Una nueva excavación arqueológica acaba de hallar en suelo egipcio un fuerte romano. El proyecto, impulsado por el Ministerio de Turismo y Antigüedades, acaba de revelar el último de los grandes descubrimientos de la historia de Egipto.

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El fuerte romano se encuentra en la provincia de Aswan, al sur del país, y entre los restos también han salido a la superficie los escombros de una iglesia copta y un templo del periodo ptolemaico. Según ha explicado Mustafa Waziri, secretario general del Consejo Supremo de Antigüedades de Egipto, en el interior del fuerte se aprecian elementos arquitectónicos de la era de Ptolomeo (dinastía que comprende desde el siglo IV a.C. al I a.C.). Los jeroglíficos de esta época vienen acompañados por grabados que imitan las hojas de palmeras, frecuentes en Egipto, y hasta un antiguo monarca griego.

El equipo de arqueólogos también ha dado con un muro de piedra arenisca que, aunque no esté completo, los expertos aseguran que en el dibujo se representa a un hombre en forma de emperador romano de pie junto a un altar coronado por una figura divina.

Vasijas halladas junto al fuerte romano. Ministerio de Turismo y Antigüedades de Egipto

A su vez, los investigadores han encontrado una vasija de barro y parte de una bóveda de ladrillo rojo que data de la época copta. Esta estructura habría aprovechado las ruinas romanas para reconstruir su propio hogar de oración. 

"Hay cuatro cámaras, un salón y una escalera superior en el flanco norte de la iglesia. En cuanto al lado sur, hay hornos para quemar cerámica", ha detallado Mohamed Abdel Badie, Jefe de la Administración Central de Antigüedades del Alto Egipto. Desde el lado occidental, la iglesia está rodeada por un muro de adobe que debió tener una anchura de dos metros aproximadamente.

Este hallazgo, que recoge elementos de la civilización egipcia, romana y copta, es el resultado de un proyecto que ya inició un siglo atrás el egiptólogo alemán Hermann Juncker, el primero en indagar en esta estructura copta que ahora acaba de desenterrar tesoros de épocas pasadas.

Se suma, en este caso, a una semana en la que se han realizado otras excavaciones con un éxito rotundo. Una misión conjunta del Consejo Superior de Antigüedades y el famoso arqueólogo Zahi Hawass ha identificado los restos de un templo de una reina y de numerosas piezas arqueológicas, incluidos sarcófagos de hace 3.000 años, que arrojan luz sobre la adoración del rey Teti durante el Imperio Nuevo (1.550 a.C. - 1.069 a.C.) del Antiguo Egipto.

Los hallazgos, registrados precisamente cerca de la pirámide de Teti, "reescribirán la historia de esta zona, especialmente durante las dinastías XVIII y XIX del Imperio Nuevo", tiempo durante el cual se produjo el culto del citado faraón, ha informado el Ministerio de Turismo y Antigüedades en un comunicado.