Alfonso Fanjul.
Muere Alfonso 'Alfy' Fanjul, el multimillonario cubano que fue íntimo amigo del emérito Juan Carlos, a los 89 años
Este empresario fue, durante décadas, una persona clave en el entorno más cercano del padre de Felipe VI en República Dominicana.
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Este pasado lunes, 3 de agosto, ha fallecido, a los 89 años, Alfonso 'Alfy' Fanjul, figura decisiva en la expansión de Florida Crystals y uno de los principales magnates del azúcar en Estados Unidos.
Fanjul residía desde hacía décadas en Palm Beach, Florida, y hasta su fallecimiento aparecía como codirector ejecutivo de Florida Crystals junto con su hermano José 'Pepe' Fanjul.
También conservaba los cargos de copresidente del Consejo de Directores y codirector ejecutivo de Central Romana Corporation, en República Dominicana.
Fanjul, íntimo amigo del rey emérito Juan Carlos (88 años) y figura clave en el desarrollo económico de República Dominicana, ha perdido la vida en Cleveland (EEUU), donde permanecía ingresado tras el agravamiento de su estado de salud.
Su desaparición supone la pérdida de uno de los nombres que durante décadas formaron parte del entorno más cercano del Emérito en el Caribe.
Una suerte de círculo reducido que ofreció al padre de Felipe VI (58) discreción, refugio y amistad en algunos de los momentos más delicados de su vida.
Aunque el vínculo más estrecho del monarca era con su hermano, José 'Pepe' Fanjul, Alfy desempeñó un papel esencial dentro del poderoso clan familiar que acogió en numerosas ocasiones a Juan Carlos I en Casa de Campo, el exclusivo complejo de La Romana.
Con el paso de los años, aquel enclave frente al mar Caribe se convirtió en uno de los refugios favoritos del entonces rey fuera de España, un lugar donde encontraba privacidad, tranquilidad y un entorno social controlado, lejos de la presión mediática europea.
La relación entre Juan Carlos I y los Fanjul era tan estrecha que, cuando el monarca abandonó España en agosto de 2020, numerosos medios españoles e internacionales señalaron Casa de Campo como su posible destino.
Durante días, se dio prácticamente por hecho que el Emérito se instalaría en la residencia de los Fanjul antes de confirmarse que su destino final sería Abu Dabi.
Juan Carlos I.
La amistad venía de mucho antes. Tras su abdicación en 2014, Juan Carlos I viajó en varias ocasiones a República Dominicana para descansar en Casa Grande, la residencia de Pepe Fanjul dentro de Casa de Campo.
Allí encontraba lo que cada vez le resultaba más difícil en Europa: privacidad absoluta. Sus estancias se caracterizaban por la discreción y por una rutina sencilla que incluía jornadas de golf, paseos, reuniones con amigos y comidas privadas.
En una de esas visitas, en 2015, Pepe Fanjul organizó un almuerzo en honor del Rey al que asistió el entonces presidente dominicano, Danilo Medina, además de destacados empresarios y representantes de la sociedad local, según informó Casa de Campo Living.
La familia Fanjul, conocida por su discreción, garantizaba que cualquier visita del monarca se desarrollara sin filtraciones ni exposición pública, un valor que Juan Carlos I siempre apreció especialmente.
Mientras Pepe ejercía de anfitrión y amigo íntimo del Rey, Alfy Fanjul representaba uno de los grandes pilares empresariales de la familia.
Junto a sus hermanos, José, Alexander y Andrés, impulsó el crecimiento de Central Romana Corporation, un conglomerado que trascendió la industria azucarera para convertirse en uno de los motores del desarrollo económico de República Dominicana.
La expansión de Casa de Campo fue uno de los hitos más relevantes de ese proceso. Lo que había sido una región vinculada al cultivo de la caña de azúcar se transformó, gracias a la visión de los Fanjul, en uno de los destinos más exclusivos del Caribe.
José 'Pepe' Fanjul, hermano de Alfonso, junto a su mujer, Emilia.
El proyecto incluyó hoteles de lujo, campos de golf de prestigio internacional, un puerto deportivo, un aeropuerto propio e importantes inversiones inmobiliarias.
Estas infraestructuras situaron a República Dominicana en el mapa del turismo de alto nivel y atrajeron a empresarios, miembros de familias reales, jefes de Estado, deportistas y celebridades de todo el mundo.
Casa de Campo se convirtió en un símbolo del desarrollo moderno del país y en un escaparate del potencial turístico del Caribe. La historia de Alfy Fanjul es también la historia de una familia que supo reinventarse.
Nacido en La Habana en 1937, el padre de Fanjul, Alfonso Fanjul Sr., y su madre, Lillian Rosa Gómez-Mena, descendían de familias de origen español, y su unión consolidó a dos de las dinastías azucareras más poderosas de Cuba.
Entre ambas controlaban diez ingenios y extensas propiedades dedicadas al cultivo y procesamiento de caña de azúcar.
Tras la revolución de 1959, el régimen de Fidel Castro confiscó la mayor parte de esos bienes, lo que obligó a la familia a abandonar la isla y rehacer su vida en Florida.
La familia perdió su patrimonio, pero desde Estados Unidos reconstruyó uno de los mayores imperios azucareros del mundo y diversificó posteriormente sus inversiones hacia el turismo, el sector inmobiliario y las infraestructuras.
Su trayectoria empresarial es considerada un ejemplo de resiliencia y visión estratégica en el Caribe. La muerte de Alfy Fanjul supone el adiós a uno de los empresarios que mejor simbolizó el desarrollo económico de República Dominicana.
La Romana pierde a uno de sus grandes impulsores. Por su parte, Juan Carlos I pierde a otro de los nombres imprescindibles de un círculo de amistades que ha marcado buena parte de su vida fuera de España.
Fanjul y Casa Real
Huelga recordar que la relación entre los Fanjul y la Familia Real española se remonta mucho antes de la amistad entre Juan Carlos I y Pepe Fanjul.
La cubana Edelmira Sampedro, tía abuela de Alfy y Pepe, contrajo matrimonio en 1933 con Alfonso de Borbón y Battenberg, hijo mayor de Alfonso XIII y Victoria Eugenia y príncipe de Asturias, además de hermano del conde de Barcelona y tío del rey Juan Carlos.
Para poder casarse con ella, Alfonso renunció a sus derechos dinásticos, una decisión que lo distanció para siempre de su padre y del trono español. El matrimonio terminó en 1937 y, menos de un año después, el príncipe falleció trágicamente en un accidente de tráfico en Miami.