Un concesionario de Audi.

Un concesionario de Audi. EFE

Empresas 'Dieselgate'

La Fiscalía de Múnich irrumpe en la sede de Audi para investigar el fraude de emisiones

El escándalo del 'dieselgate' sigue pesando para Volkswagen. Esta vez la Fiscalía investiga el escándalo de las emisiones en una de sus marcas más reconocidas, Audi.

La Fiscalía de Múnich (sur de Alemania) ordenó hoy registros en la central de Audi y en una planta del fabricante automovilístico dentro de una investigación por fraude en las emisiones contaminantes en vehículos diesel en Estados Unidos, según informaciones del diario "Süddeutsche Zeitung".Según este diario y la cadena de televisión pública ARD, alrededor de ochenta efectivos de la fiscalía y de la policía registran desde primera hora de la mañana las instalaciones de Audi, filial de Volkswagen, y también viviendas privadas.La Fiscalía de Múnich inició hace varias semanas una investigación ante la sospecha de fraude y publicidad ilegal por haber manipulado presuntamente las emisiones contaminantes de vehículos diésel en el mercado estadounidense.Según los citados medios, se trata de en un proceso similar al de Volkswagen, que se encuentra en manos de la Fiscalía de Braunschweig y que, como en este caso, también comenzó con una investigación sin implicar a ninguna persona en concreto y que ahora se centra en varios responsables y exdirectivos del mayor fabricante automovilístico de Europa.Volkswagen se declaró culpable ante la justicia estadounidense en el ámbito de un acuerdo alcanzado con las autoridades del país para resolver el trucaje de casi 600.000 vehículos diésel con un software que ocultaba las emisiones reales de sus motores.En el proceso en EEUU, según los medios alemanes, Volkswagen reconocía también manipulaciones en vehículos de Audi, información que está estudiando la Fiscalía de Múnich, que ha solicitado la colaboración de las autoridades estadounidenses.En la acusación de las autoridades estadounidenses se relataba que Audi había desarrollado especialmente para el mercado de EEUU un motor diésel que había sido utilizado en modelos de la marca, de Volkswagen y de Porsche y que tenía un software que podía trucar las emisiones contaminantes al ser sometido a determinadas pruebas.