Víctor Manuel y Ana Belén.

Víctor Manuel y Ana Belén. GTRES

Famosos CASAS DE FAMOSOS

El refugio de Ana Belén y Víctor Manuel en Madrid: un chalet de 3 plantas en Prosperidad, a unos 7.200 euros el metro cuadrado

El matrimonio de artistas reside desde hace años en una amplia vivienda con terraza y jardín en el distrito de Chamartín.

Más información: Ana Belén, 75 años, sobre el único alimento que toma a diario para cenar: "Por eso sigue usando la misma talla"

Publicada

Hay casas que explican una vida sin necesidad de enseñar demasiado. La de Ana Belén (75 años) y Víctor Manuel (79) es una de ellas.

El matrimonio lleva más de medio siglo compartiendo escenario, canciones, familia y domicilio, y desde hace décadas tiene su refugio en una de las zonas más singulares de Madrid: la colonia de Alfonso XIII, integrada en el barrio de Prosperidad, en el distrito de Chamartín.

No es una mansión ni una vivienda escondida detrás de una urbanización privada. Es un chalet de tres plantas, de ladrillo visto, rodeado de vegetación y con jardín, instalado en una pequeña isla residencial donde las calles arboladas y las casas bajas sobreviven a pocos kilómetros del centro de Madrid.

Un lugar que permite a la pareja mantener una vida tranquila sin desaparecer de la ciudad.

Y ahí está precisamente el atractivo de la vivienda. El barrio de Prosperidad ha cambiado mucho con el paso de los años, pero conserva rincones que todavía tienen estructura 'local' y, dentro de ellos, pequeñas colonias residenciales que parecen pertenecer a otra ciudad.

La colonia de Alfonso XIII nació bajo el concepto de Ciudad Jardín y mantiene ese carácter de casas bajas, porches, vegetación y calles silenciosas.

De Torrelodones a Madrid

Antes de instalarse en esta zona, Ana Belén y Víctor Manuel vivieron durante años en una finca de Torrelodones. Después de aquella etapa, decidieron acercarse de nuevo al núcleo urbano. El cambio tenía una lógica muy concreta: recuperar la proximidad a la capital sin renunciar a un entorno que permitiera desconectar.

La mudanza a su actual zona residencial se produjo a comienzos de los años 80, según recoge la biografía de Ana Belén Desde mi libertad. Por entonces, la pareja dejó atrás el chalet de la sierra madrileña y se trasladó a una casa con jardín en el norte de la ciudad. Desde entonces, su vida ha quedado ligada a este enclave.

Décadas después, siguen allí. Y no parece casual. La vivienda ofrece algo que en Madrid cotiza especialmente alto: intimidad sin aislamiento.

El Parque de Berlín queda muy cerca, mientras que las principales arterias de Chamartín permiten conectar rápidamente con el resto de la ciudad. Prosperidad conserva además una intensa vida de barrio, con la calle López de Hoyos y su mercado como uno de sus ejes comerciales.

El metro cuadrado ronda los 7.200 euros

La ubicación también explica la dimensión económica del refugio. Prosperidad se ha revalorizado con fuerza y actualmente se mueve alrededor de los 7.200 euros por metro cuadrado.

El portal Idealista sitúa el precio medio de venta en 7.262 euros el metro cuadrado, mientras que Fotocasa lo eleva a 7.306 euros el metro cuadrado en septiembre de 2026. En el caso de las casas, la cifra puede ser superior: Engel & Völkers sitúa el precio medio de una vivienda unifamiliar en Prosperidad en torno a los 7.989 euros el metro cuadrado.

Eso coloca a la vivienda de Ana Belén y Víctor Manuel en un mercado donde las propiedades con jardín, espacio exterior y carácter residencial juegan en otra liga. En la zona, además, no resulta extraño que las casas unifamiliares superen el millón de euros.

Pero la casa de la pareja no se entiende únicamente por su precio. Lo interesante está dentro.

Ana Belén, en su domicilio de Madrid.

Ana Belén, en su domicilio de Madrid. Redes sociales.

Zona de lectura

Ana Belén y Víctor Manuel siempre han protegido con bastante celo su intimidad. No son de convertir su hogar en un escaparate, aunque algunas imágenes compartidas por ellos mismos han permitido reconstruir pequeños fragmentos de la vivienda.

El salón sigue una línea serena, sin excesos decorativos. Predominan los blancos, los beige y otros tonos neutros, con un gran sofá y elementos de madera que construyen una atmósfera cálida y despejada. Una chimenea aporta contraste y, sobre todo, rompe la uniformidad cromática de la estancia.

Hay, además, un elemento que dice bastante de la pareja: los libros. La lectura ocupa un lugar privilegiado en la casa y Ana Belén ha mostrado en diferentes ocasiones su rincón de lectura, presidido por una gran librería de color verde repleta de ejemplares. La zona no está concebida para impresionar, sino para ser utilizada.

La vivienda también está salpicada de arte. Grandes cuadros contemporáneos y de colores intensos aparecen sobre unas paredes dominadas por tonalidades claras. Son ellos los que introducen las notas más vivas en unas estancias deliberadamente tranquilas.

Una cocina moderna y funcional

La cocina responde al mismo criterio. Es amplia, abierta y funcional, con muebles y baldas de madera, encimera clara y elementos de acero inoxidable. Un espacio concebido para cocinar y compartir, algo especialmente lógico teniendo en cuenta que Víctor Manuel es un apasionado de la gastronomía y suele ejercer de anfitrión y cocinero en casa.

Y si hay una estancia que permite entender por qué la pareja eligió este lugar, es el exterior. La terraza y el jardín funcionan como una segunda sala de estar.

Ana Belén ha mostrado en varias ocasiones este rincón, equipado con butacas de madera y cojines, rodeado de plantas y vegetación. Un pequeño territorio verde que introduce una distancia considerable respecto al ruido urbano, aunque la ciudad siga literalmente al otro lado de la puerta.

Es, en realidad, la paradoja que define toda la vivienda: estar en Madrid sin vivir exactamente como en el meollo de la ciudad.

Prosperidad, el barrio que conserva otra escala

Prosperidad pertenece a Chamartín, uno de los distritos más cotizados de la capital, pero mantiene una identidad distinta a la de otros enclaves de alto precio de Madrid.

Aquí conviven bloques residenciales, comercios tradicionales, restaurantes, mercado, parques y pequeñas colonias de casas bajas. La colonia de Alfonso XIII es precisamente uno de esos reductos. Sus calles conservan una escala doméstica poco habitual en una ciudad que ha crecido hacia arriba y donde el suelo cada vez resulta más difícil de encontrar.

El Parque de Berlín actúa como uno de los grandes pulmones de la zona y la proximidad a la calle López de Hoyos, la avenida de América, Príncipe de Vergara y Castellana convierte el barrio en un punto especialmente bien conectado.

Ana Belén y Víctor Manuel encontraron aquí algo que probablemente buscaban después de sus años en las afueras: naturaleza suficiente para respirar, pero ciudad suficiente para no sentirse apartados de ella.