Julián Álvarez, durante la concentración con Argentina.

Julián Álvarez, durante la concentración con Argentina. REUTERS

Mundial de fútbol 2026

Julián Álvarez, como el órdago de Ronaldo en 2002 o la camiseta de Cesc en 2010: el 'culebrón' de cada Mundial

El argentino, tras el partido ante Austria, hizo pública su intención de dejar el club rojiblanco "y cumplir mi sueño". El gesto que esperaba el Barça.

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El lunes estalló el 'caso Julián Álvarez'. "No puedo esconderme. Trato de ser una persona honesta. Hablé con la gente del club, con los que tenía que hablar. Creo que lo mejor para todos es una transferencia y quiero cumplir mi sueño".

Con estas declaraciones a ESPN, el argentino abrió la puerta de salida para marcharse del Metropolitano... rumbo al Barça. Las negociaciones entre el club azulgrana y los representantes de la 'Araña' comenzaron incluso antes del Mundial, pero el Atlético de Madrid se ha cerrado en banda.

La entidad rojiblanca recibió una oferta irrisoria. Cansados y hartos de meses y meses de mentiras, lanzaron la ofensiva. "En los últimos meses venimos sufriendo una campaña de acoso y derribo sobre uno de nuestros jugadores", comenzaron escribiendo.

"Filtraciones interesadas, 'fake news', faltas continuas de respeto, la versión culé de la maquinaria inventando historietas, llamadas antes de enfrentamientos directos... Pero claro, a nosotros tampoco se nos ocurriría tener a sueldo al vicepresidente de los árbitros o recurrir a favores políticos para inscribir a jugadores. RESPETO y VALORES", finalizaron.

Tras las palabras de Julián, Gil Marín señaló de manera directa al club azulgrana: "El Barcelona nos falta al respeto, creen que pueden ningunearnos, que somos débiles o estúpidos. Pero lo que en realidad están mostrando al mundo es una forma de actuar que les define".

El 1 de julio se abre el mercado de fichajes en LaLiga y se cerrará el 31 de agosto, con la competición ya empezada. Serán dos meses muy largos. Los rumores no cesarán y tanto desde Madrid como Barcelona saldrán noticias completamente opuestas.

Julián Álvarez va a protagonizar el culebrón del verano por mucho que el Atlético de Madrid se remita a su cláusula ante los cantos de sirena que le llegan al jugador desde la Ciudad Condal: 500 millones de euros.

Julián Álvarez, cabizbajo durante el partido ante el Getafe en el Coliseum.

Julián Álvarez, cabizbajo durante el partido ante el Getafe en el Coliseum. Reuters

Una cifra que, lógicamente, el Barça no puede asumir. El club rojiblanco es tajante. No se lo venderá. No negociará. Si el Barça le quiere sabe el precio: su cláusula. Los colchoneros están hartos de que desde el Camp Nou se negocie con jugadores rojiblancos cuando la FIFA lo prohíbe.

Sin embargo, hay otras vías: PSG y Arsenal. Dos clubes que podrían mandar una oferta igual o superior a los 150 millones que presentó el Real Madrid.

El verano va a ser muy largo y el caso Julián Álvarez, reconociendo que quiere marcharse en pleno Mundial, recuerda al que anteriormente protagonizaron Ronaldo Nazario, Cesc Fábregas, Ángel Di María e incluso Cristiano Ronaldo.

Ronaldo. El divorcio con el Inter

La situación del argentino guarda mucho paralelismo con la que vivió Ronaldo Nazario: mismo deseo de salir, metido de lleno en el Mundial y con la negativa de su presidente.

"La única cosa que hay es mi voluntad de marcharme del Inter. Tengo mis razones y en su momento las daré a conocer. El club las conoce", confesó el brasileño antes de concentrarse con la 'Canarinha'.

Massimo Moratti, presidente por aquel entonces del Inter de Milán, intentó zanjar el capítulo en una entrevista concedida a la Gazzetta dello Sport. "¿Quieren saber cómo terminará esta historia? Ronaldo jugará con nosotros un año más y desgraciadamente después se irá" [...] Es cierto que Ronaldo me ha decepcionado".

Massimo Moratti, junto con Ronaldo Nazario.

Massimo Moratti, junto con Ronaldo Nazario.

Miguel Ángel Gil Marín, consejero delegado del Atlético de Madrid, se ha mostrado decepcionado con las palabras de su jugador estrella. "Lamento mucho sus palabras. No era el día para hacer esas declaraciones, era el día de Messi y de la selección argentina, no de Julián".

"Julián tiene un sueño y los atléticos también tenemos sueños. Es cierto que ha hablado con nosotros, pero también lo es que él conoce perfectamente nuestra postura porque hemos sido muy claros: el Atleti no quiere transferir sus derechos. Es un gran jugador y estamos muy orgullosos de que juegue con nosotros", aseguró Gil Marín.

No son todo similitudes, también hay importantes diferencias. Ronaldo no tenía buena relación con el entonces entrenador del conjunto 'nerazzurri', Héctor Cúper. Y es que el argentino no le transmitió confianza tras la grave lesión de rodilla que le hizo perder la temporada 2000-01 y la mayor parte de la 2001-02.

"Ronaldo regresaba al campo lleno de dudas, y necesitaba retomar el fútbol de antes para poder jugar la Copa del Mundo", recordó Rodrigo Paiva, exdirector de comunicación de la CBF (Confederación Brasileña de Fútbol) en una entrevista para ESPN.

"Tenía que contar con la colaboración de Cúper, con el objetivo de recuperar al jugador más importante del equipo, pero eso no ocurrió. Así que la situación era tan complicada que Ronaldo regresó a Brasil en ese momento", añadió.

Ese fue el motivo por el que Ronaldo, en la previa del amistoso ante Paraguay, confesó que "la única cosa que hay es mi voluntad de marcharme del Inter. Tengo mis razones y en su momento las daré a conocer. El club las conoce".

La camiseta de Cesc Fábregas

El Mundial de 2006 fue la excepción, puesto que ningún futbolista abrió la veda a marcharse de su club en pleno Mundial. Cuatro años después, el protagonista fue Cesc Fábregas.

Antes de incorporarse a la concentración de la Selección, el de Arenys de Mar reconoció haber mantenido una conversación con Arsene Wenger ante su deseo de abandonar el Arsenal.

"Tuve una conversación muy larga y muy buena con Wenger, quizá la mejor que he tenido en mi vida. Lo respeto demasiado y no quiero decir mucho más que me dijo que lo dejara todo en sus manos y que él lo arreglaría todo. Ahora no toca Arsenal, no está en mis manos, y solo me centro en el Mundial", manifestó.

Cesc Fábregas, con la camiseta del Barça durante la celebración de la Selección.

Cesc Fábregas, con la camiseta del Barça durante la celebración de la Selección.

Durante la celebración del Mundial, Pepe Reina presentó uno por uno, entre bromas y comentarios más emotivos y personales, a todos los integrantes de la Selección, y dejó una de las grandes anécdotas de la noche cuando llegó el turno de Cesc Fábregas.

Después de reconocer que el centrocampista "no quería que le llamara 'empanao'", le abrazó para permitir que Piqué y Xavi, compinchados con él, le pusieron una camiseta del Fútbol Club Barcelona.

Después, y sujetándole para que no se la quitara, Pepe Reina afirmó que el del Arsenal, que firmó el pase a Iniesta en el gol que valió un Mundial, era "el futuro del Arsenal y el futuro del Barcelona".

La rebelión de Di María

2014 fue el año en el que Ángel Di María hizo todos los méritos posibles para dejar el Real Madrid. La comunión con los aficionados se había roto. El 6 de enero, en el Santiago Bernabéu como escenario del partido ante el Celta, el público despidió al argentino con una sonora pitada cuando fue sustituido ante el Celta.

Mientras caminaba hacia el banquillo, el argentino se llevó la mano derecha a la entrepierna. De paso, miró al banquillo de Ancelotti y a una afición que censuraba el partido que había hecho. El club le abrió un expediente. El jugador presentó alegaciones.

El 'Fideo' jugó el Mundial de Brasil siendo aún jugador del Real Madrid, que le estaba buscando una salida. En la final ante Alemania, el extremo venía de haber sufrido un desgarro y no estaba al 100%, es por ello que el club blanco le envió una carta pidiéndole que no jugara aquel partido para evitar que se agravase su lesión.

Di María, en un entrenamiento del Real Madrid.

Di María, en un entrenamiento del Real Madrid. EFE

"La pierna no estaba bien del todo pero quería jugar, no me importaba nada si no volvía a jugar al fútbol, era una de las cosas que me habían dicho que podía pasar pero para mí era la final del mundo, era mi final", comenzó explicando en el programa de televisión argentino Podemos Hablar.

"Me imaginaba porque sabía que James venía al Madrid y era mi posición, entonces sabía que me querían vender. Llegó la carta, Daniel Martínez (el doctor) me la dio y me dijo que era del Real Madrid, no quise ni siquiera mirarla y la rompí".

Finalmente, Ángel Di María acabó fichando ese verano por el Manchester United. El club blanco se embolsó 75 millones de euros más variables.

El destino preferido de Hazard

Seis años se tiró Eden Hazard en el Chelsea, hasta que en 2018, coincidiendo con el Mundial de Rusia decidió cambiar de aires y vestir la camiseta del Real Madrid.

Todos los grandes clubes lo tenían en su agenda, era el objeto del deseo de la élite europea; sin embargo, el belga solo quería recalar en el Real Madrid.

"Después de esta Copa del Mundo, puedo decidir si quiero quedarme o irme, pero el Chelsea tomará la decisión final, si me dejan salir. Ya conocen mi destino favorito, me vincularon a todos los clubes", comenzaba explicando el extremo.

Eden Hazard, con la selección de Bélgica

Eden Hazard, con la selección de Bélgica EFE

"La próxima semana será el Bayern Múnich, me río con eso. Ya saben mi preferencia. Después de seis maravillosos años en el Chelsea, podría ser hora de descubrir algo más", indicó tras la victoria ante Inglaterra en el partido por el tercer y cuarto puesto.

"El Madrid hace soñar a todo el mundo. Con o sin Zidane la camiseta del Madrid es especial, reconocía por aquel entonces un jugador que si bien acabó vistiendo la elástica madridista, las lesiones le impidieron triunfar.

El ataque de Cristiano

Justo antes del comienzo del Mundial de Catar, Cristiano Ronaldo concedió una entrevista a Piers Morgan que supuso su salida del Manchester United.

"Me siento traicionado porque me han convertido en la oveja negra", aseguró Cristiano, que apuntó directamente a su entrenador, aunque reconoció que no es el único que lo quiere fuera de Mánchester: "No sólo el entrenador, hay dos o tres más que me quieren fuera del club".

La relación con Ten Hag está rota. "No le tengo respeto porque él no me respeta. Si no me tienes respeto, nunca te tendré respeto."

Cristiano Ronaldo, a su llegada a Houston.

Cristiano Ronaldo, a su llegada a Houston. Reuters

El portugués Ronaldo lamentó que el club no estuviera a la altura de su historia y por eso no competía con los mejores. "No he visto evolución en el club desde que se fue Sir (Ferguson), la progresión ha sido cero."

Apenas un mes después de aquella entrevista, Al-Nassr hacía oficial el fichaje del portugués. Una negociación con el futbolista que se coció durante el Mundial y que terminó con Cristiano Ronaldo convirtiéndose en el futbolista mejor pagado de la historia.