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Ana Brito, 35 años: "Soy hija única y somos todas tontas y unas consentidas. Tenemos que ser el centro de atención"

La influencer admite entre risas junto a Xuso Jones y Noemí Salazar que haber crecido sin hermanos la convirtió en una mimada.

Más información: Ana Brito, influencer: “Todo es mentira sobre la maternidad. Yo tardé ocho meses en querer a mi hija”

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El debate sobre cómo influye la posición en el árbol genealógico en la personalidad de una persona nunca pasa de moda, y si hay alguien capaz de abordarlo sin rodeos y con una enorme dosis de guasa, esa es Ana Brito (35 años).

La popular comunicadora e influencer ha vuelto a protagonizar un momento tan divertido como honesto al reflexionar sobre los tópicos que persiguen a quienes han crecido sin hermanos.

Todo surgió durante una distendida charla compartida con Xuso Jones y Noemí Salazar. Al ponerse sobre la mesa la eterna duda de si los hijos únicos son realmente unos consentidos por naturaleza, Brito, fiel a su marcado sentido del humor y a su irreverente estilo, no dudó en confirmar que el mito tiene una base absolutamente real.

"Es verdad. Yo soy hija única. Y tengo amigas hijas únicas. Y somos todas tontas. Unas consentidas, no nos gusta compartir, ser el centro de atención. Se tiene que hacer lo que yo diga", sentenció.

La rotunda y exagerada autocrítica provocó la carcajada inmediata de sus compañeros. Xuso Jones no dudó en corroborar las palabras de su copresentadora en el pódcast Poco se habla! apostillando un tajante "Doy fe", mientras que Noemí Salazar aportaba el toque cultural al debate entre risas al matizar la realidad de sus orígenes: "Los gitanos no somos hijos únicos".

Maternidad real y sin adornos

Más allá de las bromas sobre su infancia como hija única "consentida", Ana Brito ha construido una sólida parcela personal en la que la naturalidad siempre marca la pauta.

Aunque la creadora de contenido cuida mucho la privacidad de su entorno más íntimo y prefiere mantener a su marido en un discreto segundo plano lejos del foco mediático, no oculta el amor por su familia y las luces y sombras de la vida cotidiana.

"Mi entorno es el de siempre, no están expuestos a las redes ni a los medios. No van a sacar salseos míos por ahí. La gente que me quiere valora mi intimidad y mi vida privada", afirmó en una entrevista con EL ESPAÑOL.

Madre de familia, la comunicadora se ha caracterizado por romper varios de los grandes tabús de las redes sociales en lo referente a la maternidad.

4:3 Ana Brito

4:3 Ana Brito Esteban Palazuelos

Lejos de vender una imagen romantizada o "hijocentrista", ha hablado abiertamente sobre el proceso de vincularse con los hijos y los retos del posparto.

En diversas entrevistas ha admitido con soltura que no cree en el "amor a primera vista" automático tan idealizado en la maternidad, defendiendo que el cariño real es un proceso de adaptación diaria.

"Todo es mentira sobre la maternidad. Yo tardé ocho meses en querer a mi hija", confesó a este diario.

Se define a sí misma con total franqueza como una madre "desastre y cariñosa" que intenta hacerlo lo mejor posible sin pretender ser perfecta.

El vínculo con su madre

Crecer como hija única también moldeó de forma definitiva su estrecha relación familiar. Ser el único centro de atención de la casa fortaleció un vínculo muy especial con su madre, Ana, de quien ha heredado ese carisma y libertad de pensamiento con los que hoy encandila a miles de seguidores.

A pesar de que bromea con haber sido una niña consentida a la que le gustaba imponer su criterio, Brito reconoce que esa crianza cercana le otorgó una independencia absoluta que hoy traslada a su faceta profesional y personal.

"Mi madre nunca me ha juzgado. Siempre me ha dejado ser exactamente como soy, con mis locuras, mis desastrerías y mi carácter. Esa libertad que me dio de pequeña es la que me permite hoy decir lo que me da la gana en un micrófono", ha explicado en el podcast El sentido de la cerveza, con Ricardo Moya.

Asimismo, ha recordado que "al ser hija única, la energía de mi madre estaba enfocada al cien por cien en mí. Me ha consentido muchísimo, pero también me dio una seguridad en mí misma brutal para enfrentarme al mundo".