El cantante Joaquín Sabina suspendió este miércoles su concierto en el Wizink Center de Madrid después de que se cayera del escenario durante el show conjunto con Joan Manuel Serrat. El cantante tiene tres fisuras limpias en el hombro izquierdom sin desplazamiento que solo requerirán inmovilización, según ha precisado a Efe su representante, José Navarro 'Berry', que ha señalado que el cantante "ha dormido y ha pasado muy buena noche".

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A sus 71 años, que cumplía ese mismo día, Sabina cayó a un metro y medio de altura y regresó al escenario en silla de ruedas para anunciar su suspensión. "Estas cosas solo me pasan en Madrid y lo siento muchísimo", dijo minutos antes de acudir al hospital. 

Una vez en la clínica Ruber Internacional de Madrid, los médicos confirmaron que tenía varias fracturas en el hombro. Así lo ha explicado el periodista Jesús Maraña, amigo íntimo del cantante: "Lo único que puedo trasladar es que tiene unas pequeñas fracturas en el hombro izquierdo por la caída y se tiene que quedar en observación, no sé si un día o un par de días para comprobar que está todo perfectamente". 

Hoy se le realizará un escáner completo además de otras pruebas para confirmar ese diagnóstico y, por el momento, los médicos prevén que Sabina permanezca ingresado en observación un mínimo de 48 horas.

Su pareja, Jimena Coronado, ha asegurado que Sabina se encuentra muy optimista y "animado" pero "fastidiado" porque este era el último concierto de la gira y, además, el día de su cumpleaños. "Eso le tiene fastidiado pero con muchas ganas de salir de aquí y de volver en mayo", ha dicho. Y es que Sabina y Serrat retomarán este concierto el próximo 22 de mayo. 

"No se imaginan cuánto lo siento"

Tras caerse del escenario, los sanitarios se llevaron al cantante en camino. Unos minutos más tarde, la megafonía anunciaba que estaban "examinando el golpe" que había recibido Sabina, que estaba consciente y hablaba. "Les pedimos unos minutos de tranquilidad y cuando tengamos seguridad de que podemos continuar o no, se lo diremos", explicaron. 

Poco después, Sabina subía al escenario. "Estas cosas solo me pasan en Madrid, lo siento muchísimo", se disculpó en un día aciago en el que casualmente cumplía 71 años. "Me he dado un golpe muy fuerte en el hombro", explicó ante un Wizink Center lleno ovacionándole.

"Con todo el dolor de mi corazón me voy a ir al hospital porque me encuentro muy dolorido, no se imaginan cuánto lo siento", dijo Sabina para tranquilizar a los 12.000 asistentes que estaban esperando para saber cómo se encontraba el artista.

El concierto se celebrará el 22 de mayo

"Me hace que tengamos que suspender con todo el dolor este concierto", comtinuó Sabina, arrancando el aplauso del público, y añadió que volverán en mayo "a hacer este concierto".

"No tiren las entradas los que quieran venir en mayo, estamos confirmando el día 22 de mayo", ha concluido Serrat, colocado detrás de un Sabina sentado en silla de ruedas y muy emocionado. 

Desde la promotora del concierto han indicado a Europa Press que a todas aquellas personas que compraron sus entradas a través de los canales oficiales, El Corte Inglés, se les facilitará la devolución del dinero o el canje por una entrada para el concierto del día 22.

Varios problemas de salud desde 2001

No es la primera vez que el intérprete y compositor sufre un percance en el Wizink Center que le obliga a suspender un concierto. Ya sucedió en 2014 a pocas canciones del final, según él, a causa de problemas de estómago, aunque en un primer momento afirmó que había sufrido una crisis de pánico escénico.

Volvió a suceder en 2018, dentro de la gira de "Lo niego todo" a la hora y media de actuación, por "una disfonía aguda consecuencia de un proceso vírico" que lo dejó "mudo" y obligó a cancelar los cuatro conciertos restantes de la gira.

La endeble salud de hierro de Sabina ha sido noticia en muchas más ocasiones, especialmente cuando fue víctima de un derrame cerebral en 2001 del que se recuperó.