El coronavirus apagó a Madrid. Hasta las luces de neón de los musicales de la Gran Vía dejaron de lucir. La gente se quedaba en sus casas, y la clásica estampa de hordas de gentes saliendo de un teatro un día cualquiera dejó de sucederse. Simba perdió su rugido y El rey león se quedó mudo. A comienzos de marzo anunciaban lo inevitable: bajaban el telón. Todos los musicales tuvieron que hacerlo. Fueron meses duros, pero no fue más fácil la vuelta. Estos no son espectáculos baratos ni sencillos. Hay que amortizarlos y el principal espectador viene de fuera de la comunidad.

Noticias relacionadas

Autobuses fletados desde cualquier provincia que ahora mismo no pueden venir por las medidas de seguridad y una tercera ola que nos tiene al borde del abismo otra vez. El año 2019 el sector movió unos 200 millones de euros. Y esa cifra es sólo la que genera directamente, porque como recuerda Yolanda Pérez Abejón, Directora General de Stage Entertainment España -Responsable de grandes musicales de Madrid como El Rey León o Anastasia-, “también se ha perdido el empleo indirecto que se genera en la Gran Vía, que se nutre del público que va al musical”. Sólo hay que echar un vistazo a la arteria madrileña, que todavía presenta muchísimos locales cerrados, esperando a que se levante el telón.

Ellos han decidido que no tenía sentido abrir en estas condiciones. “Nuestros espectáculos son muy caros, y sólo en El rey león hay ciento y pico empleados todos los días entre técnicos, músicos, personal de sala… casi todos ellos están en un ERTE, y si no llegamos al menos a la situación de breakeven es muy complicado. No nos afecta el aforo, que ahora está en un 75%, sino la falta de turismo de Madrid. De nuestros espectadores el 80% venía de fuera de Madrid y con el turismo paralizado no podemos abrir de nuevo”, cuenta a EL ESPAÑOL. De cada millón de espectadores, unos 700.000 son de fuera. Gente que “se queda a dormir el fin de semana y no están viniendo, y esto es la pescadilla que se muerde la cola, si nosotros no abrimos, los hoteles no abren...”, añade.

El Rey León.

Ante un panorama tan complicado, ¿tienen futuro los musicales o acabarán por culpa de la pandemia? Yolanda Perez Abejón es optimista y cree la gente volverá. Para ello, desde Stage planean dos escenarios. “Uno es una reapertura a finales de mayo. Ese sería el mejor escenario. El otro sería abrir ya en septiembre u octubre, con la nueva temporada”, dice y descarta que Semana Santa sea un objetivo asumible. “No porque nosotros necesitamos generar venta avanzada. Tenemos 1.500 butacas cada día, y para llenar hace falta vender muchos tickets con anticipación y deberíamos empezar ahora, y quién va a comprar ahora. Es mejor abrir cuando ya haya un porcentaje consistente de vacunados y se haya perdido el miedo”, asegura. Es optimista, y cree que cuando esto ocurra “la gente volverá rápidamente a los musicales”.

Para ayudar a sobrevivir a la industria cultura, han sido fundamentales las ayudas institucionales. Sin embargo, desde el mundo del teatro han sido varias las voces contra las tomadas desde el Ministerio de Cultura. La productora de El rey león quedó fuera de las mismas, tal como cuenta su Directora General. “Nos hemos quedado fuera de las ayudas del INAEM de forma injusta. Tanto Ayuntamiento de Madrid como Comunidad nos han ayudado, pero da la sensación de que como somos los más grandes no necesitamos ayuda, pero al revés, nosotros generamos muchísimos puestos y si desaparecemos el problema es muy grande. Parece que por el hecho de ser una multinacional no necesitas esa ayuda”, apunta.

No nos afecta el aforo reducido, sino la falta de turismo. De nuestros espectadores el 80% venía de fuera de Madrid y con el turismo paralizado no podemos abrir de nuevo

Mientras que productoras como Som -Billy Elliot o La Jaula de las Locas- sí que han conseguido la ayudas del Ministerio de Cultura otros, como el Grupo Smedia, también se han quedado fuera. Ellos tienen actualmente en cartelera obras como ¿Quien mató a Sherlock Holmes?, Antoine, el musical o La llamada. Su presidente, Enrique Salaberria, considera que están “abandonados por el ministerio”, y considera “un desprecio” esta situación”. Confirma también las rápidas medidas que se tomaron desde Ayuntamiento y Comunidad, donde “se han dado cuenta de la importancia de Madrid, donde lo que nos une y nos distingue es la cultura”.

Salaberria también explica que el turismo es su principal baza, pero que ellos han decidido abrir con dos espectáculos “musicales muy medidos para que puedan funcionar correctamente con estas ocupaciones. Hemos hecho un plan financiero y estamos contentos”, cuenta a este medio y agradece las muestras de confianza del público que ha acudido a sus salas. Ellos apuntan a septiembre como fecha más probable de una reactivación, pero también apunta a que “cuando esta bola de nieve empiece a derretirse vamos a ver la tragedia que es a partir de febrero”. El turismo a partir de finales de verano es lo que él cree que hará que vuelvan otra vez a un 70% de la ocupación que tenían antes de la pandemia, una cifra que “ya merece la pena”, y con la vista puesta en 2023, cuando considera que “la recuperación será cercana al 100%”.

Representación de 'Antoine'.

Desde la Federación Estatal de Asociaciones de Empresas de Teatro y Danza, su presidente Jesús Cimarro coincide con estas dos predicciones. Una para una primera reapertura, y septiembre como fecha “en la que los musicales estarán a pleno rendimiento”. Apunta a la vacuna como la clave para “tranquilizar y dar confianza”, pero recuerda que habrá que seguir llevando mascarilla y tomando medidas. Eso sí, subraya algo que desde las instituciones han remarcado una y otra vez: no hay contafios en teatros, donde la incidencia ha sido “mínima”.

Esa campaña de concienciación se ha apoyado desde todas las instituciones, del Ministerio al Ayuntamiento, donde el área de Andrea Levy se reúne cada quince días. Ya están discutiendo las ayudas para un 2021 donde en vez de centrarse en lo “estructural” habrá que fijarse “en la vuelta a la actividad”. Justo antes de la pandemia ya tenían prevista la convocatoria de una mesa para potenciar los musicales, conscientes “de su importancia para la industria cultural madrileña”. “No sólo generan empleo directo, sino que traen turismo y repercuten en los hoteles, los bares, los autobuseros… queremos mimar eso, porque Madrid es la primera capital del mundo en musicales en español y la tercera europea después de Londres y Hamburgo”, explican fuentes del área de Cultura, Turismo y Deporte del Ayuntamiento de Madrid.

Los musicales no sólo generan empleo directo, sino que traen turismo y repercuten en los hoteles, los bares de Gran Vía, los autobuseros que desplazan a los espectadores…

Con la legada de la covid-19 cambiaron las prioridades. “Nuestra responsabilidad era actuar cuanto antes, y aprobamos el plan Aplaude. Fuimos de las primeras administraciones en aprobar un plan de apoyo a la cultura que contemplaba 7,5 millones de euros en subvenciones. Los musicales concretamente estaban incluidos en las ayudas al teatro, que eran de 1,9 millones y que iban destinadas al mantenimiento de las estructuras culturales”. A niveles efectivos, “se les pagaba el 30% del alquiler desde marzo a septiembre” además de bajarles el IBI y la tasa de basuras.

Ahora las medidas pasan por reactivar el sector y dar todo el oxígeno de cara a mayo. Quedan todavía meses para que Simba y Mufasa vuelvan a sonar en la Gran Vía, pero parece que, al menos, podrán regresar.