La manifestación de taxistas que tuvo lugar en Madrid el pasado mes de mayo.

La manifestación de taxistas que tuvo lugar en Madrid el pasado mes de mayo. Moeh Atitar

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El taxi toma las calles de nuevo tras el último golpe del Supremo

El sector para este miércoles en las principales ciudades de España para protestar ante el avance de compañías como Uber o Cabify y el aluvión de licencias VTC.

La guerra del taxi vive este miércoles un nuevo capítulo en España. El sector toma las calles de Madrid tras el último golpe del Tribunal Supremo, que ha allanado el camino para el aluvión de licencias VTC, utilizadas en las plataformas de Uber y Cabify. Las principales organizaciones convocan un paro general para visibilizar una batalla con la que exigen a las administraciones soluciones ante una “liberalización encubierta”.

El ambiente está muy caldeado en el sector. Y las organizaciones convocantes del paro -Fedetaxi, Antaxi y Élite- esperan movilizar a más de 20.000 personas en la capital madrileña en una manifestación que arrancará a media mañana desde Puerta de Atocha hasta el Congreso de los Diputados.

“No nos iremos de Madrid mientras que no tengamos una respuesta”, explica Tito Álvarez, líder de la asociación Élite Taxi en Barcelona, quien abre la puerta a una posible acampada en el centro de la capital.

Esta es la segunda huelga convocada en tan sólo unos meses. La anterior tuvo lugar el pasado mes de julio. Fue una movilización no respaldada por Fedetaxi que en esta ocasión sí que se suma.

Posiciones de los taxistas

En los últimos días estos colectivos han movido ficha en diferentes reuniones con el Ministerio de Fomento y partidos políticos. El objetivo: tratar de ganar apoyos del sector público.

¿Cuáles son sus peticiones? Fedetaxi, según explicó en un comunicado, plantea una reivindicación doble: “el cumplimiento de la legislación vigente, persiguiendo las infracciones y comportamientos antijurídicos que los vehículos VTC y las multinacionales para las que prestan servicio efectúan a diario y, por otro lado, la exigencia de un ejercicio de responsabilidad de los poderes para que actúen de forma coordinada en ofrecer una solución a un problema que ha desembocado en la liberalización encubierta”.

Junto a esto, Fedetaxi plantea otras medidas, adelantadas por EL ESPAÑOL, con el objetivo de actuar “con carácter inmediato” ante la “inundación del mercado” que supone la concesión de más de 10.000 licencias VTC “como consecuencia de cientos de sentencias del Tribunal Supremo que se encuentran pendientes, con base en la liberalización producida en el año 2009 y el ineficaz parche legislativo que se hizo en 2013”.

Por su parte, el presidente de Antaxi y Federación Profesional del Taxi (FPTM), Julio Sanz, mostró este martes sus propuestas para acabar con la “asimetría legislativa” que, según él, rige el sector del taxi respecto a las VTC. “El sector del taxi ya cuenta con una regulación en la que se especifican tarifas, tipos de vehículo, modo de prestar servicio, etc. Desde el sector demandamos que las VTC, que en su gran mayoría prestan servicio en suelo urbano, estén reguladas por las administraciones locales”, apunta.

Sobre los motivos que los llevan a convocar esta nueva manifestación, Sanz insiste en que, a pesar de haberse reunido con Fomento para tratar de dar solución al problema, “las medidas propuestas no son suficientes para garantizar que se desbloquee la situación del colectivo”.

Uber tiende la mano

Ante este escenario, Uber ha intentado este martes tender la mano al taxi. Asegura que lleva “meses trabajando en que nuestra tecnología pueda empezar a dar servicio al taxi en España”. La compañía cree que tras la manifestación será “el momento de trabajar juntos”.

Juan Galiardo, responsable de Uber para España, destaca que el taxi “es un cliente natural de Uber” y le emplaza a sentarse para empezar a “construir los cimientos de una movilidad que ya está cambiando”.

Tres años (y medio de conflicto)

El de este miércoles es un nuevo paso en un conflicto que dura ya más de tres años. En abril de 2014 arrancó todo con la irrupción en la escena de Uber con su servicio más polémico, UberPop, para conductores particulares.

¿El trasfondo? El incremento exponencial de licencias VTC, utilizadas en estas plataformas, después de que los tribunales hayan dado la razón a empresas y profesionales autónomos que reclamaron por vía judicial estos permisos. Un escenario que ha hecho saltar por los aires el límite de 1 autorización para estos vehículos por cada 30 para taxis. Se esperan que en los próximos 18 meses miles de licencias obtengan ‘luz verde’ legal.