Emtithal Mahmoud ha debatido con presidentes, consolada por el Dalai Lama y elegida como una de las 100 mujeres más influyentes del mundo. Escribe poesía de resistencia, revelando en verso su experiencia al escapar del genocidio al que se enfrenta Darfur, su ciudad natal.

Mamá, el poema que le desembarcó como campeona mundial de la Individual Worl Poetry Slam Championship (IWPS) -poemas orales interpretados-, cuenta con tintes autobiográficos y la ira de una refugiada que acaba de dejar a su madre sola en Sudán mientras entierra a su abuela entre lágrimas y terror. 

Mahmoud, también conocida como Emi, que nació en Darfur (Sudán) pero se refugió en Estados Unidos huyendo de Yemen cuando apenas tenía cuatro años, fue becada por la Universidad de Yale y es graduada en Antropología y Biología molecular. Desde su ingreso en la facultad ha aprovechado para dar charlas de concienciación sobre los genocidios y los atentados que ocurren todos los días en su país.

Emi ha estado desde en Londres dando charlas en How to Do Good de Philanthropy Age acerca de los campos de refugiados en Grecia, hasta reuniones con el Dalai Lama dijo: “Hay mucho dolor en Darfur y en Sudán. Y yo estaba como “ay”. Él me tomó la mano por un momento y yo le dije: “estoy trabajando en eso y estamos contigo”.

Mujer del año

Desde que la joven poeta ganara el campeonato mundial de Slam, su vida comenzó a ser surrealista. Durante sus estudios en la universidad fue elegida como una de las mujeres más inspiradoras según la BBC en 2015, situándose en el puesto once. Este programa trata de reconocer el trabajo y los logros de mujeres famosas y no tan conocidas de la sociedad actual acerca de la concienciación de los problemas al que el mundo se enfrenta hoy día. Y escribió The Things She Told me para conmemorar el honor.

Fue invitada por la Academia Americana de Artes y Ciencias para hablar en una conferencia de ética nuclear. "Fue aterrador", declara. Ella escuchó, habló durante una hora, intercalando poesía en su discurso, procurando humanizar la crisis de refugiados y las atrocidades que ocurrían en Darfur. Tras esto ha participado en mesas redondas en la Casa Blanca junto a Barack Obama, ha abierto para Ban Ki-Moon eventos de la ONU y ha hablado en Nueva Delhi para lanzar la campaña de defensa de los 100 millones de niños junto al premio Nobel de la paz Kailash Satyarthi.

“Déjame contarte algo sobre mi mamáPuede reducir a un hombre a carne desgarrada sin ni siquiera parpadear.Sus palabras se pudren debajo de tu piel y todo el tiempo.No podrás dejar de acunar sus ojos.Mi madre es una mujer, impecable y formidable en el mismo paso.La mujer entra en una zona de guerra y tiene guerreros encogidos a sus pies”.

Esta fue la pieza final que Mahmoud interpretó en la competición que la hizo proclamarse ganadora mundial. "Los poemas que escribí y los poemas que escribo tienden a lidiar con percepciones sociales defectuosas, señalar las disparidades y abordar las injusticias que normalmente no reciben mucha atención. Sobre todo, los poemas que compartí durante esta competición me ayudaron a lidiar con experiencias personales que me dejaron sin palabras y sólo fueron capaces de avanzar en la poesía, la punta del iceberg", le dice Mahmoud a The Guardian.

Recientemente ha publicado su colección debut de poesía, Sister's Entrance, que se mueve entre lo personal, el amor, la experiencia de crecer como musulmana en los Estados Unidos y la política. No está publicada en castellano todavía.

Embajadora del mundo

Nombrada Embajadora de buena voluntad de ACNUR en junio de 2018 tras inaugurar TEDxKakumaCamp, el primer evento TEDx celebrado en un campo de refugiados. Su participación en la organización surge tras una pregunta que le formularon en su primera reunión de la Asamblea General de la ONU. Sus trabajos incluyen Boy in the Sand, un poema dedicado a Alan Kurdi en el primer aniversario de su muerte; y Head over Heels, escrito en agosto de 2017, para conmemorar el anuncio de la llegada del millón de refugiados de Sudán del Sur a Uganda.

Su poesía expresa las emociones que se encuentran detrás de los titulares de la prensa."Es difícil, en un mundo como el nuestro, cuando ves la violencia en todas partes, no acostumbrarte e insensibilizarse de ella", dice para el diario. "Lo que intento hacer es cambiar el enfoque, ayudar a las personas a sentir que está bien volver a sentir y a reconocer que da miedo y duele, y que está bien llorar. Y la gente llora ".

Desde que se graduó, ha regresado frecuentemente a Sudán, estableciendo "pasillos de poesía" para que los lugareños compartan sus ideas en un lugar seguro. A principios de este año, ella caminó desde Darfur a Jartum en 30 días para crear conciencia sobre la paz. Miles de personas se unieron a ella y a la propuesta durante el camino. La proposición fue brillante, a pesar de tropezarse por el camino en lugar de piedras, con tanques.

Camino de paz

"Mis padres recibían amenazas de muerte todos los días cuando estaba caminando. Estábamos constantemente bajo vigilancia", dice. La narración del Estado fue: “El gobierno sudanés ha estado llevando a cabo un programa de recolección de armas y poniendo más seguridad en el país, y la seguridad equivale a la paz. Porque donde hay seguridad, hay paz, y esta chica está caminando porque quiere demostrar que Sudán está a salvo". La narración de Emi Mahmoud fue: “Si podemos caminar juntos, podemos trabajar juntos, podemos crear e inspirar una responsabilidad colectiva por la paz. Vamos a traer la paz juntos”.

Emi regresará a Sudán en julio, donde tiene grandes planes para ayudar a otros grupos comunitarios y talleres en todo su país. Ella se ofrece como voluntaria, ahorrando el dinero que gana en los eventos "a cargo de revistas o negocios que pagan muy bien para hacer el tipo de trabajo para el que es muy difícil conseguir financiación".

Mahmoud escribe para explorar sus sentimientos. Ella actúa, según dice, porque de alguna manera se ha encontrado a sí misma llevando a cabo esta labor. "Se dicen muchas cosas sobre personas como yo: jóvenes, negros, los musulmanes, mujeres", dice. "La razón por la que actúo es para responder esas cosas, para ser una voz que realmente no creció".

Mamá

Estaba caminando por la calle cuando un hombre me detuvo y me dijo

“¿Oye, sistah, eres de la madre patria?

Porque mi piel tiene una sombra demasiado profunda como para no haber venido de tierra extranjera

Porque esta prenda en mi cabeza grita África

Como mi cuerpo es un faro que llama a todos a venir a la patria,

dije: soy sudanesa, ¿por qué?

Él dice, porque tienes un poco de sabor en ti,

solo estoy admirando lo que tu mamá te dio

Déjame contarte algo sobre mi mamá.

Puede reducir a un hombre a carne desgarrada sin ni siquiera parpadear.

Sus palabras se pudren debajo de tu piel y todo el tiempo.

No podrás dejar de acunar sus ojos.

Mi madre es una mujer, impecable y formidable en el mismo paso.

La mujer entra en una zona de guerra y tiene guerreros acurrucados a sus pies.

Mi mamá nos lleva a todos en su cuerpo,

en su rostro, en su sangre y la

sangre no es buena una vez que la sueltas.

Así que ella siempre nos mantiene cerca.

Cuando tenía 7 años, ella acunó balas en las ondas de su túnica.

Esa misma noche, ella me enseñó a sacar pólvora de algodón con una pastilla de jabón.

Años más tarde, cuando los soldados la sujetaron a punta de pistola y le preguntaron

quién era

Ella dijo: Soy una hija de Adán, soy una mujer, ¿quién demonios eres tú?

La última vez que fuimos a casa, vimos cómo ardía nuestro pueblo,

soldados que derramaban sangre de cráneos civiles

como si ellos también pudieran convertir el agua en vino.

Robaron el suelo debajo de nuestros pies.

La mujer que me crió se

volvió y dijo,no te asustes,

soy tu madre, estoy aquí, no los dejaré pasar.

Mi mamá me dio convicción.

Las mujeres como ella

heredan ojos cansados,

muñecas magulladas y espinas chapadas en titanio.

Las hijas de las viudas que llevan las alas de los amputados

llevan países entre sus omoplatos.

No digo que las citas sean un problema del primer mundo, pero estos insignificantes

hijos de puta parecen serlo.

Del tipo que citará a Rumi, pero no sabrá qué sacrificó por la guerra.

Quién adulará a Lupita, pero encenderá sus filtros raciales.

¿Quién tomará su política con un café con leche cuando tome el mío con gas lacrimógeno?

Cada hombre que conozco quiere ser mi introducción al lado oscuro.

Quiere que abra esta piel de obsidiana y les deje leer cada página llena de lágrimas.

¿Qué sobreviviente no ha hecho que su lucha sea un espectáculo?

No hables de la patria a menos que sepas que ser de África

significa despertar una idea de último momento en este país.

No hables de mi sabor a menos que sepas que

Mi sabor es insurrección, es rebelión, resistencia

Mi sabor es amotinamiento.

Es una carga, es grano y es un compromiso.

Y no se llega a ningún compromiso hasta que haya reconstruido su casa por tercera vez

sin ladrillos, sin mortero, sin ninguna otra opción.

Me volví hacia el hombre y le dije:

"Mi madre y yo no podemos caminar por las calles solos de vuelta a casa".

De vuelta a casa, ya no hay calles para caminar.

Esta es la pieza completa que hizo conseguir la victoria y el reconocimiento a la joven e incansable poeta, Emi Mahmoud.

Te recomendamos

Outbrain

Contenido patrocinado

Outbrain