Los Morancos han vuelto a hacer lo que mejor saben hacer: quitarle hierro a la vida, sacudirle tragedia al espectro político. Ya lo hicieron con Felices los cuatro, versionando la canción de Maluma para convertirla en una chispeante conversación entre Rajoy y Puigdemont, con unos versos de delicia. Ahí Carles: “Sabes más que de sobre que el procés no parará”; con respuesta del presidente: “No me hables de sobres, que la vamos a liar”.

César y Jorge Cadaval son la España definitiva, esa que se ríe de las desgracias mientras el mundo se derrumba y se baja al bar, el paraíso que todo lo puede. La red ya se cachondeó en su día de El Cordobés, terrorista del ISIS. Cómo no va a haber espacio en la patria del humor para relativizar las reyertas de Rajoy y Puigdemont.

Ahora Los Morancos arremeten en un nuevo vídeo contra la huida a Bélgica del expresidente de la Generalitat. Ya se sonríen con los titulares de prensa: “Bruselas, 3 de noviembre de 2017. Puigdemont viaja en secreto a Bruselas para entrevistarse con líderes flamencos”. Y ahí entra Carles, con un hatillo de vagabundo al hombro, a un garito que se parece más a un bar ibérico de lo que a él le gustaría: capotes toreros, banderillas, cuadros de la Virgen. Se presenta: “Hola, bona nit. Venía a entrevistarme con los líderes flamencos”. Y se encuentra un zafarrancho musical, un tablao improvisado donde un patriarca gitano le canta las verdades jondas.

“Vengo a pedir asilo político”, solicita el Puigdemont disfrazado. “Aquí te vamo a dá gloria. Aquí te vamo a dá asilo flamenco”

“Vengo a pedir asilo político”, solicita el Puigdemont disfrazado. “Aquí te vamo a dá gloria. Aquí te vamo a dá asilo flamenco”. Arranca el tema: “A Rajoy lo tienes loco, ¡sí, tú!, quiere darte un escarmiento, y tú en vez de dar la cara, te vienes con los flamencos”. Y revienta: “No sigas con este rollo, no te vayas a equivocar, porque estoy viendo en tu cara que tienes hecha la cama en el Soto del Real”. El expresident se viene arriba por sardanas y al final incluso coge la manzana, se la come y la tira, como en las clases de baile para niños. Se zarandea la peluca, con pasión patria renovada.

“Primo Puigdemont, te van a entrar sudores, ¡a ti, a ti, a ti, a ti! Te van a entrar sudores cuando veas que en Bruselas en vez de pan con tumaca na más que vas a comer coles, Puigdemont, te van a entrar los sudores”. Mensaje clamoroso: “Ay Puigdemont, entérate, que pa’ convivir hay que conbeber”. Todo eran risas, hasta que aparece el caballero de los cupones y anuncia que lleva el 155.