Vicente Vallés y Ángeles Blanco.

Vicente Vallés y Ángeles Blanco. GTRES

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El restaurante donde paran a comer Vicente Vallés y Ángeles Blanco: una taberna centenaria de Madrid con el mejor "tapeo"

El periodista y presentador de Antena 3 Noticias es fiel al Anciano Rey de los Vinos, un restaurante frente a la catedral de La Almudena fundado en 1909.

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Vicente Vallés (63 años) es uno de los rostros de mayor peso en el periodismo informativo en España. Al frente del telediario nocturno de Antena 3, el comunicador madrileño analiza a diario la actualidad sociopolítica con el máximo rigor.

Sin embargo, fuera del plató y lejos de las cámaras, comparte la vida y la pasión por las noticias con su pareja, la también periodista y presentadora Ángeles Blanco (53).

Entre las aficiones comunes del matrimonio destaca una costumbre puramente española: salir de tapas.

"Mi ruta de tapeo siempre pasa por el centro de Madrid, Granada, San Sebastián, Valladolid o León. ¿Dónde no hay tapas ricas en España?", ha explicado el madrileño, que se declara un amante de la gastronomía patria.

Un templo castizo fundado en 1909

En dichas declaraciones, deslizadas en una entrevista a Vanitatis, Vallés desveló el itinerario gastronómico que suele recorrer cuando busca desconectar de la vorágine informativa.

"Uno de mis fijos es El Anciano Rey de los Vinos, una centenaria taberna madrileña frente a la catedral de la Almudena con excelentes aperitivos castizos. Mi bebida favorita para acompañar el tapeo, clara de limón", detalló.

Ubicado en el número 19 de la calle de Bailén, en pleno corazón histórico de la capital, El Anciano Rey de los Vinos abandera la tradición gastronómica madrileña desde su apertura en 1909.

Su emplazamiento es inmejorable: se sitúa frente a la catedral de la Almudena, a escasos metros del Palacio Real y muy próximo a enclaves estratégicos como la plaza de España, la Puerta del Sol o la estación de metro de Ópera.

El establecimiento conserva su icónica fachada de tono rojizo con vistas directas a los Jardines de Lepanto. Su arquitectura interior dispone de una concurrida barra para el consumo de pie y de un salón con aforo para unas 30 personas.

Esta versatilidad permite desde un aperitivo improvisado a base de vermut, cerveza o vino dulce hasta una comida formal de sobremesa.

Rabo de toro en hojaldre y recetario tradicional

La propuesta culinaria de la taberna equilibra las recetas clásicas de la cocina madrileña con creaciones de sello propio. Entre sus especialidades más aclamadas destacan los emblemáticos regalitos de torito, unos crujientes sacos de hojaldre rellenos de rabo de toro instaurados en la carta en 2009 con un coste de 19,50 euros.

A este bocado estrella lo acompañan clásicos como las croquetas caseras de jamón a 12,50 euros, las raciones de calamares a la romana por 16,50 euros o los tradicionales huevos rotos con jamón por el mismo importe.

Para quienes buscan sabores más contundentes, la cocina elabora unos afamados callos a la madrileña y unas delicias de morcilla con manzana, ambos a 17,50 euros.

La propuesta marinera y de guisos se completa con las gambas al ajillo por 20,50 euros y la genuina cazuela del anciano por 21,50 euros, además de un tierno solomillo al vino dulce que alcanza los 25,50 euros.

El capítulo dulce concluye con la porción de tarta de queso a 5 euros y las codiciadas torrijas de temporada a 3,50 euros la ración. Todo ello regado con alternativas de bodega como el vermut a 4 euros la copa o el icónico vino dulce del anciano a 2,50 euros.

Con un desembolso medio por comensal estimado en las plataformas de navegación entre los 10 y los 30 euros, la centenaria taberna reafirma su puesto de honor en la ruta de tapeo de la pareja periodística.