Un conductor de Uber.

Un conductor de Uber. EE

Empresas Uber y Cabify

Parrondo, exjefe del taxi, logra más dinero para otra empresa de licencias VTC

Gesstaxi, con 50 licencias operativas y varias decenas solicitadas por vía judicial, suma un millón del exCEO de Tuenti, Zaryn Dentzel, y otros inversores de internet.

Jesús Martínez

El mercado de las licencias VTC, que utilizan plataformas como Uber o Cabify, está más caliente que nunca. Y los grandes empresarios toman posiciones. José Antonio Parrondo, uno de los ‘exjefes’ del taxi en Madrid, logra más apoyos en forma de capital para ganar tamaño.

Primero fue con la compañía Cibeles Comfort Cars, donde varios inversores de capital riesgo relacionados con ‘startups’ tecnológicas decidieron invertir hasta 9 millones de euros. Ahora es en Gesstaxi, otra de las sociedades con las que opera en la que han entrado como socios algunos de los que lo hicieron en la primera: Zaryn Dentzel, exCEO de Tuenti y otros como Félix Ruiz (Jobandtalent) o Hugo Arévalo (Hawkers).

Un millón de euros en septiembre

Fue el pasado mes de septiembre cuando esta sociedad, creada en 2013 y que estaba en manos de María Isabel Rojo Vadillo como administradora única (vinculada a Parrondo), daba entrada a los inversores. Lo hizo mediante una ampliación de capital registrada a mediados de mes que, según explica a EL ESPAÑOL uno de éstos, suma en torno a un millón de euros. Se trata de gasolina para ir adquiriendo y reuniendo permisos de VTC, al igual que han hecho en otras compañías.

De esta forma, Parrondo se mantiene como presidente y consejero delegado de la compañía, pero da entrada a otros socios dentro del consejo de administración: Félix Ruiz Hernández (hoy presidente de Jobandtalent, cofundador de Tuenti), Hugo Arévalo (exJobandtalent e inversor de compañías como Hawkers), Zaryn Dentzel o Marcos Fernández Bernabé (también consejero de Cibeles Comfort Cars y otra compañía Con Air Business Class).

La compañía amplió su objeto social en abril de 2016 para incluir actividades de transporte con conductor y la compraventa de autorizaciones de transporte y todo tipo de gestiones relacionadas (se constituyó tres años antes como una asesora para el sector del taxi).

Las cifras de Gesstaxi

Hoy por hoy, Gesstaxi cuenta con un total de 50 licencias VTC registradas en Fomento y disponibles para utilizarlas para servicios de vehículo con conductor. Sin embargo, cuenta con otro medio centenar que está pendiente de una sentencia del Tribunal Supremo (en marzo admitió a trámite el recurso de la Comunidad de Madrid ante el ‘sí’ de TSJ de Madrid).

¿Cuáles son las cifras de negocio que hay detrás de Gesstaxi? Las últimas disponibles corresponden a 2015 -las de 2016 no han sido presentadas en el Registro Mercantil-: 242.000 euros de ingresos y unos pequeños beneficios de apenas 5.000 euros.

Al margen de sus propias cifras, Gesstaxi es el único accionista de Air Taxi Online SL, otra sociedad constituida en 2014 y que dos años después amplió su objeto social para incluir la compraventa de licencias VTC y de transporte con conductor. No tiene ninguna autorización registrada oficialmente, pero el TSJ de Madrid dio ‘luz verde’ a la concesión vía judicial de una veintena. Tendrá que ser el Tribunal Supremo quien diga la última palabra.

Su otra aventura: Cibeles Comfort Cars

Esta aventura empresarial llega después de que Parrondo se asegurara el respaldo de algunos de esos mismos inversores y de otros relacionados con ‘startups’ tecnológicas. Félix Ruiz, Hugo Arévalo o el propio Marcos Fernández Bernabé se sumaban a otros dos: Bernardo Hernández (exdirectivo de Google o Yahoo y ‘business angel’) y Kibo Ventures, el fondo español de capital riesgo que está detrás de proyectos como Carto o la propia Jobandtalent.

Su entrada vino acompañada de una inyección de 9 millones de euros a una valoración cercana a los 20 millones de euros, según confirmaron fuentes conocedoras de la operación a este medio. Uno de los inversores aseguraba sobre la lógica de la inversión: “Los ingresos por coche son cada vez más altos”.

¿Quién es José Antonio Parrondo? Se trata de un dirigente histórico del sector del taxi en Madrid. Ocupó la presidencia de la Asociación Gremial de la capital durante el periodo entre 2007 y 2009. Su gestión al frente de la organización ha estado envuelta de polémica por las diversas denuncias presentadas por sus propios compañeros contra él.

21 millones de los hermanos Ortigüela

No son los únicos movimientos de concentración en este caliente sector. Además de Cabify, que generó 11 millones de euros de ingresos a través de su filial con la que gestiona los permisos, hay otro gran polo de atracción en el sector: Ares Capital. La sociedad de los hermanos Ortigüela, que llevan operando desde hace más de dos décadas como gestor de flotas, ha presentado sus cuentas del año 2016 y estas reflejan el negocio que hay tras la compraventa de licencias.

Según esas cuentas, presentadas en el Registro Mercantil, la compañía sumó apenas 3,7 millones de ingresos gracias a la actividad como gestor de flotas. Es una cifra muy similar a la de años anteriores. Pero es muy llamativa una cifra: 15,4 millones de euros de beneficio neto frente a los apenas 25.200 euros.

La razón detrás de esa cifra no está clara en la memoria. Sólo está clara la procedencia: enajenación de inmovilizado. Es decir, todo apunta a que vendieron licencias por valor de 21 millones de euros. Eso le permitió tener unas ganancias antes de impuestos de 20,5 millones y, tras pagar algo más de 5 a Hacienda en concepto de Impuesto de Sociedades, embolsarse 15,4 millones de beneficio neto. Pese al resultado, no repartieron ni un céntimo en dividendo y destinaron todo a reservas.

De su negocio de gestión de flotas es llamativo el crecimiento en la plantilla. El año 2015 lo concluyó con un equipo de 69 conductores, según su propia memoria. Un año después sumó doce más.

Ares no ha dejado de transferir licencias en este tiempo. En junio contaba con 483 registradas en Fomento, mientras que en agosto apenas contaba con 253. Hoy, según el registro del ministerio, cuenta con 439 de las que una cuarta parte se ubican en Málaga y el resto se reparten entre Madrid, Málaga, Murcia, Segovia, A Coruña, Zaragoza, Santander o Guadalajara.

La vía judicial

La actividad no cesará en los próximos meses. La compañía tiene reclamadas por vía judicial centenares de licencias, como ha podido comprobar EL ESPAÑOL en diferentes sentencias de diferentes tribunales superiores de comunidades autónomas como País Vasco, Madrid o Barcelona o autos del Tribunal Supremo. Como ejemplo, está a la espera de la decisión del Tribunal Supremo, que ha aceptado su recurso, sobre cincuenta nuevas en Bilbao.

El procedimiento que siguen estas y todas las compañías (y particulares) que han reclamado por vía judicial se repite. Acudieron a juzgados de primera instancia antes de que a finales de 2015 el Gobierno aprobara un decreto exprés con el que trató de rescatar el límite de 1 licencia de VTC por cada 30 taxis. Tras el ‘no’ de ese primer juez llega, habitualmente, el ‘sí’ del TSJ de la comunidad. Y después del recurso que, en la mayoría de los casos, presenta la administración ante el Supremo, llega la luz verde definitiva.