Pedro Ruiz.
Pedro Ruiz (79): "Mis padres pagaban 600 pesetas al mes por un entresuelo en Barcelona. Allí dormía el caballo de mi abuelo"
"No todos venimos del gran lujo que algunos nos suponen", explica el presentador, humorista, actor y escritor al hablar de la vivienda.
Más información: Pedro Ruiz, sobre el desahucio de Maricarmen: "Se puede sacar a esta señora de su casa pero a los que entran a Ceuta no"
El debate sobre el precio de la vivienda y las dificultades de los jóvenes para independizarse vuelve a estar en el centro del huracán mediático. Consciente de esta realidad, Pedro Ruiz (79 aaños) ha querido aportar su propia perspectiva a través de sus redes sociales.
El presentador y humorista ha compartido un sincero y nostálgico testimonio en el que, echando la vista atrás hacia su infancia en Barcelona, reivindica que "no todos venimos del gran lujo que algunos nos suponen".
"Con toda la razón del mundo, que son caras, de cuando se instalan los jóvenes… todo ese tema que yo comprendo bien, como tú, ¿no?", arranca reflexionando el artista.
"Mi padre ganaba 2.000 pesetas al mes"
Sin intención de entrar en batallas políticas ni en el análisis de las acampadas juveniles, Ruiz ilustra el contexto inmobiliario actual repasando las cifras y vivencias de su propio hogar familiar.
"Daré unos datos de mi propia vida, sencillamente para recordarlos. Yo me fui de casa de mis padres a los 29 años. Adquirí una casa y pasaron cosas en mi vida, etcétera. Pero hasta entonces vivía en casa de mis padres, que pagaban 600 pesetas al mes por un entresuelo, donde vivíamos mi hermano, mi madre y yo", ha empezado diciendo.
"Mi padre ganaba 2.000 pesetas al mes", añadía, en relación al sueldo que entraba en casa entonces.
El detalle más insólito y entrañable de sus recuerdos familiares se remonta a la etapa previa al matrimonio de sus padres, en la vivienda de sus abuelos maternos situada en la calle del Camp de la Ciudad Condal.
En aquel inmueble, donde convivían sus abuelos, su madre y sus tres tías, el espacio residencial compartía parcela con una pescadería y una zona baja adaptada como cuadra.
"En esa casa y en esa cuadra entraba la jaca que mi abuelo empleaba para ir a comprar pescado en el Borne de Barcelona. Entraba la jaca en la casa, por el pasillo, bajaba unas escaleras y se quedaba en un patio que había debajo. Y al día siguiente salía por el pasillo de la casa", relata el comunicador sobre la singular estampa cotidiana que presenció en su niñez.
Pedro Ruiz GTRES
"Vivíamos sin alarmas"
"Quiero decir que todos no venimos del gran lujo que algunos nos suponen", ha insistido. Aprovechando este viaje a la Barcelona de mediados del siglo XX, Pedro Ruiz contrapone la frialdad e inseguridad de la sociedad contemporánea con el espíritu comunitario que se respiraba en las calles de su juventud.
"En ese tiempo, y es lo que recuerdo y añoro —supongo que vosotros también—, las personas de la calle del Camp en Barcelona y de otras sacaban las sillas a la calle. Nos sentábamos allí, hablábamos con los vecinos. Yo organizaba la fiesta del barrio con tres pesetas, hacíamos la hoguera de San Juan. Las ventanas y las puertas estaban abiertas y no robaba nadie en aquel momento", ha rememorado.
Para concluir su reflexión, el polifacético artista ha lanzado una crítica velada a la paranoia de la seguridad en la actualidad: "Sin alarmas, sin Prosegures, sin Securitas Direct y sin nada. Ahora tienen alarma hasta las bicicletas. Yo añoro aquello, no sé vosotros", concluia en su mensaje.