El 11 de mayo era la fecha marcada en el calendario por muchas productoras cinematográficas. Según el plan de desescalada presentado por el gobierno hace un par de semanas, los rodajes pdrían volver a partir de este lunes, cuando las provincias entraran en Fase 1. Muchos empezaron a trabajar en el regreso, ya que un gran número de series y películas habían tenido que parar a mitad de producción con la pérdida de dinero que eso significa.

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Para estos filmes el regreso era fundamental, como lo era para series diarias como Amar es para siempre o Mercado central, que gracias al número ya rodado no ha tenido que suspender su emisión, pero que debe volver rápido para no faltar a su cita diaria con los espectadores. Una cita que se ha convertido en un alivio de entretenimiento entre tantas noticias negativas del coronavirus.

Las malas noticias llegan ahora, ya que por mucho que el calendario diga que se puede rodar, la realidad siempre es mucho más complicada. Los rodajes no volverán de forma inmediata. Hay muchas dudas sobre las medidas, y muchos problemas logísticos que impiden la reactivación total de una industria que necesita avistar la luz al final del túnel. Os contamos por qué los rodajes no regresarán ya aunque el Gobierno lo permita.

A la secuela de Padre no hay más que uno 2 le queda una escena por rodar.

No todos estamos en fase 1

Madrid se las prometía felices con el paso de fase, pero ni desde la propia Comunidad ni el comité de expertos consideran que se cumplían las condiciones necesarias para llegar a la ansiada fase 1 que permitía los rodajes. No ha sido la única, tampoco están capitales de provincia tan importantes como Barcelona o Málaga, por lo que los rodajes, en estos momentos se ven paralizados, ya que es en estos núcleos donde se concentra la actividad audiovisual. Los rodajes en plató en Madrid tendrán que esperar, al menos hasta la semana que viene. Donde si se puede rodar ya es en Canarias, y habrá que estar muy atentos, ya que con el aumento de incentivos fiscales y los buenos datos puede convertirse en un plató mundial.

Esto afecta a aquellos que tenían muy clara la vuelta, como al equipo de Diagonal TV, que anunciaban el 18 como fecha de regreso de sus series diarias y que está a la espera de que Madrid pase a Fase 1, ya que llevan trabajando desde hace semanas “en cómo será esa reincorporación paulatina al rodaje”. “Se han tomado muchas medidas, siempre asesorados por la empresa de riesgos laborales”, explica a este periódico Jordi Frades, director general de Diagonal TV que descartó volver el 11 porque “la primera semana se irían preparando los equipos que se encargan de las órdenes de trabajo, de enviar guiones… y cubrirnos también una semana para asegurarnos que vamos a entrar con más tranquilidad y sabiendo que vamos poder cumplir con las medidas”.

Hay ganas de tener una sensación de recuperar la normalidad, pero obviamente viene acompañado de un cierto temor a lo que puede pasar, que yo espero que vaya relajándose

Confirma que los sentimientos son encontrados, “por una parte, hay ganas de tener una sensación de recuperar la normalidad, pero obviamente viene acompañado de un cierto temor a lo que puede pasar, que yo espero que vaya relajándose conforme pasen los primeros días de rodaje. Con todas las medidas que se van a tomar, la gente va a ver que es seguro. El riesgo está, como está en el trabajo o en un supermercado, pero haremos todo lo posible. Poco a poco iremos mermando ese pánico colectivo”.

El lío de los protocolos

Uno de los problemas surgido en los últimos días es el del protocolo sanitario que debía guiar los rodajes. Cada productora, asociación o sindicato hizo uno, y desde el Ministerio de Cultura se propuso unificarlos para que las normas estuvieran claras. La decepción llegó el sábado, cuando el BOE publicó el esperado protocolo que se quedó en unas cuantas indicaciones generales sobre sanidad y seguridad, pero dejando demasiado margen a las productoras para que implante medidas más severas. Tal y como ha podido saber este periódico esto se debe a que no hubo acuerdo en torno al protocolo unificado, pero estas medidas desprotegen a las empresas pequeñas y a los técnicos.

Una de las personas que ha estado en las reuniones para hacer protocolos es María Luisa Gutiérrez, productora de Bowfinger y que participó en el que presentó la Academia de Cine, de la que forma parte de su junta directiva. “Se han puesto encima de la mesa como cuatro o cinco. El que se está manejando tiene 45 páginas y pienso que deberían ser recomendaciones y solo siete páginas de obligado cumplimiento. Sino va a ser muy difícil que quienes hacemos cine medio podamos cumplirlo. Es un protocolo para las grandes producciones americanas con un montón de dinero. Es importante que el coste sea asequible. Evidentemente no es una cuestión de salud o dinero. Que sea seguro, pero que sea viable, porque sino no habría rodajes de aquí a dos años. Hay protocolos que cumplen las dos cosas”, explica. Ella tiene pendiente el rodaje de una escena de la secuela de Padre no hay más que uno que no descarta que desaparezca del montaje final.

Fotograma de Amar es para siempre.

Jordi Frades se adelantó a todo esto, y junto a su empresa de “riesgos laborales nos ha hecho uno a medida, que es un compendio de todos los que circulan, pero más adecuado a nuestras necesidades. Hay desinfección de las instalaciones, colocación de mamparas entre asientos y maquillaje, ampliación de salas, de espacios de camerinos. Se están efectuando pruebas de coronavirus a todo el equipo técnico y a todo el reparto para dilucidad si hubiera una persona con la enfermedad retrasar su entrada en el rodaje”. Una de las cosas más curiosas de su protocolo es que afecta a las tramas, de donde desaparecen, “de momento, los besos”.

“Hay tramas más complejas de solucionar, pero en ese aspecto todos los guionistas han estado por la labor. Es como el tema de la figuración. Nuestra serie, Mercado Central no puede hacerse sin un número de figurantes determinado. La decisión que se ha tomado es que será fija, normalmente cambia cada día, pero ahora será siempre el mismo equipo que estará siempre en la serie y pasará el mismo proceso que los actores. Se les hará test y estarán en camerinos diferentes, antes compartían solo uno”, explica.

Viajes y permisos

Hay otros dos problemas para empezar un rodaje. Uno viene de la mano de los permisos y los seguros. Es cierto que se han autorizado los rodajes, dependiendo de las fases y demás, las limitaciones, los permisos de rodaje, los permisos de rodar con niños… todo está por verse”, explica María Luisa Gutiérrez. “Es un drama. Ahora mismo para La Casa 1516 -la nueva película de Imanol Uribe- que es en Colombia, tenemos un problema con el seguro porque no lo cubren. Si el actor protagonista o la directora coge COVID19 y tenemos que pararle rodaje estamos vendidos. Y luego las películas que se han parado tampoco cubre esa paralización del rodaje. Es un drama”, añade.

Si el actor protagonista o la directora coge COVID19 y tenemos que pararle rodaje estamos vendidos. Y luego las películas que se han parado tampoco cubre esa paralización del rodaje

En esa producción hay otro problema, ¿cuándo se podrá viajar? “Estamos haciendo cábalas porque los actores quieren saber fechas para sus agendas, porque todos los rodajes de las series van a arrancar enseguida. Y estamos barajando fechas, pero claro ¿cuándo vamos a poder viajar para allá? Estamos esperando más información. La casa del caracol, que estamos con una producción ejecutiva, que se rueda, en teoría, en junio en Andalucía. Es la que vemos más viable, por ser en España y en una de las comunidades donde las fases están yendo más rápida. El problema es que tienen que venir actores peruanos y no sabemos cuándo va a ser eso”, continúa. Es el mismo problema con el que se enfrentan producciones como Hierro, que se quedó a medio rodaje y que debería trasladar equipo artístico y técnico a la isla.

Seguridad frente a urgencia

Los sectores más débiles de la cadena, técnicos, etcétera, se preguntan si no se está corriendo demasiado. Uno de los que creen que en España está primando la urgencia en vez de la precaución es Aser García Rada, actor, médico y médico de rodajes, que junto a Silvia González Rangil, responsable de riesgos laborales de grandes producciones en España ha elaborado un documento con vista de ser actualizado periódicamente para analizar la situación desde “mi punto de vista, limitado por supuesto, pero de alguien que entiende que es un rodaje pero que también ha trabajado en una consulta de atención primaria, y ver cuáles son las implicaciones”.

En España, inexplicablemente, no se ha puesto en marcha el rastreo de contagios, y eso es demencial

Para este médico y actor es importante que todavía hay demasiadas incógnitas, “no sabemos cómo funciona la inmunidad, los test no son suficientemente fiables, y hay más factores, como los síntomas, la gente cree que sólo da fiebre y dificultad respiratoria y por eso hablan de hacer controles de temperatura a la entrada del test, pero la enfermedad se manifiesta con un rango de síntomas mucho más amplios que los descritos inicialmente”. Por eso cree que tomar la temperatura “es una buena idea, pero no va a identificar a los que se infecten y permanezcan asintomáticos, ni a los que no manifiesten fiebre entre sus síntomas”.

Hay un factor que sería fundamental para volver a los rodajes de forma segura: el rastreo de contactos. “En algunas comunidades autónomas, inexplicablemente, no se ha puesto en marcha -hasta donde sabemos- el rastreo de contagios, y eso es demencial, porque la gente está saliendo a la calle desde hace semanas y no se está implementando uno de los pilares que la OMS considera fundamentales de cara a flexibilizar el confinamiento. Es un sistema que están desarrollando en todos los países de nuestro entorno y que es una forma de identificar a todas las personas que han tenido contacto con cualquier persona sintomática cuya afección ha sido confirmada por PCR desde que se le diagnostica y durante los dos días antes de que comenzaran los síntomas”. Demasiadas dudas de cara a una vuelta a la normalidad que va a costar más de lo esperado.