Dos cuadros del pintor irlandés Francis Bacon, robados en 2015 en Madrid en el considerado el mayor hurto de arte contemporáneo en España, reaparecen en unas imágenes de video presuntamente utilizadas por los ladrones para colocar esas pinturas en el mercado por 4 millones de euros (5 millones de dólares).

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Los videos y fotos, compartidas este jueves en las redes sociales por el detective neerlandés Arthur Brand -conocido como el “Indiana Jones del arte” por la gran cantidad de cuadros robados que ha localizado- muestran tanto las presuntas pinturas originales como los marcos de madera, con un código y el nombre de “Bacon” escrito en color negro en una esquina.

“Estas son las fotos de los dos Bacon desaparecidos. Los socios de los ladrones originales intentan venderlos por 4 millones de euros y ya están en contacto con compradores interesados”, advierte Brand, que cree que hacer públicas las imágenes podría ayudar a los futuros compradores a no realizar la operación.

El video, que da a entender que está filmado en España, termina con un folio en el que aparece escrito a mano el término “Jason”, firmado como “Starbucks Madrid” y con fecha literal “2020-5-11”. Los supuestos vendedores filman los cuadros expuestos sobre la cama de una habitación que podría ser de hotel, en la que se pueden identificar un armario y una cajonera antiguas, de color verde y blanco, junto a una máquina de café y una planta.

En las diferentes fotos en manos de Brand, una de ellas muestra uno de los cuadros junto a un ejemplo del diario El País del 6 de octubre de 2019. Según el detective de arte, estos dos cuadros son parte de las cinco pinturas valoradas en unos 30 millones de euros (casi 37 millones de dólares), que fueron robadas en 2015 en Madrid en el “mayor robo de arte contemporáneo en España”.

La Policía española logró en julio de 2017 recuperar tres de esos cuadros, en un operativo que concluyó con la detención de tres personas relacionadas con el hurto -otras siete personas fueron arrestadas en 2016- y que eran integrantes de un grupo organizado dedicado al robo de viviendas y establecimientos en toda España.

El robo se perpetró en julio de 2015 en la vivienda de un amigo de Francis Bacon, José Capelo, al que el artista legó las obras, situada en el centro de Madrid y a la que los ladrones accedieron mientras el dueño estaba en Londres. Aquellos arrestos fueron posibles a raíz de la investigación de la consulta telemática realizada a una entidad privada británica dedicada a la búsqueda de obras de arte robadas o desaparecidas y de las investigaciones sobre unas fotografías inéditas incluidas en esa consulta.

El artista Francis Bacon falleció en 1992, a los 82 años, en Madrid, ciudad que visitaba con mucha frecuencia y donde tenía muchos amigos y admiradores; de hecho, el propietario de las obras robadas recibió las pinturas como herencia por parte del artista.