Washington

Estados Unidos tiene un problema con el sexo, como demostró la catarsis nacional en torno a la evanescente visión de un pezón de Janet Jackson en la Superbowl de 2004 y que aún es recordado anualmente. En Utah decidieron actuar, y en 2005 ya nombraron un "zar de la pornografía" encargado de vigilar los buenos modales y el recato. La cosa duró un par de años, pero ya fue un gesto en la dirección correcta. A finales de abril de este año, el estado mormón de EEUU y uno de los más religiosos de un -de por sí- extremadamente religioso país, ha dado un paso más y la pornografía ha sido declarada como "crisis de salud pública".

"La pornografía perpetúa un ambiente sexual tóxico", señala la resolución firmada recientemente por el gobernador republicano del estado, Gary Herbert. La propuesta de ley, que, sin embargo, no cuenta con fondos ni prohíbe expresamente la pornografía, fue aprobada de manera unánime por el Congreso de Utah en la capital Salt Lake City. Insta, por ejemplo, a la colaboración de los desarrolladores de software de los propios portales de pornografía para aplicar filtros que impidan el acceso de adolescentes. 

Porno, 'plaga moral'

"Lo que estamos diciendo es que hemos tomado medidas para proteger a la gente del tabaco, pero no hemos hecho nada de eso con la pornografía", remarcó en la ceremonia de ratificación el senador estatal, también republicano, Tom Weiler. Obviamente, la decisión fue saludada como un "momento histórico" por la Coalición de Utah contra la Pornografía, un grupo adscrito a la iglesia mormona, que la calificó de "plaga moral similar a una epidemia médica", en palabras de Elder Jeffrey Holland, director del grupo en su página de Facebook.

La resolución apunta a la "hipersexualización adolescente", su impacto en el "desarrollo cerebral" que puede afectar al "despertar sexual desviado" y advierte que puede ser "biológicamente adictiva"

La resolución apunta a la "hipersexualización adolescente", su impacto en el "desarrollo cerebral" que puede afectar al "despertar sexual desviado" y advierte que puede ser "biológicamente adictiva". Las críticas, sin embargo, no se han hecho esperar, y hacen referencia a un estudio de Harvard de 2009 que da indicios del apetito pornográfico por encima de la media en el estado mormón.

El artículo, titulado Los estados de luz roja: Quién compra entretenimiento para adultos por Internet y publicado en el Journal of Economic Perspectives por el profesor Benjamin Edelman, señala a Utah como el principal consumidor de pornografía entre los 50 del país, por delante de Hawai, Mississipi y Alaska. En concreto, Utah registraba 5,47 suscripciones a páginas de pornografía por cada mil hogares con banda ancha, seguida por Hawai con 5, Mississippi con 4,30 y Alaska con 3,70.

Utah y los mormones

"Mirando a la relativa popularidad del entretenimiento para adultos entre los consumidores, una posibilidad es que en Utah los consumidores encuentran difícil acceder a su entretenimiento para adultos a través de las ventas minoristas. Como resultado, tienen que recurrir a internet y por ello aparecen en la base de datos en lugar de otros estados", explicó Edelman al diario Deseret News de Utah.

La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días es el nombre oficial de la religión comúnmente conocida como la Iglesia Mormona, y es seguida por el 60% de los casi 3 millones de habitantes que viven en Utah. Utah fue fundada por los mormones a mediados del siglo XIX, y las peculiaridades de esta fe han provocado más de un roce con el gobierno federal, incluida la llamada guerra de Utah de 1857.

Para que fuese finalmente asimilada como estado de la Unión, en 1896, los mormones tuvieron que renunciar a la poligamia, elemento clave de la religión, y que aún hoy en día es aplicada ocasionalmente por los sectores más conservadores.

La relación de los mormones con el sexo es peculiar, algunos llevan ropa interior especial y se muestran opuestos al sexo oral ya que contraviene "la función divina"

La relación de los mormones con el sexo es peculiar, algunos llevan ropa interior especial y se muestran opuestos al sexo oral ya que contraviene "la función divina".

Como todo en EEUU, la cuestión ha saltado a la televisión, con el reality show Sister Wives, en antena desde 2010 y en el que se relata la vida cotidiana de una familia mormona residente en Utah primero y en Nevada después, compuesta por el marido, Kody Brown, sus cuatro esposas y sus 18 hijos.

El programa fue investigado por posible delito federal por poligamia, pero Brown argumentó que solo está casado legalmente con una de ellas y que el resto de los matrimonios son "uniones espirituales" y el caso fue desestimado en 2011. Tanto Brown como Janet Jackson viven hoy en día con tranquilidad, aunque ninguno de los dos lo hace en Utah.

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