Luis Zahera en 'El Hormiguero'

Luis Zahera en 'El Hormiguero' El Hormiguero y Antena 3

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Luis Zahera (60): "Mi madre me largó a Nueva York en los 80. Mi pandilla era peligrosa, algunos acabaron muertos o presos"

El actor, que ha situado a 'Animal' entre los contenidos más vistos de Netflix, se alejó del abismo de su juventud antes de convertirse en una leyenda del cine.

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El fenómeno no se detiene. Luis Zahera (60 años) vive sumergido en el éxito arrollador de Animal, la serie de Netflix que coprotagoniza y que se ha consolidado en tiempo récord como una de las producciones españolas más vistas de la plataforma a nivel global.

Sin embargo, detrás del magnetismo y la presencia arrolladora que el actor compostelano despliega en pantalla, se esconde una biografía marcada por las decisiones drásticas y la intervención, ciertamente providencial, de su entorno familiar durante una época convulsa.

El actor ha echado la vista atrás en una entrevista concedida a la revista Esquire para recordar el punto de inflexión de su juventud, cuando su trayectoria vital amenazaba con descarrilar en la Galicia de la década de los ochenta, cuando el zarpazo de las drogas y la delincuencia juvenil golpeó con fuerza a toda una generación.

"España era un desfase"

El actor crecía por aquel entonces en Santiago de Compostela rodeado de un entorno de amistades cuya influencia resultaba cada vez más peligrosa. Fue su madre quien, con firmeza y visión de futuro, lo animó a hacer las maletas, abandonar su ciudad natal para ver mundo y cambiar de aires de forma radical.

"Mi madre me largó a Nueva York. Eran los 80, había muchísimas drogas y mi pandilla era peligrosa. España era un desfase. Algunos amigos se murieron, otros acabaron presos… No sé cómo habría acabado si no me hubiera ido", confesó con crudeza el intérprete.

"Mi madre tuvo la visión de sacarme de allí en el momento justo", detalló. Ese viaje a Estados Unidos no solo le sirvió para alejarse de un ambiente destructivo: también moldeó su carácter mientras sobrevivía en la Gran Manzana trabajando en la hostelería.

En su entrevista en el citado medio, Zahera lamentaba que su madre no viviera lo suficiente para contemplar la dimensión de su éxito profesional: "Lamento profundamente que no haya podido ver hasta dónde he llegado".

Ella fue siempre un pilar fundamental en sus decisiones, respetando su vocación artística pero ejerciendo de brújula cuando las compañías no eran las adecuadas, a pesar de las barreras generacionales de la época.

"Era gente que tenía seis años cuando acabó la guerra y que recibió la educación de una dictadura", reflexionaba el actor sobre el choque cultural de sus progenitores.

Esa incomprensión inicial resultaba aún más tajante por parte de la figura paterna, condicionada por los prejuicios de la época: "Mi padre era de esos señores que te decían: '¿Cómo te vas a meter en eso, si ahí solo hay putas y maricones?'. Luego, cuando vio que yo podía vivir de esto, lo aceptó, aunque siempre le flipó".

"España era un desfase"

La peripecia vital de Zahera terminó nutriendo una capacidad interpretativa única. Aunque debutó en el cine muy joven con un breve papel en el largometraje Divinas palabras (1987), de José Luis García Sánchez, el verdadero idilio con el público comenzó en la televisión autonómica gallega.

En TVG se convirtió en un mito popular gracias a su papel de Petróleo en la mítica serie Mareas vivas, un personaje que lo transformó en un rostro imprescindible en Galicia.

El salto definitivo a la ficción nacional masiva llegó en 2008 con la primera y segunda temporada de Sin tetas no hay paraíso, donde encarnó al temible antagonista Ramón Vega "El Pertur". A partir de ese momento, los cineastas más relevantes del país reclamaron su presencia para personajes de intensidad dramática.

En Celda 211 (2009) se metió en el papel del recluso Reaccionario; en A cambio de nada (2015) y La playa de los ahogados (2015) demostró una versatilidad incontestable; y la cinta Que Dios nos perdone (2016) supuso su primera gran alianza bajo la dirección de Rodrigo Sorogoyen.

Luis Zahera en 'Tierra de nadie'

Luis Zahera en 'Tierra de nadie' RTVE

Dos Goya y Medalla de Oro

El reconocimiento unánime de la industria no tardaría en llegar. En 2018 conquistó su primer Premio Goya al mejor actor de reparto por su papel en El reino, de Sorogoyen. Sin embargo, su techo interpretativo se superó en 2022 gracias a su sobrecogedora encarnación de Xan Anta en As bestas.

Por este trabajo acumuló una histórica racha de reconocimientos, adjudicándose los galardones a mejor actor de reparto en los Premios Feroz, los Fotogramas de Plata, las Medallas del Círculo de Escritores Cinematográficos (CEC), la Unión de Actores y Actrices y su segundo Premio Goya.

Como broche a esta carrera de fondo construida desde la autenticidad, el Gobierno de España le concedió la Medalla de Oro al Mérito en las Bellas Artes en 2023.

Hoy, consolidado en la cima de la industria y cosechando récords de audiencia global en las plataformas de streaming, el actor compostelano mantiene intacta la huella de aquel joven que tuvo que cruzar el Atlántico para terminar conquistando la historia del cine español.