Mikel Oyarzabal celebra uno de sus goles ante Arabia Saudí.

Mikel Oyarzabal celebra uno de sus goles ante Arabia Saudí. REUTERS

Mundial de fútbol 2026

Oyarzabal, más que un falso 9: el 'killer' español con números para sentarse en la mesa de los grandes arietes del Mundial

El delantero volvió a ser decisivo en el partido contra Arabia Saudí y ya ha superado a Emilio Butragueño en la lista de máximos goleadores de la historia de la Selección.

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Leo Messi, Cristiano Ronaldo, Kylian Mbappé, Harry Kane... y Mikel Oyarzabal. Se habla de que está siendo el Mundial de las grandes estrellas, de los grandes goleadores, pero en la selección española hay alguien que no hace tanto ruido pero que es igual de efectivo.

El de Eibar es un auténtico salvavidas para España, para esta España. El vasco se siente como pez en el agua en el entramado que ha confeccionado Luis de la Fuente y ahora mismo no se entiende una Selección sin él.

Quizás los mayores focos se los lleve Lamine Yamal. Pero desde luego que Mikel no está a la zaga. Tiene unos números que asustan, de esos que firman los mejores delanteros del planeta.

Mikel Oyarzabal se abraza con Lamine Yamal.

Mikel Oyarzabal se abraza con Lamine Yamal. REUTERS

Y eso que él no es un '9'. Ni es un tanque, ni alguien que fije los centrales rivales, ni tampoco lleva colgada la etiqueta de 'matador'. Pero sus números le elevan a los altares y le ponen a comer en la mesa de los mejores del planeta.

El hombre tranquilo, el que parece que nunca se altera, quien lanza los penaltis como si estuviera tirado en el sofá de su casa. El que, al fin y al cabo, nos hizo campeones de Europa por última vez hace dos años, es el mismo que quiere volver a poner patas arriba el Mundial.

Una racha impecable

Los números son la prueba del algodón para los delanteros. Incluso para aquellos que no son '9' puros y que tienen una misión más cercana de hacer jugar al equipo.

Los guarismos más recientes de Mikel Oyarzabal con la Selección son, en este caso, incluso insultantes. En los últimos 13 encuentros, Oyarzabal ha anotado la friolera de 14 goles y se ha convertido en una garantía absoluta de peligro para los rivales.

Pero no sólo eso. El de la Real Sociedad no olvida su papel más generoso, el de regalar a los demás. Por eso, también en este lapso de los últimos 13 partidos ha repartido hasta 7 asistencias. Marca y hace marcar. En definitiva, lo que marca son las diferencias.

Este idilio viene ya desde antes del Mundial. Oyarzabal ya fue clave por ejemplo en la pasada edición de la Nations League cuando marcó dos goles ante Países Bajos en los cuartos de final.

Después, en las semifinales ante Francia repartió dos asistencias y en la final que España perdió por penaltis anotó uno de los goles.

Desde entonces, no hubo partido de la fase de clasificación para el Mundial en el que no fuera decisivo. Bien mediante goles, bien mediante asistencias. Siempre Mikel, insustituible Oyarzabal.

También en el Mundial

El mayor escaparate del planeta fútbol es el Mundial, y aquí también Mikel Oyarzabal ha levantado la mano para reclamar su sitio entre los mejores.

Es verdad que de forma curiosa y antagónica. Si en el debut ante Cabo Verde el vasco pasó desapercibido y, como el equipo al completo, mostró una versión muy gris, contra Arabia Saudí todo fue muy diferente.

Oyarzabal firmó un récord contra Cabo Verde... pero en esta ocasión negativo. Se pasó media hora de juego sin poder entrar en contacto con el balón y eso, para alguien que acostumbra a hilar el juego ofensivo, es una auténtica travesía por el desierto.

Oyarzabal, en el partido ante Cabo Verde.

Oyarzabal, en el partido ante Cabo Verde. REUTERS

Un síntoma inequívoco, no obstante, de que no era sólo él quien no funcionaba, sino que tenía que ver con algo mucho más grande. Apenas 10 pases, aunque firmó 5 disparos de los que tan sólo 1 fue entre los tres palos.

Aquella discreta actuación contrastó frontalmente con lo que firmó unos pocos días después ante Arabia Saudí. Ahí Oyarzabal -y también España- recuperó su mejor versión.

Una exhibición de esas que se ven muy de vez en cuando en los Mundiales. Apenas 24 minutos empleó para despejar cualquier duda sobre su rendimiento. El mismo tiempo que tardó en marcar dos goles y repartir una asistencia. Así de fácil.

Mikel Oyarzabal celebra uno de sus goles ante Arabia Saudí.

Mikel Oyarzabal celebra uno de sus goles ante Arabia Saudí. REUTERS

Oyarzabal fue definitivo en los goles que ayudaron a encarrilar la victoria española ante Arabia. Primero, su asistencia medida y marca de la casa para que Lamine Yamal lo tuviera fácil para hacer el primero.

Después, dos goles en tres minutos, como si fuera el 'killer' más letal del mundo. Goles de olfato, además, de estar en el sitio y de tener la clarividencia suficiente como para reaccionar en cuestión de milésimas de segundo.

Superando a las leyendas

Oyarzabal sigue batiendo récords con la Selección. Su magnitud es tal que lo más lógico es que más pronto que tarde entre en el top5 de goleadores históricos de España. Palabras mayores.

Mikel ya suma 27 tantos con la camiseta nacional, y al ritmo que va no sería de extrañar que en este mismo Mundial esa cifra siguiera subiendo. Más aún si España sigue avanzando rondas como favorita que es en el torneo.

Con sus dos goles ante Arabia Saudí superó los 26 tantos de Emilio Butragueño y alcanzó las 27 dianas de Fernando Morientes. Y este sí que era un '9' puro.

Ahora tiene a tiro los 29 goles que marcó Fernando Hierro mientras jugó con la Selección. El malagueño ocupa ahora la sexta posición en el ranking, pero Oyarzabal tiene la referencia del top5 relativamente cerca.

Es David Silva quien ocupa la quinta posición de máximos artilleros nacionales con 35 goles. Ahora mismo son 8 menos que los que acumula Oyarzabal, pero es una cifra perfectamente alcanzable durante los próximos meses, porque a Mikel todavía le queda mucho fútbol a sus 29 años.

Oyarzabal ya tiene reservado un hueco en el corazón de los aficionados con su determinante gol en la final de la pasada Eurocopa. Ahora, en el Mundial, sigue siendo una de las estrellas que alumbra el camino de la Selección.