Carmen Maura se encuentra inmersa en la campaña de promoción de su última película, Gente que viene y que bah, una comedia romántica basada en la novela homónima de Laura Norton, dirigida por Patricia Font y en la que también participan Clara Lago, Alexandra Jiménez, Álex García o Carlos Cuevas.

No ha saltado la actriz, sin embargo, a la primera línea por su brillante actuación, sino más bien por unas polémicas declaraciones que han levantado una polvareda importante. El punto de conflicto, como no podía ser de otro modo, aúna la política, el dinero público y la actual coyuntura en Cataluña.

"Cada vez que veo que para conquistar a los catalanes les están dando dinero, me pone negra. Porque precisamente no es la comunidad que más lo necesita. Si acaso es la comunidad que más gasta en tonterías", ha señalado Maura en una entrevista con El Mundo. ¿Lo dice por los Presupuestos de Sánchez que ofrecen a ERC y PDeCAT elevar la inversión en Cataluña un 18%? Es bastante probable.

Pero la veterana actriz madrileña no ha terminado ahí: "Vamos a un festival y ves una oficina española y otra catalana. Y lo de las embajadas. No, no es así. Vamos a solucionar que haya trabajo para todo el mundo, vamos a recibir a la gente de las pateras como dios manda... Me pone negra. Todo eso hace que los otros vayan con las banderitas".

La considerada primera chica Almodóvar, consagrada gracias a películas como Volver o La comunidad, reside actualmente en París, pero no se corta en diseccionar la política española. "Unos me indignan a unos niveles indescriptibles y otros me dejan fría", dice en relación a los líderes de los principales partidos. Y no esconde su preocupación por el futuro: "Lo que está pasando ahora es una locura. Tengo una nieta de 16 años y me pregunto qué narices va a vivir. Y lo que más me indigna es que los políticos no saben hacer su trabajo. Son todos iguales”.

¿Hay luz al final del túnel? ¿Quién puede sacar a España de esta encrucijada? Carmen Maura dice tener la solución: "Lo que más me gustaría es que saliese un político que me enamorase como lo hizo Felipe González". Para gustos, colores.