Qué mejor momento para visitar El Hormiguero que a muy pocas horas de que vea la luz un nuevo trabajo discográfico. Vanesa Martín (39 años) presentó este jueves en el programa de Pablo Motos (55) el que es su séptimo álbum de estudioSiete veces síque se pone a la venta este viernes 23 de octubre.

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Entre prolegómenos y otras cuestiones, la aparición en el plató de la malagueña fue casi fugaz. “Mañana sale el disco, estoy muy sensible, es de locos sacar un disco con los tiempos que corren”, acertó a decir antes de que Pablo Motos diera paso al bloque habitual de publicidad.

De regreso al directo, Vanesa Martín explicó cómo se gestó este nuevo disco que traía bajo el brazo: “Me iba a tomar un año sabático, viendo mundo, componiendo temas para otros artistas… pero quién nos iba a decir que iba a venir una pandemia. Así que nos confinaron y me puse a escribir y a componer. Así salió el disco”, detalló.

Una de las preguntas que le hizo Pablo Motos es si había alguien que le había recomendado que se esperara un poco para publicarlo. Su respuesta fue afirmativa: “Mi propia discográfica me llamó hace poco para una reunión y estábamos charlando, me dijeron que lo pensara bien, que era una locura sacarlo ahora, que además está muy pensado para el directo y no sabemos cuándo saldré de gira. Pero, ¿qué hago yo con ese disco en un cajón?”, argumentó. 

Sin embargo, el presentador de El Hormiguero quiso sacar el lado bueno de la situación actual. La artista cogió ese hilo y explicó la relación que tiene ahora con su público de todo el mundo: “Hacemos por Zoom muchas conexiones. La tecnología me acerca a ciudades del interior, que por temas de tiempo casi siempre vamos solo a las capitales. La presentación del disco la han seguido muchas personas esta mañana por las redes sociales”, destacó. 

Gajes del confinamiento

Pero, durante el periodo del estado de alarma a nivel nacional, Vanesa Martín no solo estuvo componiendo, también atendió a varios medios de comunicación vía telemática. Esas apariciones dieron para que la artista contara la primera anécdota de la noche: “Un día me puse una camisa, solo me dio tiempo a eso, con el pijama debajo. Me maquillé y entré en directo en Espejo PúblicoSusanna Griso (51) me dijo que me apañaba bien con eso y pensaba: madre mía como me miren de cintura para abajo”, recordó entre risas.

Mucho más seria se puso para explicar cómo ha vivido la pandemia a través del contacto con sus padres. Ambos trabajan en el ámbito sanitario: “Mi madre es la que más expuesta ha estado. Trabajó 12 y 14 horas, la llamaba por la noche y me decía que no le dolían ni las piernas de la adrenalina. Yo las primeras semanas estaba a todo, con las noticias, las redes…Todo. Decidí parar para no volverme loca. Mi madre me tenía al tanto de cómo se iba dando todo y pensé en hacer algo, sacar una canción para tratar de ayudar. Ahí estuvo la música de compañera”, valoró.

Hablando de sus progenitores, otra anécdota. “Me llevé a Argentina a mis padres y recuerdo que Joaquín Sabina tocaba el día de antes en el mismo sitio que yo. Me invitó a cantar con él. Al día siguiente de actuar yo, nos invitó a comer. Le dijo a mi padre que salieran a fumar. Al salir, se levantó la gente que va de seguridad con él. Mi padre ni se enteró y pensó que eran unos chicos que estaban allí comiendo, les dejó pasar”.

Esos momentos de situaciones curiosas tuvieron un colofón inigualable: recordando el día que Vanesa Martín estuvo en la casa de Salma Hayek (54): “Estaba en el camerino una directiva y me dijo que habían estado a punto de venir a verme Salma Hayek y otra actriz de la que no puedo decir el nombre, porque han rodado juntas una película y, si lo digo, rompo el misterio. Yo me lo tomé a cachondeo. Al día siguiente me dice que como Salma se había quedado con las ganas de verme, me invitaba a comer. Yo había quedado con mis amigas para ir a comer al restaurante de Dabiz Muñoz (40). Al acabar, llamé por teléfono y me dijeron que me esperaba Salma en su casa para tomar té”.

Y, claro, ante tal invitación, la malagueña decidió asistir, acompañada por sus amigas. Pero antes de llegar allí, decidió tener un detalle, comprar unos dulces que le salieron carísimos, “por encima de los 100 euros”. Una vez en casa de la actriz, Vanesa Martín destacó que “hablamos de música, ella divina y muy maja. Luego nos enseñó la casa. Tenía una piscina enorme cubierta. De repente, yo emocionada y vi varias colchonetas hinchables. Ahí me salió decir, ‘anda, mira, cómo el mío’. Me preguntó si tenía una zona de baño interior. No, lo que tengo es un hinchable de un unicornio”, contó entre risas.

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