Corría el año 1923 cuando Alemania vivía uno de los periodos más caóticos de su historia reciente. De ser uno de los imperios más relevantes de la Europa de principios del siglo XX, pasó a ser un estado humillado por las naciones que ganaron la Primera Guerra Mundial.

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En esta atmósfera de crisis económica, donde el dólar estadounidense llegó a equivaler hasta un millón de marcos bajo la República de Weimar, comenzaba a surgir un fantasma que rechazaba las democracias convencionales y buscaba una tercera vía —los años veinte también se conocen como la década de los fascismos—.

Mussolini apenas llevaba un año en el poder cuando Hitler, motivado por la Marcha sobre Roma del líder italiano, trató de realizar un golpe en Baviera con la intención de extenderse progresivamente hasta Berlín. Así, Hitler trató de controlar el Ministerio de Defensa y a medida que cruzaban el centro de Múnich muchos adeptos se acercaron a la marcha. A la altura de Odeonsplatz varios policías hicieron frente a los nazis, donde ocurrió un tiroteo que se saldó con varios fallecidos, tanto por parte de los golpistas como de las autoridades.

Este tiroteo, que solo duró seis segundos, dejó una veintena de muertos. Ulrich Graf, miembro del Partido Nacionalsocialista y parte de la cúpula que protegía al futuro führer, recibió hasta cinco tiros interponiéndose entre las balas y Hitler.

Marienplatz durante el golpe fallido de 1923. Bundesarchiv

Sin embargo, el guardaespaldas alemán salió con vida de aquella masacre que terminó con su líder en la cárcel. Graf recibió por su heroico acto la condecoración Orden de la Sangre, otorgada a los participantes del golpe. Ahora, la medalla que se le entregó al guardaespaldas nazi se ha convertido en noticia por una polémica subasta.

La familia se deshizo de ella

Ulrich Graf falleció en 1950 y su familia vendió todas sus pertenencias. No querían tener nada que ver con el nazismo. De esta manera, la condecoración plateada donde se aprecian símbolos nazis, fue vendida hasta nueve veces antes de llegar a las manos de Adrian Stevenson, quien ha organizado una subasta en Derbyshire (Reino Unido).

"Algunos países como Francia prohíben la venta de reliquias del Tercer Reich, pero creo que eso perjudica a las víctimas del nazismo", declara ante la polémica de subastar elementos relacionados con Hitler. Finalmente, la medalla ha sido vendida por 36.000 libras (40.000 euros), todo un récord para una condecoración de estas características.

La Orden de la Sangre otorgada al miembro nazi por salvar la vida de Hitler "cambió el curso de la historia", según zanja Adrian Stevenson, quien afirma que la figura de Graf se ha mantenido oculta históricamente pese a ser conocida entre los coleccionistas.