El presidente de Mercadona, Juan Roig, con algunos de sus productos, en una imagen de archivo.

El presidente de Mercadona, Juan Roig, con algunos de sus productos, en una imagen de archivo. EFE

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Las cinco veces que Juan Roig ha nadado con Mercadona a contracorriente

Valencia

No habla demasiado, pero es una máquina de titulares cada vez que lo hace. El presidente de Mercadona, Juan Roig, está orgulloso de ser empresario ("el país va porque vamos nosotros") y, sobre todo, de su gestión de la cadena valenciana. 

Así lo ha apuntado este lunes durante su intervención en el 21 Congreso de la Empresa Familiar, que estos días se está celebrando en Valencia. Durante su discurso, en el que ha explicado que si solo quisiera maximizar beneficio se dedicaría a las drogas, Roig ha querido poner en valor el papel del empresario en la economía española. Así, ha destacado que las empresas generan el 75% del PIB y el 80% del empleo.

Para Roig, el empresario es “aquel que va a contracorriente”. Algo que, de mayor o menor forma, se ha ido plasmando en el desarrollo de Mercadona. Estas son las cinco veces en la que Roig ha encarnado su definición:

1. Con sus marcas al fin del mundo

Roig no se subió a la ola de la marca blanca cuando en los hogares españoles entraba menos dinero. Es parte de su filosofía empresarial y, de hecho, es a menudo foco de críticas por ello. La marca de fabricante brilla por su ausencia en los lineales de la cadena valenciana. De hecho, según los datos recabados por Promarca, Mercadona es junto con Lidl la cadena que menos innovaciones de fabricante incorpora a sus estanterías.

Así, su apuesta pasa por dar más importancia a su marca blanca, algo que la diferencia del resto. Para ello, la cadena presidida por Juan Roig cuenta con 120 interproveedores y más de 700 proveedores que nutren sus tiendas de productos de marca propia; desde Hacendado a Bosque Verde pasando por Deliplus.

2. La web, con la calma

Otra de las veces que Mercadona ha nadado a contracorriente es, sin duda, con su apuesta por la compra online. Mientras todos sus competidores lanzaban páginas web intuitivas y modernas donde poder hacer la compra, Mercadona se mantiene atrapada en el pasado. “Nuestra web es una mierda”, reconocía Roig en una ocasión. Este lunes, volvía a insistir en que la apuesta de la cadena por la nueva web va en serio: “En digitalización estamos bastante atrasados. En 4 o 5 años seremos una empresa admirada por ello. Hoy es un boñigo”.

El presidente de Mercadona asume que ha llegado más tarde que el resto porque hasta ahora no habían dado con la fórmula de la rentabilidad. “Yo dije que no creía en el Mercadona online, ahora me he cambiado la chaqueta”, asumía este lunes durante su discurso.

3. Marketing... el justo

El nombre de Mercadona no salió de ninguna lluvia de ideas ni de una reunión sesuda. Cuando se bautizó la compañía, poco o nada se pensó en el marketing. “Mi hermano y yo vimos el nombre con dos ‘n’ en Italia, le quitamos una y así se quedó”, ha reconocido Roig este lunes, mientras apuntaba: “Es un nombre encantador”.

Lejos de cambiarlo, el nombre va a traspasar nuestras fronteras. Al menos, a Portugal. Roig ha decidido que la cadena se llame en el país luso Irmãdona, que se traduce como “hermana de Mercadona”.

4. Crecer en familia

Mercadona, que cuenta con 84.000 empleados, es una empresa familiar. Los padres de Juan Roig, Francisco Roig y Trinidad Alfonso, sentaron las bases de lo que hoy es Mercadona con Cárnicas Roig.

La mujer de Juan Roig, Hortensia Herrero, es vicepresidenta, consejera y socia accionarial de Mercadona, labor que compagina con la presidencia de la fundación que lleva su nombre. De las cuatro hijas del matrimonio, tres se han formado en economía, empresa o derecho y se encuentran ligadas a la cadena valenciana. Carolina trabaja en el área de marketing y es secretaria del consejo de administración; Hortensia está al frente de Edem, la escuela de empresarios impulsada por su padre, y es vocal en el consejo; Juana se encuentra al frente del proyecto de la nueva web de Mercadona, además de ser también vocal. La cuarta hija, Amparo, es vocal del consejo pero se dedica a la arquitectura y tiene su propio estudio.

5. La clave, en el precio

Roig reconoce que Mercadona cambió de estrategia cuando dejó de apostar por las ofertas para cambiarse a lo que en la valenciana llaman SPB (Siempre Precios Bajos). Lo hizo en 1993, y el cambio fue el origen de la forma de trabajar hoy de la cadena.

Según la OCU, Mercadona y Alcampo son las cadenas más baratas para llenar el carro. Con cerca de un 25% de la cuota de mercado en España, a Mercadona parece que la estrategia le funciona.