El reinado de Carlos III se conoce como uno de los mayores intentos modernizadores que impulsó un monarca en la historia de España. Hizo levantar grandiosos monumentos por todo el país, planteó la creación de nuevas universidades y bancos y se mejoraron enormemente las comunicaciones terrestres. Su pasión por la ciencia y el progreso le llevó a querer conocer mejor el vasto continente americano y su imperio y ordenó la creación de un mapa de América del Sur que ahora se subasta en internet.

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Corría el año 1765 cuando el Ministro de Estado, el marqués de Grimaldi, por petición del mismísimo rey Carlos III, encargó a Juan de la Cruz Cano y Olmedilla hacer un mapa de América del Sur a escala 1/5.000.000. Cruz Cano y Olmedilla era un reconocido cartógrafo español que había vivido entre Madrid y París

El trabajo fue complejo, puesto que debía detallar a la perfección y sin error alguno un territorio tan grandioso como la zona sur del Nuevo Continente. Sin embargo, tras presentar el mapa, el cual mide más de dos metros de altura, fue inmediatamente descartado. ¿El motivo? Al parecer el grabado de las ocho planchas de cobre era impreciso y de mala calidad. En este sentido, se prohibió la impresión y difusión del mapa elaborado por Cruz Cano y Olmedilla.

El Mapa de América Meridional de 1771 que pudo poner en jaque a Carlos III. La Retrografía

La verdadera razón, evidentemente, era otra. No es que el mapa fuera inexacto, sino que, tal y como se representaba el continente, podía peligrar las relaciones entre España y Portugal, otro país con dominios en el sur de América. Ambos estados llevaban tiempo intentando llegar a un acuerdo -el cual se ratificaría en 1777 a través del tratado de San Ildefonso- sobre los límites fronterizos entre España y Portugal en Sudamérica.

En esta firma que estamparon las dos potencias europeas, los portugueses cedían la Colonia del Sacramento y la Isla San Gabriel, a España, además de las islas de Annobón y Fernando Poo en aguas de la Guinea, a cambio de la retirada española de la isla de Santa Catalina, en la costa sur de Brasil. Al parecer, los datos del nuevo mapa afectaban desfavorablemente a los intereses nacionales.

Para evitar cualquier desprestigio, el conde de Floridablanca exigió en 1789 incautar todos los ejemplares ya distribuidos, y secuestradas las planchas en la Calcografía Nacional.

Mapa a la venta

Casi dos siglos y medio más tarde, La Retrografía, empresa especializada en el coleccionismo en papel -principalmente en carteles de publicidad antigua y cartografía antigua-, pone a la venta una de las ediciones de este histórico mapa que fue secuestrado.

"Es una de esas obras que salen al mercado una vez cada mucho tiempo", cuenta Roi Velasco, desde la empresa que gestiona la venta de esta obra firmada por Juan de la Cruz Cano y Olmedilla. "Es una joya histórica y la expectación es muy alta. Se podría superar el valor de la última tasación conocida que fue de la Biblioteca Nacional en 1990 y rondaba los 5 millones de pesetas, es decir, 30.000 euros", apunta Velasco.

La subasta comenzó el 21 de enero con un precio de salida de 5.999 euros y cualquiera puede pujar a través de la página de subasta. La subasta finaliza el 26 de enero de 2021 a las 22:30 y de esta forma, una de las reliquias de los tiempos de Carlos III pasará a un nuevo propietario.