José Aljaro, director general de Abertis.

José Aljaro, director general de Abertis.

Empresas

Abertis pide a Red Eléctrica 656 millones por su participación en Hispasat

La compañía solicitará autorización para la venta en la Junta de Accionistas y elude el deber de pasividad en caso de que llegue una oferta en plena 'guerra de OPAs'.

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La salida de Francisco Reynés es capítulo cerrado para Abertis. “El traspaso de poderes será de dos minutos, lo que tarde en darme las llaves de los cajones” bromeaba el nuevo primer ejecutivo de la concesionaria, José Aljaro. Será él quien tenga que liderar en los próximos meses el futuro de Abertis en un momento “apasionante” para el grupo, pero en el que todos los ojos estarán puestos sobre su gestión.

OPAs al margen, lo que parece claro es que en Abertis tienen clarísimo que ya no están interesados en Hispasat. Tanto es así que lo ha desconsolidado de sus resultados y lo sitúa como activo disponible para la venta. “Es el único activo que no corresponde al tema de autopistas” explica Aljaro. Es decir, no interesa porque dispersa del foco que tiene la compañía: concesiones de autopistas de peaje.

La empresa de satélites española y que preside Helena Pisonero cerraba el ejercicio con unos beneficios de 56 millones de euros, con una deuda de 350 millones de euros. Reconoce Abertis que lleva en conversaciones con Red Eléctrica desde el mes de enero del año pasado, por lo que parece que el interés va de la corporación pública va en serio. Ahora bien, el director general asegura que “por ahora no ha llegado una oferta vinculante, por lo que no podemos vender”.

El precio 

La confianza en que se produzca una propuesta es máxima. Prueba de ello es que la compañía pedirá en su próxima junta de accionistas (13 de marzo) la autorización para la venta de la empresa de satélites.

Lo hacía en un hecho relevante enviado a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) al filo de la media noche. En él explica que la venta de Hispasat queda "supeditada a que Red Eléctrica se dirija a la vendedora con una oferta vinculante de compra y subrogación", dice el texto de la Junta. 

Esto significa que la compañía pública debe solicitar la compra del 57% de Hispasat en manos de Abertis, y se subrogue en los derechos para hacerse con el 33% en manos de Eutelsat y que adquirirá la española una vez que Nadal dé el visto bueno a la compra hecha hace unos meses. 

Una enajenación a la que además pone precio. "Nunca podrá ser inferior a los 656 millones por el 57% de su propiedad". De este modo, y con el visto bueno de los accionistas, el consejo de administración tendría el visto bueno para la venta de un activo en plena competición de OPAs. Eludiría el deber de pasividad en el que debe incurrir la compañía. 

La advertencia

Toda una declaración de intenciones sobre qué quiere hacer Abertis con Hispasat, más allá de lo que ocurra con la OPA. Sobre todo, porque parece que Aljaro despejaba horas antes dudas sobre los motivos de la venta de la compañía. “Es una decisión estratégica, no se hace a raíz de las OPAs”.

En román paladino: que no busca dar un pelotazo con la venta de Hispasat, tal y como insinuaba la semana pasada el ministro de Energía. Decía Álvaro Nadal que  no iba a tolerar “un pelotazo” con “el patrimonio público español que hay que preservar”. Toda una advertencia a navegantes, no sólo para Abertis, también para Hochtief y Atlantia que -a la espera de que comience la guerra de OPAs- ya están pensando en ver cómo se vende la compañía.

Sea como sea, lo que el nuevo ejecutivo de Abertis quiere dejar claro es que cuando llegue el momento pedirá "todas las autorizaciones necesarias al Ministerio”. Y los contactos, como ha avanzado EL ESPAÑOL, ya se han mantenido; especialmente con Red Eléctrica, con el objetivo de que pueda garantizar las murallas chinas que le permitan separar los negocios: el regulado de distribución de electricidad, y el de satélites.

Las OPAs

Pero más allá de Hispasat, una de las patatas calientes que tiene encima de la mesa, el nuevo ejecutivo de Abertis ya busca su camino al frente de la compañía. De hecho, ha descubierto todas sus cartas: “queremos seguir buscando nuevos proyectos,mejorando la rentabilidad, así como la gestión de activos”, decía durante la presentación de resultados de 2017. Toda una declaración de intenciones cuando se habla de una compañía que tiene encima de la mesa las ofertas de Atlantia, que estudia ya una mejora; y la de Hochtief, que espera el visto bueno de la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV).

Y es que Aljaro tiene claro que “el deber de pasividad no implica que la empresa no esté activa”. Así que explica que tiene intenciones de analizar todas las oportunidades que se puedan plantear en los próximos meses. Especialmente en las Autopistas Central, Sur y Rutas en Chile -donde hay intenciones para nuevas inversiones por 800 millones-. También en Brasil, donde parece que no le importaría quedarse con los activos de Odebrecht.

Las autopistas en España

España es el otro país esencial en el que el primer ejecutivo quiere poner una pica en Flandes. Y quizá ése es el punto más débil de la cadena en este momento para la concesionaria.  Buena parte de sus concesiones en nuestro país vencen durante el próximo año y medio, y el ministerio de Fomento ya ha dicho que no hay opción a renegociar un nuevo plazo.

Así que Aljaro dice tenerlo claro: “Estamos expectantes a ver la política que quiere aplicar el ministerio. Tenemos interés por invertir en España. Tenemos actitud positiva respecto a inversiones porque nos interesa y porque tenemos compromiso con el país”.

Y por supuesto, no descarta participar en el proceso de relicitaciones de las autopistas de peaje que se va a abrir a mediados de este año. Es cierto que Abertis es concesionaria de algunas, pero cree que eso puede ser una ventaja. Así que el nuevo ejecutivo ya avisa: “¿por qué no? Eso sí, antes revisaremos el pliego de condiciones cuando salga. Hoy no trabajamos en ese escenario”.

Reparto de diviendo

Así que Abertis no mira por el retrovisor. Mira hacia adelante pensando en sus accionistas, “que están encantados” con la política de dividendos aplicada hasta el momento. De hecho, en el último consejo se acordó la aprobación de un segundo dividendo de 0,40 euros brutos por título. Esto sitúa la retribución total al accionista en 0,80 euros brutos, repartiendo 792 millones de euros entre los accionistas.

Todo después de haber conseguido un resultado de 897 millones en 2017, lo que significa aumentar un 13% el resultado del año anterior. Se superan también las previsiones en materia de ingresos, 5.323 millones de euros y de EBITDA que se sitúa en los 3.480 millones.

Las OPAs están ahí, el Consejo “se pronunciará cuando llegue el momento, pero al final quienes deben decidir son los accionistas”, decía Aljaro para zanjar la cuestión sobre qué oferta le gusta más. Sobre todo, porque todavía la compañía no ha podido pronunciarse sobre la propuesta de compra de Hochtief.