crucial. OHL necesita mandar un mensaje contundente a los mercados para volver a ganar la confianza de inversores y contratistas.