Luis de la Fuente, con Cucurella detrás, durante el partido contra Portugal.
La España de los récords de De la Fuente: los 10 registros que la convierten en la selección más competitiva del Mundial
Los 35 partidos seguidos sin perder y una serie de datos más fortalecen la candidatura española al título.
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Hay selecciones que ganan y hay selecciones que trascienden. La España de Luis de la Fuente, ya instalada en los cuartos de final del Mundial tras despachar a Portugal en octavos con un sobrio 1-0, pertenece a la segunda categoría.
No solo convierte partidos en victorias; convierte victorias en páginas de historia. Una lista de registros lo certifica, pero todos ellos comparten un denominador común: esta Selección no está improvisando la grandeza. La está construyendo partido a partido, ladrillo a ladrillo.
El primero de esos registros es también el que mejor retrata la solidez de un proyecto. La victoria ante Portugal dejó el contador en 35 partidos consecutivos sin derrota, igualando la mejor racha de la selección española en toda su historia.
La selección española rompe récords en el Mundial
Un número que comparte con la España de Luis Aragonés y Vicente del Bosque, la de los títulos consecutivos y el fútbol que cambió el paradigma mundial entre 2008 y 2012.
Que una nueva generación firme las mismas cifras con distinto sello -más equilibrada, más vertical, más capaz de matar los partidos desde distintos registros- dice mucho de lo que De la Fuente ha construido en silencio.
La racha arrancó en marzo de 2023, en plena reconstrucción del proyecto, y ha atravesado desde entonces una Eurocopa ganada en Berlín, una Liga de Naciones y ahora cinco partidos de este Mundial sin conocer la derrota.
35 encuentros en los que España no ha perdido ni uno solo, frente a rivales de muy distinto calibre y en escenarios muy distintos. El reflejo de una identidad táctica y mental que De la Fuente ha impreso en el equipo con una coherencia que a veces ha pasado desapercibida pero que los números certifican sin margen de duda.
El techo al que apunta esta racha pertenece a la Italia de Roberto Mancini, que entre 2018 y 2021 encadenó 37 partidos sin perder antes de caer ante España precisamente, en las semifinales de la Nations League de aquel año. Aquellos italianos acabaron campeones de Europa.
Esta España ya es campeona de Europa y aspira a algo más. Necesita solo dos victorias más -cuartos y semifinal- para igualar esa marca legendaria, y una tercera -la final- para superarla y quedarse sola en la cima de la historia. El récord mundial absoluto, en otras palabras, lo tiene al alcance de la mano.
Esa solidez tiene un componente aún más llamativo cuando se mira hacia la portería. España es la primera selección de la historia de la Copa del Mundo en encadenar seis partidos consecutivos sin encajar dentro de un mismo torneo, sumando ediciones.
Italia en 1990 y Suiza en 2006 llegaron a cinco; nadie había rebasado esa frontera. Y hay un matiz que realza el mérito todavía más: por primera vez en su historia mundialista, España cerró la fase de grupos sin recibir un solo gol.
Ni la generación de Xavi, Iniesta, Villa y Casillas lo logró en 2010. De la Fuente sí, con una defensa que ha hecho del orden colectivo su mayor virtud.
La imbatibilidad de Unai
Ese orden colectivo tiene un guardián individual que merece capítulo propio. Desde el minuto 51 del España-Japón de Qatar 2022, cuando Ao Tanaka firmó el único tanto de aquel partido, Unai Simón no ha vuelto a recoger el balón de su red en una Copa del Mundo.
Seis partidos después, el portero del Athletic acumula 609 minutos de imbatibilidad en Mundiales, una cifra que no tiene parangón en la historia del torneo. Ni Walter Zenga (517 minutos en Italia 1990) ni Peter Shilton (501 en esa misma edición) ni Casillas, que llegó a 476 entre Sudáfrica 2010 y Brasil 2014, alcanzaron ese horizonte.
Unai Simón, celebrando la victoria contra Portugal.
Simón construyó su propio monumento en etapas: primero pulverizó el récord nacional de Casillas, luego arrinconó a Zenga y a Shilton, y ahora sigue ampliando una marca que parecía inalcanzable. "Esto significa más para el equipo que para mí", dijo el guardameta con la humildad que lo caracteriza.
Cubarsí, camino de récord
Justo delante de él, Pau Cubarsí dirige la zaga con una autoridad impropia de sus 19 años. El central del Barcelona es el único jugador menor de 20 años que ha completado íntegramente los cinco partidos de su selección en este Mundial.
Que un chico que cumplirá 20 años en enero de 2027 sea el jefe de la defensa de una de las mejores selecciones del mundo no es un accidente: es la consecuencia de años de formación y de la confianza que De la Fuente depositó en él desde el primer día.
Pau Cubarsí, junto a Cristiano Ronaldo en el Portugal - España.
En el horizonte tiene el récord de Mbappé como el jugador sub20 con más minutos en la historia de los Mundiales, aunque a Cubarsí esos datos parecen importarle más bien poco.
Lamine, de otra galaxia
Al otro lado del campo, Lamine Yamal lleva el Mundial desde una dimensión diferente pero igualmente histórica. Con 18 años y 343 días, el extremo del Barcelona se convirtió ante Arabia Saudí en el noveno futbolista más joven en marcar en la historia de la Copa del Mundo, incorporándose a una lista que lidera Pelé, que anotó en Suecia 1958 con 17 años y 239 días.
Lamine tampoco se conforma con marcar. Ante Austria se convirtió en el primer futbolista de todo este Mundial en completar al menos diez regates y diez toques en el área rival en un mismo partido, siendo además el más joven en conseguirlo en la historia del torneo.
Lamine Yamal, en acción contra Portugal.
Su manera de leer el juego hace que los rivales no encuentren solución cuando el balón cae a sus pies.
Oyarzabal y el gol
Y si Lamine desequilibra, Mikel Oyarzabal define. Con el doblete que firmó ante Arabia Saudí antes del descanso, el capitán de la Real Sociedad superó los 26 goles de Emilio Butragueño e igualó a Fernando Morientes en el escalafón histórico de goleadores de la Selección.
Con su gol ante Austria, en dieciseisavos, llegó a 29 tantos y empató a Fernando Hierro, situándose como séptimo máximo goleador histórico de España.
Pero más allá del contador, lo que Oyarzabal hizo en ese mismo partido ante Arabia no tiene precedentes recientes en la historia del torneo: dos goles y una asistencia antes del minuto 25, un registro que solo había logrado el húngaro László Fazekas ante El Salvador en el Mundial de 1982.
44 años después, el donostiarra lo igualó en media hora y dejó escrita, de paso, una de las actuaciones más completas de este campeonato.
Oyarzabal, celebrando con Mikel Merino.
Diez registros que no son fruto del azar. Son la consecuencia lógica de un proyecto que De la Fuente ha edificado desde la solidez colectiva, la confianza en los jóvenes y la convicción de que ganar bien no está reñido con ganar mucho.
Esta España no necesita hacer gala de su talento a cada instante porque sabe exactamente cuándo activarlo. Y cuando lo hace, reescribe la Historia.