Rosauro Varó entra en la filial de Cabify.

Rosauro Varó entra en la filial de Cabify. EE

Empresas

Varó toma el control de 250 licencias de Cabify gestionadas por 'amos' de la VTC

Implica la salida de varias decenas de conductores que han sido despedidos o han desistido ante las nuevas condiciones de trabajo. Hasta ahora las gestionaban Gesstaxi (Parrondo) y Yirmi.

Su irrupción fue la última en un sector cuya temperatura no deja de crecer. Rosauro Varó aterrizó en una de las filiales de Cabify a mediados del año pasado. El objetivo del que fuera dueño de Pepephone (vendido a Másmóvil hace dos años) era ganar peso en una sociedad titular de 257 licencias para operar en plataformas como Cabify (VTC).

Ahora, toma el control de estos permisos, hasta ahora gestionados por otros dos ‘amos’ de la VTC. La consecuencia: la salida de varias decenas de conductores, que han sido despedidos o han desistido ante las nuevas condiciones de trabajo, según confirman a EL ESPAÑOL varias fuentes con conocimiento de los movimientos.

Varó llegó a Maxi Mobility Transporte de Viajeros SL en verano. Lo hizo a través de una ampliación capital con la que tomó posiciones. El plan: ir ganando peso para tomar una parte destacada en la sociedad, aunque manteniendo a Cabify como socio. Esta sociedad fue renombrada a Vector Ronda Teletransport, pero mantiene registradas 257 licencias: siete en Sevilla y 250 en Barcelona.

Cambio en la gestión

Es este último paquete de licencias en la capital catalana el que es clave. Hasta la llegada de Varó, Cabify había recurrido a otros dos ‘amos’ de las VTC para su gestión. Por un lado, Yirmi UC Fiesta, una de sus filiales en la que irrumpieron -como en Vector- empresarios privados como Jaime Castellanos, presidente de Lazard; Jon Riberas, uno de los dueños de Gestamp, o Rafael García Tapia, director del fondo Corpfin Capital. Por otro, Gesstaxi, la sociedad creada por el exjefe del taxi, José Antonio Parrondo, que también recibió el respaldo en forma de capital por inversores importantes de internet como Félix Ruiz, fundador de Tuenti y presidente de Jobandtalent; el exdirectivo de Yahoo y Google, Bernardo Hernández o el fondo de capital riesgo Kibo Ventures.

En esta ecuación participa la startup española Jobandtalent, que ofrece servicios de ETT digital. Esta se encargaba de la contratación y gestión de personal de una gran parte de los conductores contratados para explotar esas licencias en Barcelona.

El plan de Varó (y Cabify) es que se asuma de manera directa la gestión de estas licencias (y poco a poco también la tarea de contratación y gestión de los chóferes). Así, según confirman fuentes cercanas a la filial, ya se ha asumido la gestión de dos tercios de esas licencias (todas las pertenecientes a Yirmi). El objetivo, según esas mismas fuentes, es controlarlas todas a lo largo de los próximos meses. Para muestra de este cambio, un botón: a través de Jobandtalent sólo hay contratados 120 de los 250 conductores.

Salidas de decenas de conductores

¿Y la diferencia? Según explican varias fuentes con conocimiento de los movimientos, se trata de despidos efectuados por la nueva dirección de Vector o salidas voluntarias. En estas últimas es clave el cambio de las condiciones laborales por su trabajo en la plataforma de transporte. “Se han cambiado algunas de ellas y se han retirado algunos incentivos para los chóferes y eso ha desembocado en un empeoramiento de las condiciones”, apunta una fuente.

¿Qué aseguran desde la compañía? Descartan hacer ninguna declaración oficial, al igual que desde Cabify. Sin embargo, dichas fuentes cercanas hablan de “redimensionamiento” de la flota de conductores y “ajustes”.

Un sector con varios ‘amos’

Al margen de este movimiento, la realidad es que el sector se está organizando en base a grandes gestores de flotas, como también ha sucedido en el taxi. Yirmi UC Fiesta, Gesstaxi y Ares se suman a Vector, tratando de aglutinar el mayor número de licencias (y por ende de conductores) bajo su gestión.

Esta reorganización del sector llega en plena cascada de licencias VTC concedidas por el Tribunal Supremo. Desde 2009 a 2015, particulares y empresas se lanzaron a reclamar a las administraciones la concesión de autorizaciones, amparándose en la llamada ‘ley ómnibus’ que eliminó la restricción de un permiso de este tipo por cada 30 para taxis. Pero un agujero legal desembocó en numerosas licencias favorables en el Tribunal Supremo. Y, por tanto, en un incremento exponencial del mercado.

En agosto del pasado año había, según el registro del Ministerio de Fomento, 5.670 permisos activos. A principios de este mes de enero había 6.460. Es decir, un 13% más en seis meses. Se espera que sea en los próximos meses, tras la jurisprudencia creada, cuando llegue el grueso de ‘concesiones’ a través de sentencias del Supremo.

Despidos en Cabify

El movimiento entre los grandes gestores del sector llega cuando Cabify ha logrado cerrar una ronda de financiación que lleva meses negociando y que ha colocado a Rakuten Capital de nuevo como líder y aglutinando más poder en la compañía.

Esa operación ha venido acompañada del despido, según informaba Techcrunch, de hasta un 10% de la plantilla de Cabify, principalmente en Latinoamérica. Una decisión que la empresa justifica así: "Hemos realizado un proceso de reestructuración a nivel global; lamentablemente hemos tenido que dejar ir a algunos miembros de nuestro equipo porque estamos creando y buscando nuevas posiciones- especialmente desarrolladores y otros perfiles de corte más técnico, senior y especializado- que nos ayuden a avanzar en la sofisticación de ciertas funciones y hacernos más eficientes en un entorno muy competitivo a nivel global".