Giorgo Vasari tenía razón: el historiador del arte ya dijo en el siglo XVI que el arquitecto de la Torre de Pisa, cuya construcción arrancó en agosto de 1173, fue Bonanno Pisano. Pero su hipótesis nunca ha sido aceptada de forma unánime. Ahora, la descodificación de de una inscripción medio borrada en un piedra descubierta cerca de la base del icónico monumento inclinado ha resuelto definitivamente el misterio.

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Giulia Ammannati, experta en latín y paleógrafa de la Escuela Normal Superior de Pisa, ha sido la encargada de descifrar el mensaje e identificar a Bonnano Pisano como el responsable del diseño del campanario. A este escultor italiano, experto en el trabajo con bronce, también se le atribuye la autoría de las puertas de la catedral de Pisa, conservadas en el Museo dell'Opera del Duomo.

Hasta ahora se creía que la piedra en cuestión, desenterrada en 1838 y en la que se puede leer "Bonannus civis Pisanus", podía formar parte de la tumba del artista. Sin embargo, Ammannati la ha reexaminado y se ha dado cuenta de que el nombre forma parte de una inscripción más larga. "Descifré la palabra opus, que significa trabajo, y me di cuenta de que no podía ser una lápida", señala la experta.

El mensaje completo inscrito en la piedra reza lo siguiente: "Yo, que construí una obra admirable por encima de todas las demás, soy el ciudadano de Pisa conocido como Bonnano". Pero el desastroso (y genial) resultado de la obra avergonzó a Pisano y le hizo cambiar de opinión: tenía que deshacerse de la prueba material destinada a encumbrarle como el autor del campanario románico de 56 metros de altura. "El pobre hombre murió engañado, sin darse cuenta de lo maravillosa que sería la torre siglos después", valora Ammannati.

De esta forma se explica que la piedra y su leyenda, que se cree que iba a adornar lo alto de la torre, fuese enterrada de forma consciente: "Cuando la torre estaba a medio construir, ya se había inclinado por culpa del suelo húmedo y blando. Fue abandonada y no se terminaría hasta un siglo después, con Bonnano ya muerto. Creo que él pensó que era un fracaso y ya no quería ver su nombre relacionado con la obra. Pasó del orgullo a la vergüenza y silenciosamente arrojó la piedra a la zona de construcción", dice la investigadora.

846 años después, el nombre del responsable de la construcción de la Torre de Pisa, un monumento que ha reducido la inclinación en 4 centímetros durante las últimas dos décadas gracias a los trabajos de consolidación, ha salido a la luz. Bonanno Pisano, genio para unos, el Calatrava de la Edad Media para otros, da igual, ya ocupa un lugar en la Historia que él trató de borrar por miedo a que se mofasen de sus dotes arquitectónicas.